Una terna entregada, pero sin opciones ante los de Guadaira en Madrid

24 de julio de 2026/Gurismodelocho.com

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la Final de Camino Hacia Las Ventas, en la que El Mene, Nacho Torrejón y Mario Vilau se midieron a los ejemplares de Guadaira. Los animales, que fueron bien presentados, aunque muy deslucidos, desentendidos de las faenas de una terna entregada que no tuvo opciones. El Mene nada pudo hacer con el primero de la tarde un novillo falto de fuerza sin opciones. Con el cuarto cuajó tandas muy reconocidas por público, pero falló con el acero. Nacho Torrejón con el segundo de la tarde encontró un animal de muchas teclas, teniendo que llevarlo al natural para conseguir con unas tandas de mucho peso. Con el quinto lo intentó, pero el animal no se lo puso nada fácil. A pesar de ello logró pases de mucha torería y a la segunda entró el acero. Mario Vilau se midió a un tercero al que le costó llevar aunque por el derecho logró robarle pinceladas. El sexto fue un animal muy parado con el que intentó entenderse con tandas de mucho valor y mucha torería, pero sin opciones

El Mene saludó al primero de la tarde, un novillo que salió desentendido, pero al que intentó meter en el capote sin éxito. Se alcanzó la faena de muleta ante un animal que carecía de fuerza. Deslució la tanda por el derecho, así que lo probó al natural desluciendo la faena. Optó por ir a por el acero y matarlo

Nacho Torrejón saludó al segundo de la tarde a la verónica. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes hizo un brindis personal. Cuidándole lo fue metiendo en la muleta, robándole meritorios pases a un animal que carecía de fuerza. Tenía que darle tiempo y  cambió al pitón izquierdo, para que de uno en uno le fuera robando los naturales. El animal seguía el engaño con despaciosidad, permitiendo la ligazón de los pases, que fueron de mucho peso, ante un animal complejo. Mató con acierto

Mario Vilau se fuer con decisión a la puerta de chiqueros para recibirlo a portagyola. Después siguió con un lucido recibo por verónica. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes hizo un brindis personal para después probarlo genuflexo por ambos pitones. Lo llevaba a media altura y cuidándole mucho para poder meterlo en el engaño, robándole meritorios pases. Le dio tiempo y de uno en uno al natural conseguía la ligazón con un animal que se quedaba parado y que incluso se echó. Falló con el acero

El Mene saludó al cuarto con un ramillete de verónicas, llevándole a los medios. Se alcanzó la faena muleta pero antes brindó a sus compañeros de terna. Lo probó genuflexo y cuidándole le fue metiendo en su faena por el izquierdo. Con despaciosidad le robaba pases de mucho peso como así se lo reconocía el tendido por el derecho, desarrollando una tanda entera que cerró con un pase de pecho. Citándolo de lejos aprovechó la inercia y logró ligar una tanda en redondo. Tirando el acero al suelo se lució y consiguió una tanda de mucho peso. Tuvo acierto con una estocada defectuosa

Nacho Torrejón saludó al quinto con un recibo de verónicas. Después se alcanzó la faena de muleta, la cual inició después del brindis al público. Cuidándole le fue metiendo en su faena, robándole meritorios pases a un novillo que carecía de fuerza. Cambió al izquierdo y llevándole con la muleta en la cara le fue robando naturales. Por el derecho ante un animal de poca fuerza logrando ligar tandas de mucho peso. A la segunda metió el acero.

Mario Vilau saludó al sexto, un animal que salía desentendido, aunque después de varios intentos logró meterlo en el capote. Se alcanzó la faena de muleta y de rodillas en los medios se lo pasó por ambos pitones. Con mucha despaciosidad y de uno en uno logró llevarlo por el izquierdo, a base de temple y torería. Logró ligar tandas muy meritorias ante un animal muy parado que hacía difícil el lucimiento. Desarrolló una tanda entera que cerró con pase de pecho y a la segunda metió una estocada certera

Ficha del festejo:

Las Ventas (Madrid). Novillos de Guadaira para El Mene, silencio, palmas tras aviso; Nacho Torrejón, palmas y ovación ;Mario Vilau, silencio y ovación.

 

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