Istres: Castella indulta un bravo toro de Jandilla y sale en volandas con Diego San Román

20 de junio de 2026/Stephan Guin/Fotos: Muriel Hazz

Sebastián Castella, Diego San Román y Marco Pérez hacían el paseíllo, este sábado, en el coso galo de Istres para la segunda de su feria taurina, en la que se lidiaba un encierro de Jandilla.

Castella desoreja a un primero de Jandilla premiado con la vuelta al ruedo

Abrió plaza un toro de Jandilla, marcado con el número 76, negro de capa, nacido en septiembre de 2021 y con un peso de 520 kilos. Correspondió a Sebastián Castella un ejemplar bajo, bien hecho y de bonita lámina. Lo saludó con el capote Sebastián Castella, instrumentando un templado recibo capotero. El astado se empleó con entrega en el único puyazo que recibió y el tercio de varas concluyó con un quite por chicuelinas del diestro. Saludaron montera en mano Chacón y el tercero de la cuadrilla tras un notable tercio de banderillas. Castella inició la faena de muleta por alto, con dos pases firmes y templados que rubricaron un comienzo de gran intensidad. El toro mostró nobleza, recorrido y ritmo, cualidades que el francés aprovechó especialmente sobre el pitón derecho, por donde toreó despacio y con gran cadencia en dos tandas de importante calado. Sobresalió asimismo una serie al natural, ejecutada con temple y compás, llevando muy toreado al astado y obligándolo siempre por abajo. Regresó después a la mano derecha para firmar otra buena tanda. Acortó distancias en el tramo final de la faena, toreando muy cerca de los pitones, antes de concluir con unas ajustadas bernardinas. Mató de un espadazo recibiendo, de efecto fulminante, y paseó las dos orejas del toro, que fue premiado con la vuelta al ruedo.

San Román también desoreja al segundo

El segundo toro de la tarde correspondió a Diego San Román. Se trató del número 99 de Jandilla, un ejemplar negro, nacido en diciembre de 2021 y con un peso de 515 kilos. Fue un toro bajo y bien hecho, aunque algo distraído y mirando por encima de los engaños. El mexicano lo recibió con solvencia capotera, dejando un saludo templado. El astado empujó con corrección en el único puyazo que tomó y San Román remató el tercio de varas con un vistoso quite por gaoneras. Inició la faena de muleta de rodillas, sorprendiendo al tendido con un cambiado por la espalda. El toro mostró nobleza y transmisión, dejándose torear. Sobre la mano derecha, San Román firmó tres tandas de gran nivel, llevando siempre al animal por abajo ante un ejemplar pronto y repetidor. También destacó una buena serie al natural, enganchando al toro muy por delante y conduciendo la embestida con temple. En el tramo final acortó distancias, toreando de rodillas y ligando circulares en terrenos comprometidos. Cerró su actuación con una ajustada luquesina ejecutada de hinojos. Cobró una gran estocada, entera y efectiva, de ejecución impecable, que hizo rodar sin puntilla al astado. Paseó así las dos orejas de su oponente.

Oreja del tercero para Marco Pérez

El tercer toro de la tarde correspondió a Marco Pérez. Se trató del número 13 de Jandilla, un ejemplar negro de 490 kilos, nacido en diciembre de 2021. Fue un toro bajo y de buenas hechuras que no terminó de definirse en los primeros compases, lo que obligó a Marco Pérez a lidiarlo con inteligencia y oficio. No destacó el animal en el único puyazo que tomó y el tercio de varas concluyó con un quite de gran personalidad del joven salmantino. Saludaron en banderillas Fafá González y el tercero de la cuadrilla tras un notable tercio. El astado mostró nobleza, fiereza y humillación en sus embestidas, aunque acusó una evidente falta de raza y transmisión. Marco Pérez inició la faena en los medios con dos cambiados por la espalda que conectaron rápidamente con el tendido. Sobre el pitón derecho firmó dos buenas tandas con la diestra, toreando con cadencia y buen gusto, si bien al toro le faltó un punto de chispa que terminara de redondear la obra. También estuvo acertado al natural, dejando dos series de mérito por el pitón izquierdo, en las que destacó el temple y la suavidad de sus muletazos. En el tramo final de la faena acortó distancias y ligó varios redondos de gran firmeza, mostrando serenidad y aplomo. Mató de medio espadazo tendido, aunque de efectos suficientes. Escuchó un aviso antes de pasear una oreja.

