28 de junio de 2026/Suertematador.com
Llegaban a Zamora los Banderilleros de Oro para cerrar su Feria de San Pedro por todo lo alto. En chiqueros esperaban cuatro toros de José Manuel Sánchez y dos de Castillejo de Huebra para Antonio Ferrera, El Fandi e Ismael Martín. Así hemos narrado toro a toro el festejo:
Ferrera tira de conocimiento y estalla los cohetes para cortarle las orejas al primero
Con el primero, Ferrera tiró de espectáculo, de recursos y de fuegos artificiales desde el principio, pero con un conocimiento máximo de cuanto había que hacerle al animal. Se echó de rodillas para recibirlo con una larga cambiada y después lo lanceó por verónicas mirando al tendido, no dando tanta importancia al trazo como al galope del animal. Un galope que había que mantener vivo para el tercio de banderillas, en el que el extremeño invitó a participar a sus compañeros de terna en un momento muy vibrante. Le faltaba fijeza al animal, y tuvo que hacer Ferrera una labor de escultor para dejarle la muleta muy puesta y que se encelara antes de exigirle nada. Más pendsiente de azuzar el movimiento que de componer la figura, Antonio logró momentos vibrantes en el toreo en redondo, que llegó mucho al tendido. No admitía el animal tanto viaje y tanta curva cuando llegó el momento de la zurda, y supo el extremeño darle línea recta y suave mando para armonizar el conjunto. Habilidoso para que no terminase rajado el murubeño animal, lo mató de una estocada hasta las cintas y paseó las dos orejas.
El Fandi despliega un catálogo enorme de espectacularidades y desoreja al gran segundo
Con el segundo, También con el hierro de José Manuel Sánchez, El Fandi ofreció un variado catálogo de toreo con el capote, pasando de las verónicas iniciales hasta un remate torerísimo, citando a una mano y cambiando a la otra para deslizar la embestida casi 360 grados. También el granadino compartió el tercio de banderillas con sus compañeros, haciendo gala a la marca bajo la que se anunciaban, y con la muleta se echó de rodillas para ver cómo pasaba la humillada calidad del animal. Siempre entregado, siempre con ritmo, siempre obediente, aunque le cambiasen la intención en el último momento. Un gran toro con el que El Fandi desplegó un toreo de una enorme variedad ante un tendido encantado con el espectáculo. Una estocada contundente le sirvió al granadino para pasear el doble trofeo y ver cómo despedían al toro con palmas. Mereció más.
Ismael Martín tira de repertorio y de temple para cortar las dos orejas del tercero
Ismael Martín esperó la salida del tercero sentado en el estribo con el capote en las piernas, y fue precisamente con el percal con lo que firmó un brillante saludo. Primero, con los lances de rodillas que siguieron a la salida del animal; después, con el brillante galleo por chicualinas con que colocó al caballo al toro, que lucía también el hierro de José Manuel Sánchez; más tarde, con un quite de oro de mucha vistosidad y, por último, con un espectacular quite por zapopinas que el tendido zamorano premió con una cerrada ovación. El espectáculo continuó con un excelente tercio de banderillas compartido, pero también con los cambiados de rodillas que prologaron la faena. Tenía el viaje generoso el animal, y acusada la entrega, lo que aprovechó el salmantino para ligar mucho y en muy poco espacio las tandas. Puso un gran broche final con unas bernadinas muy ajustadas, y un pinchazo fue el borrón de la faena, que no fue óbice, sin embargo, para cortar las dos orejas.
