7 de junio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado su tradicional Corrida de Toros In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías en la que el diestro Borja Jiménez se ha encerrado con seis toros de Toros de Cortés (2º, 4º y 6º), Domingo Hernández (1º, 2º bis, 3º y 5º), Victoriano del Río (2º bis) y El Torero (5º bis). Los toros no mostraron todas las opciones esperadas en una tarde escaso de contenido y limitados en sus embestidas. Destacó el tercer sobrero, un ejemplar de El Torero con ritmo, movilidad y transmisión con el que Borja Jiménez encontró el acople, pudiendo cuajar algunos muletazos. Borja Jiménez desarrolló una buena labor ante el primero de la tarde, midiendo bien sus embestidas, robándoselas hasta completar las tandas. El segundo salió y tuvo que ser devuelto, pero no llegó a corrales ya que fue apuntillado en la plaza, en su lugar salió el primero sobrero, muy mermado y escaso de condiciones, por lo que Borja solo pudo abreviar con el. Ante el segundo sobrero, que fue el tercero de la tarde, Borja a penas pudo desarrollar cuatro tandas para después pasaportarlo. Tuvo ritmo y transmisión su faena ante cuarto, un toro que se movió y le permitió desarrollar una buena labor. Le costó encontrar las teclas y el acople ante el sobrero de El Torero, pero lo terminó cuajando por el derecho, ya avanzada la faena.
Borja Jiménez, faena completa sin redondear ante el comedido primero
Borja Jiménez se fue decidido a la puerta de chiqueros para recibir al primero de la tarde a portagayola, tratando de saludarlo con una larga cambiada que no pudo completar porque se le echó encima. Hizo por él, pero afortunadamente alcanzó a llegar a las tablas. Después pudo recibirlo con un farol de rodillas junto a las tablas. Se alcanzó la faena de muleta y Borja brindó a Julián Guerra, después, bordeando las tablas fue al encuentro con su adversario. Comenzó su labor a pies juntos, pasándolo por alto y por bajo por ambos pitones mientras le iba andando hasta sacarlo del tercio. Le dio tiempo y sitio antes de continuar por el derecho, citándolo en largo para después aprovechar la inercia y ligarlo. Cambió al izquierdo, tocándolo a pitón contrario, utilizando mucho la voz para tirar de su embestida y robarle una buena serie, después de la cual, el animal se echó. Continuó a media altura también al natural ante un ejemplar mucho más mermado. Metió la mano con aseo.
Borja Jiménez abrevia ante el mermado sobrero
Saludó al segundo de la tarde, un toro suelto al que logró encelar por momentos en su capote, pudiendo lucirse con alguna que otra verónica. El animal quedó inservible y tuvo que ser apuntillado. En su lugar salió el primero sobrero, un toro de Victoriano del Río, al que saludó a portagayola con una larga cambiada de rodillas, para después continuar con lucimiento y variedad. Inició su faena con suavidad junto a la tablas, pero no evitó que el animal se cayera. Se lo llevó más allá del tercio y comenzó a pasarlo sobre el izquierdo, ligando naturales pero sin decir demasiado. El animal se movía a base de arreones, quería más que podía, así que le dio tiempo y sitio para seguir sobre el derecho, tratando de bajarle la mano para después tener que levantarla en las salidas. Borja se empeñó en continuar a pesar de las protestas, así que después una tanda más decidió que había que pasaportarlo. No tuvo acierto con el acero.
Borja Jiménez pasaporta al segundo sobrero
Borja se pudo estirar a la verónica con el tercero, un ejemplar no del todo certero, que se llegó a meter por dentro por el pitón derecho. El animal volvió a perder las manos y fue entonces cuando el presidente, después de unas acentuadas protestas, decidió devolver a toro. En su lugar salió el segundo sobrero, al que Borja enceló en su capote con ritmo y cierto lucimiento. Comenzó su labor de muleta con un cambiado de la espalda para después disponerse a torear sobre el izquierdo de un animal escaso, que pasaba como podía y al que debía cuidar al máximo. En el uno a uno y bajándole la mano logró algún que otro natural aislado que llegaron a convencer a la mitad de los tendidos. Lo pasaba, pero el animal terminó por echarse. Después de levantarlo, continuó en el tercio, bajo el tendido del siete para culminar una labor sin contenido.