Castella indulta al importante cuarto de Jandilla

El cuarto toro de la tarde correspondió a Sebastián Castella. Se trató del número 59 de Jandilla, un ejemplar negro, nacido en octubre de 2021 y con un peso de 480 kilos, que a la postre fue premiado con el indulto. Fue un toro bajo, armónico y de excelentes hechuras, además de bien armado y con la cara muy bien puesta. Castella lo recibió con un templado saludo a la verónica, rematado con una chicuelina y una torera media de gran empaque. El astado se entregó con codicia en los dos encuentros con el caballo. En quites intervinieron Marco Pérez por tafalleras y Diego San Román por gaoneras, poniendo emoción en el tercio. Saludaron montera en mano Biotti y el tercero de la cuadrilla tras un brillante tercio de banderillas. El de Jandilla fue un toro extraordinario, de gran importancia por su calidad y condición. Castella inició la faena con varios estatuarios, un cambiado por la espalda y un trincherazo de cartel que levantó al público de sus asientos. El francés alcanzó cotas muy altas sobre la mano derecha, toreando al compás, con suavidad, temple y llevando siempre la embestida por abajo. Firmó dos tandas de enorme calado y también destacó una extraordinaria serie al natural, igualmente templada y ligada. Volvió después sobre el pitón derecho para cuajar muletazos cargados de inspiración y matices artísticos. Continuó toreando con la diestra frente a un toro que reunió todas las virtudes: humillación, prontitud, clase, fondo y una inagotable capacidad de repetición. En el tramo final de la faena redujo las distancias y, entre el clamor del público, rubricó su obra con una última serie de redondos de gran profundidad. La presidencia concedió el indulto al extraordinario ejemplar de Jandilla, mientras Sebastián Castella paseó las dos orejas y el rabo simbólicos en medio del entusiasmo general.

Silenciado San Román con el quinto de Vegahermosa

El quinto toro de la tarde, perteneciente a la ganadería de Vegahermosa, correspondió a Diego San Román. Se trató del número 10, un ejemplar castaño de 510 kilos, nacido en noviembre de 2021. El de Vegahermosa fue un toro basto y escaso de carnes, que no terminó de emplearse en los primeros compases, por lo que San Román apenas pudo limitarse a lidiarlo con el capote. Tampoco se entregó en el caballo durante el tercio de varas. El mexicano inició la faena de muleta de rodillas, sorprendiendo al tendido con un cambiado por la espalda. En el comienzo del trasteo el toro humilló, aunque nunca terminó de definirse, alternando continuamente su comportamiento entre muletazo y muletazo.Durante la lidia, San Román sufrió una cogida sobre el pitón izquierdo, aunque pudo continuar la faena. Poco a poco, el astado fue desarrollando sentido y un notable peligro, complicando enormemente la labor del torero. Hubo momentos de desigual resultado frente a un ejemplar muy exigente y lleno de dificultades. Aun así, Diego San Román realizó un esfuerzo sincero y entregado, mostrando firmeza y disposición en todo momento. El público reconoció la actitud del mexicano, que, pese a su entrega, no pudo alcanzar el triunfo. Pinchó antes de dejar una estocada de tres cuartos de espada. Posteriormente falló en varias ocasiones con el descabello, escuchando dos avisos antes de ser silenciado.

Silenciado Marco Pérez con el que cerraba plaza

Cerró plaza el sexto toro de la tarde, correspondiente a Marco Pérez. Fue el número 16, un ejemplar negro de 534 kilos, nacido en noviembre de 2021. El de Jandilla fue un toro bien hecho, muy en el tipo de la ganadería, aunque algo reservado y mirón en los primeros compases. Marco Pérez lo recibió con un templado saludo capotero a la verónica, rematado con una vistosa chicuelina. El tercio de varas transcurrió sin incidencias reseñables y el joven salmantino lo remató con un elegante quite por tafalleras y una media verónica de gran empaque. Inició la faena de muleta de rodillas, con un ayudado por alto que despertó el interés del tendido. El astado mostró ritmo, humillación, clase y recorrido, cualidades que permitieron a Marco Pérez dejar momentos de gran nivel. Sobresalió especialmente sobre el pitón izquierdo, por donde firmó dos tandas profundas, toreando siempre por abajo y con notable temple. Continuó después sobre la mano derecha, logrando otra serie de buen trazo y cadencia. Sin embargo, el toro fue perdiendo fondo a medida que avanzaba la faena, lo que provocó que el trasteo fuera decreciendo en intensidad. En la parte final, Marco acortó distancias y volvió sobre el pitón izquierdo, aunque el astado ya había venido claramente a menos. Pese a ello, el torero se mantuvo firme y muy quieto en la cara del toro, dejando constancia de su valor y disposición. A la hora de la verdad pinchó en primera instancia antes de cobrar una estocada. Escuchó un aviso y fue silenciado.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Istres (Francia). Corrida de toros. Lleno.

Toros de Jandilla y Vegahermosa (5º). El primero fue premiado con la vuelta al ruedo y el cuarto indultado

Sebastián Castella, dos orejas y dos orejas y rabo (simbólicas)

Diego San Román, dos orejas y

Marco Pérez, oreja y silencio

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