28 de junio de 2026/suertematador.com
Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Fernando Adrián hacían el paseíllo, este domingo, en la corrida de toros de Segovia para enfrentarse a un encierro de Sancho Dávila. A la postre, el madrileño se llevó la foto final tras una tarde de valor y toreo premiada con tres orejas, que pudieron ser cuatro si el acero entra certero frente al sexto; Urdiales paseó una oreja a su poso frente al primero y Talavante pechó con el peor lote, con el que anduvo entregado. Así hemos narrado la corrida toro a toro:
Urdiales, una faena con personalidad y bellos remates de serie al primero, al que corta la oreja
Diego Urdiales paseó la primera oreja de la tarde tras una faena de buen gusto frente a un noble toro de Sancho Dávila. El riojano lo recibió con verónicas muy templadas, cuidando desde el inicio las buenas condiciones del astado, al que se le administró un único puyazo para preservar sus cualidades. Ya con la muleta, Urdiales construyó una labor asentada y de buen corte por ambos pitones, aunque fue por el derecho donde encontró el mejor recorrido del toro, dejando tandas ligadas y de gran expresión. La faena tuvo además bellos remates por bajo, cargados de torería, antes de rubricarla con una estocada entera y efectiva que le valió el primer trofeo del festejo.
Talavante, inédito frente al imposible segundo
Alejandro Talavante se encontró con un segundo toro de Sancho Dávila que ofreció muy pocas opciones para el lucimiento. El extremeño lo intentó en todo momento, buscando la forma de construir una faena, pero se topó con un animal que no quería ir hacia adelante, se quedaba corto en las embestidas y carecía de continuidad. Pese al esfuerzo del diestro por sacar algún muletazo de mérito, la labor nunca terminó de tomar vuelo. El fallo con la espada, tras un pinchazo previo, dejó su actuación en silencio.
Fernando Adrián cuaja y desoreja al tercero, un toro de gran calidad y humillación
Fernando Adrián desorejó al tercero de la tarde tras cuajar una faena de gran dimensión frente a un toro de Sancho Dávila de muy buenas cualidades. El madrileño lo recibió con templadas verónicas y volvió a lucirse con el capote en un vistoso quite a la salida del caballo por ese mismo palo. Tras brindar al público, construyó una labor de muleta basada en el temple y la suavidad, aprovechando la dulce embestida del astado para torear despacio y con profundidad por ambos pitones, conectando con fuerza con los tendidos. El trasteo fue creciendo en intensidad hasta desembocar en un ajustado final por manoletinas, que terminó de encender el ambiente antes de dejar una estocada perfecta, tanto en la ejecución como en la colocación, que puso en sus manos las dos orejas.
Urdiales se estrella contra el aplomado cuarto
El cuarto de la tarde fue un toro desrazado con el que Diego Urdiales anduvo aseado en los primeros compases. Sin embargo, en la muleta el animal se paró por completo, quedándose sin recorrido ni entrega, lo que hizo imposible cualquier intento de lucimiento. El riojano trató de resolver con dignidad la situación, pero la falta de fuerzas y transmisión del astado condicionó por completo la faena, que terminó sin opciones de lucimiento.
Talavante, ovacionado ante el venido a menos quinto, al que dejó un gran ramillete de verónicas
El quinto de la tarde fue un toro de buenas hechuras al que Alejandro Talavante paró a la verónica con temple y gusto, logrando conectar con los tendidos desde el capote. Tras la suerte de varas, el astado mantuvo inicialmente una buena condición, que el extremeño supo aprovechar por ambos pitones en una faena de buen concepto. Sin embargo, el toro se fue viniendo abajo a mitad de la obra, mermado por la falta de poder, lo que condicionó el desarrollo final. Con la espada en mano, pinchó, y su labor fue finalmente reconocida con una ovación.
El acero deja en una oreja una faena de importancia de Fernando Adrián al sexto
Fernando Adrián volvió a dejar una faena de entrega y buen concepto ante el sexto de Sancho Dávila, un toro con buena condición al que supo cuajar tras un inicio de faena de impacto, con péndulos por la espalda, que levantaron el ambiente en los tendidos. Ya en la muleta, el diestro se centró en el pitón derecho, por donde el animal ofreció sus mejores opciones, dejando pasajes de importancia ante un toro de corto viaje pero manejable. La faena, de firmeza y buena disposición, perdió el premio mayor por el fallo con los aceros, quedando finalmente en una oreja.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Segovia. Corrida de toros de San Pedro 2026. Dos tercios de entrada.
Toros de Sancho Dávila.
Diego Urdiales, oreja y silencio.
Alejandro Talavante, silencio y ovación.
Fernando Adrián, dos orejas y oreja.