Ferrera emborrona con la espada una gran faena al bravo y gran cuarto
Al cuarto, este sí, con el hierro de Castillejo de Huebra, lo saludó Antonio Ferrera muy a la mexicana, volteando el capote por encima de la cabeza antes de que el toro llegase al lance. Fue espectacular y variado el tercio de banderillas, y muy emotivo el brindis al doctor Enrique Crespo, al que obligó a salir al tercio. Ya con la muleta, supo recoger con mucha precisión las llegadas de un animal boyante, entregado y de buena clase que derrochó calidad en el trapo. Tanta que Ferrera comprendió que no debía sacrificar ese brillo en favor de una ligazón que no le iba a venir nada bien al murube. Y eso que tenía ritmo el toro, y que se iba largo tras el embroque, pero no q1uiso Ferrera desgastar su clase. Salvo en el final de faena, cuando llegó el momento de la exigencia y al exprimirlo fue cuando comprendió Antonio que también tenía fondo el de Castillejo, un grandísimo ejemplar, que no merecía el bajonazo con el que marró Antonio al entrar a matar. Él fue el primero en lamentarse. Un aovación lo acompañó al abandonar la plaza en ese momento, dado que tomaba un vuelo para América.
El Fandi se gusta con la calidad del quinto y emborrona el trasteo con el acero
Al quinto, que salió con mucho brío, le pegó una larga cambiada de rodillas El Fandi para saludarlo, pero luego no pudo estirarse con él a la verónica por no dar con el ritmo adecuado. Sí lo encontró una vez que ejecutó el tercio de banderillas, en el que siempre hizo hilo el animal y siempre por mostrar fijeza y celo, nunca por maldad. Fueron cuatro pares en tres pasadas de mucha espectacularidad, pero lo mejor tenía que venir en la muleta. Fue allí donde sacó todas sus cualidades el de Castllejo, y le sacó el celo, la fijeza y la entrega a David para colocarle la cara con mucha suavidad por ambos pitones, si bien se gustó mucho más el granadino a zurdas. Hasta trincherazos de cierto regusto le dejó El Fandi a un animal que nunca se cansó de embestir, pero terminó aburriéndose de trapo. Se atascó con el descabello y el premio se quedó en ovación para ambos.
Ismael Martín exprime al rajado sexto y le corta una oreja
El toro que cerraba la feria llevaba el hierro de José Manuel Sánchez y tuvo tendencia a salir suelto tras la larga cambiada de rodillas con que lo saludó Ismael Martín, que no pudo completar el recibo por verónica sprecisamente por ello. Se resarció en banderillas, donde el galope franco del murube propició un tercio de gran espectacularidad del charro. Muy emotivo fue también el brindis del charro a Javier Gómez Pascual, presente en el tendido y que este año se retira de los ruedos. Comenzó de rodillas de nuevo, y con un tmple que le vino muy bien al animal desde el inicio, dado que no guardaba dentro la bravura de los anteriores. Sí tuvo, sin embargo, una cosa buena, que fue el redondeo de las embestidas cada vez que decidía quedarse en la muleta. Hubo dos series de mucha enjundia, ganando el paso el charro para facilitar que se quedase el animal, antes de que éste dijese basta. Pero porfió el charro, que volvió a echarse de rodillas para ver cómo el animal se lo llevaba enganchado de una manga en una pasada que llevó el susto al tendido. De nuevo se encontró con un pinchazo a la hora de matar, lo que dejó el premio en una única oreja y su sello particular en Zamora.
FICHA DEL FESTEJO
Domingo, 28 de junio de 2026. Plaza de toros de Zamora. Feria de San Pedro, segunda y última de abono. Corrida de toros. Media plaza.
Cuatro toros de José Manuel Sánchez y dos de Castillejo de Huebra, bien presentados y con cuajo. Noblón con la raza justa el primero; de gran clase y entrega el bravo segundo, un gran toro; de gran ritmo y nobleza el buen tercero; enfondado y de gran clase el extraordinario cuarto, ovacionado; entregado, encelado y muy fijo el gran quinto, ovacionado; de gran nobleza pero rajado el sexto, aplaudido.
Antonio Ferrera, de marino y oro: dos orejas y ovación tras aviso.
El Fandi, de salmón y oro: dos orejas y ovación tras aviso.
Ismael Martín, de sangre de toro y oro: dos orejas y oreja.