Toreo caro de Emiliano Osornio en una tarde en la que Sergio Rollón abre la Puerta Grande en Gijón

17 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Emilio Méndez

La Plaza de Toros de El Bibio ha celebrado una novillada en la que Emiliano Osornio, Sergio Rollón y Samuel Castrejón se midieron a los ejemplares de la ganadería de La Cercada. Los toros se mostraron variados y con buenas condiciones en líneas generales, permitiendo la expresión y triunfo en su mayoría. Emiliano Osornio toreó con gusto y despaciosidad ante el primero de la tarde, un novillo de buena condición al que exprimió y cortó una oreja. Con el cuarto Emiliano Osornio derrochó capacidad, firmeza, entrega y valor en una faena de clase, empaque y rotundidad ante un toro de teclas. Sergio Rollón desarrolló su faena al natural ante el segundo, sin contradecirlo en los terrenos, logrando cuajar muletazos largos y sentidos. Rollón se entregó con el quinto, mostrándolo por ambos pitones en una faena de ritmo y calado, pero que empañó con el acero. Castrejón le robó cada embestida al tercero de la tarde en una meritoria faena que desarrolló mayoritariamente por el pitón izquierdo. Castrejón puso mucho de su parte ante el sexto, al que llevó al natural, pero con el que falló con el acero.

Emiliano Osornio corta una oreja de peso al buen primero de la tarde

Emiliano Osornio recibió al primero de la tarde, con el que se estiró con algunas verónicas. Brindó al público desde el tercio y comenzó su labor de muleta genuflexo al hilo de las tablas, pasándolo por ambos pitones con gusto y despaciosidad. Siguió sobre el derecho, con temple y suavidad ante un animal que humillaba y seguía el engaño. Sin embargo, el viento molestó en la labor del mexicano, que también lo mostró al natural. Cambió los terrenos, manteniendo el pitón izquierdo, bajándole la mano y corriéndola con gusto. Culminó con una tanda por el derecho y unos remates por abajo para dar paso a un estocada certera a la primera.

Sergio Rollón corta las dos orejas al segundo

Sergio Rollón se fue dispuesto a recibir a portagayola al segundo de la tarde, lo saludo con una larga cambiada de rodillas para después seguir por verónicas. Se lució también en el quite con el capote a la espalda. Brindó al público desde el tercio e inició su labor de muleta desde los medios con algún que otro cambiado por la espalda y a pies juntos. Aquel inicio metió de lleno al público en su faena. Continuó sobre el pitón izquierdo en la que trató de sujetarlo mientras bordeaba las tablas. Cambió al pitón derecho para seguidamente continuar al natural con una tanda de trazo largo en la que aprovechó los vuelos para meterlo al engaño. Fue así como desarrolló la mayor parte de su faena, en los terrenos que el animal le marcó. Culminó con una estocada en la que se tiró con el alma.

Castrejón saluda una ovación en el tercero

Castrejón trató de estirarse con el tercero, aunque le costó fijarlo y meterlo en el capote. Brindó al público y comenzó su labor junto a las tablas. Le costó sacarlo de aquellos terrenos, pero logró llevárselo más allá del tercio. Continuó con un molinete para después sacarle provecho a un pitón derecho en el que encontró repetición y ritmo. A pesar de ello, le arrancó cada embestida, incluso mostrándolo al natural, donde encontró algún que otro pase de calado y expresión. Le costó mucho robárselos, tuvo que hacerlo en los terrenos que le marcó, en un palmo, dándole las ventajas. Falló con él acero.

Osornio empaña con el acero una gran faena al cuarto

Emiliano Osornio saludo genuflexo al cuarto de la tarde, lo llevo por abajo muy despacio. Se lució en el quite para que después  alcanzar la faena de muleta, en la que brindó a Carlos Zúñiga. Inició su labor pasándolo por ambos pitones para después definirse por el pitón derecho con clase, empaque y un temple exquisito para llevarlo en largo y con profundidad. Lo cuajó a base de mano baja y despaciosidad por ambos pitones. Culminó en las distancias cortas, de rodillas y metido entre pitones después de haber completado una faena rotunda ante el de La Cercada. Tras una buena estocada, el animal tardó en doblar.

Sergio Rollón saluda una ovación ante el quinto

Sergio Rollón recibió al quinto con algunas verónicas mientras lo movía y ganaba terreno. Tras un brindis particular, comenzó su labor de muleta al hilo de las tablas para después disponerse de rodillas. Después de aquel inicio continuó sobre el pitón derecho. También supo dosificar, dándole tiempo y sitio entre series a un toro pronto y repetidor. Le dio ritmo y ligazón a las series, alternando pitones en una faena breve pero bien llevada con la que logró llegar a los tendidos. Culminó con unas manoletinas para después fallar con el acero.

Castrejón empaña con el acero su labor ante el sexto

Castrejón bregó y llevó al sexto de la tarde en su saludo capotero. Se alcanzó la faena de muleta tras un buen tercio de banderillas en el que se desmonteraron. Comenzó su labor más allá del tercio, sin probaturas, toreándolo, tratando de llevarlo muy en línea. Tocó y deslizó con suavidad al natural, dejándosela puesta para tirar de la embestida del sexto de la tarde. Lo llevó muy despacio, siempre hacia adelante. Después de haber encontrando las distancias, la altura y el compás al natural, a base de un trazo largo y profundo, decidió mostrarlo por el derecho, mostrándose algo más corto. Tiró la montera, que todavía la llevaba puesta y culminó con una tanda más al natural. Falló con el acero.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros El Bibio. Novillos de La Cercada para Emiliano Osornio, oreja, saludos tras aviso; Sergio Rollón, dos orejas, saludos tras aviso; Samuel Castrejón, ovación y palmas.

 

 

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