Borja Jiménez, vuelta al ruedo ante el cuarto
Borja Jiménez volvió a irse a la puerta de chiqueros para saludar a portagayola al cuarto con una larga cambiada para después continuar rodilla en tierra para lucirse por ambos pitones. Se alcanzó la faena de muleta y Borja se fue a los medios para brindar a los tendidos, después se dispuso de rodillas para recibirlo en la franela toreándolo sin probaturas, desarrollando un inicio que caló com fuerza en los tendidos. Siguió por el derecho, dejándosela muy puesta y dándole ligazón a una serie de cierto peso. El animal embistió con celo, aunque soltando la cara, pero con fijeza y transmisión, lo que permitió que Borja por fin tuviera opciones. Lo dosificó y le dio tiempo para después cambiar a un toreo al natural en el que se abandonó, pudiendo lucirse, aunque el animal no admitía cualquier cosa, debía estar en su sitio para hacerlo pasar. Culminó perpendicular a tablas por el izquierdo en una tanda que remató con el de pecho. Sin embargo, a pesar de tener la faena hecho, decidió darle una tanda más por la derecha, unas manoletinas y después ya matarlo.
Borja Jiménez desluce con el acero una gran faena ante el sobrero de El Torero
Borja Jiménez lanceó al quinto con matices. Sin embargo, el animal, que ya había sido protestado, fue devuelto y en su lugar salió el tercer sobrero de la tarde. Borja salido al sobrero de El Torero con algunas pinceladas. El saludo se desarrollaba en la incertidumbre de lo ocurrido en corrales, después de que un trabajador tuviera que ser trasladado a la enfermería. Se alcanzó la faena de muleta y decidió iniciarle genuflexo para pasarlo por ambos pitones bajo el tendido del siete. Le ganó terreno, se lo llevó más allá del tercio y siguió toreando por abajo, con cadencia y despaciosidad, bajándole el engaño. Buscó sorprender para después seguir envolviéndoselo por abajo con despaciosidad. Cambió al pitón izquierdo y, poco a poco, después de unas primeras series algo inciertas, logró robarle algunos pases de calado y peso de mano baja. Fueron por el derecho los mejores muletazos, cuajándolos con gusto y a cámara lenta, levantando a los tendidos. Revolucionó los tendidos en los últimos compases de su faena, la cual culminó desluciendo con el acero.
Borja Jiménez pasaporta al sexto, un toro sin opciones
Borja Jiménez recibió al sexto en su capote, con un saludo bregado y llevado. Se fue a los terrenos del tendido siete para comenzar su labor de muleta por alto, pasándolo por ambos pitones para después mostrarlo también por abajo. Se definió sobre el pitón derecho, en el tercio, ante un toro que pasaba con la cara a media altura y punteaba la tela. Pasaba pero no había demasiado contenido con el que lucir en sus embestidas. Cambió al izquierdo, en un tira y afloja por encontrar la distancia y la altura a la que pasarlo. Sin muchas más opciones decidió pasaportarlo.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Corrida de Toros In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías. Toros de Toros de Cortés (2º, 4º y 6º), Domingo Hernández (1º, 2º bis, 3º y 5º), Victoriano del Río (2º bis) y El Torero (5º bis). Los toros no mostraron todas las opciones esperadas en una tarde escaso de contenido y limitados en sus embestidas. Destacó el tercer sobrero, un ejemplar de El Torero con ritmo, movilidad y transmisión con el que Borja Jiménez encontró el acople, pudiendo cuajar algunos muletazos. Borja Jiménez, palmas, silencio, silencio, vuelta al ruedo, saludos tras aviso y silencio.































































