30 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de La Corredera de Colmenar Viejo ha celebrado la primera corrida de toros y segundo festejo de su Feria en honor a la Virgen de Los Remedios, en la que los diestros Román, Miguel de Pablo y Clemente se midieron a los ejemplares de Manuel Assunçao Coimbra. Los animales se mostraron varias en comportamiento y entrega, teniendo teclas que buscas y tocar en la tela. Román encontró un buen primero al que encontró el ritmo y altura al que llevarlo para hacerlo pasar y completar su faena por ambos pitones. Miguel de Pablo estuvo firme y con determinación ante el segundo, desarrollando una buena faena en la que lo mostró por ambos pitones, con tandas breves, sabiendo lo que necesitaba el animal. Encontró gusto y acople en su faena ante el quinto, al que cortó las dos orejas después de derrochar verdad. Clemente estuvo firme ante el tercero desarrollando una labor repleta de emoción y acople, envolviéndoselo, pero resultando prendido al entrar a matar. Se impuso al sexto, un toro de teclas y exigente al que llevó sobre el pitón derecho
Román, buena labor ante el primero de la tarde
Román bregó al primero de la tarde, llevándolo en su capote sin poder estirarse con el. Además saludaron una ovación Fernando Sánchez y Víctor Del Pozo por su labor en banderillas. Se alcanzó la faena de muleta y Román brindó al público desde los medios, después comenzó con un tanteo para pasarlo por ambos pitones. Eligio el pitón derecho para continuar, teniendo que llevarlo a media altura y muy despacio, aprovechando la fijeza y nobleza del animal. Cambió al pitón izquierdo, teniendo que cruzarse y buscarlo en el sitio para tocarlo con firmeza y voz para hacerlo pasar con suavidad y determinación. No perdió la suavidad, cambiando de nuevo al pitón derecho, acortando las distancias. Metió el acero con acierto y determinación
Miguel de Pablo corta la primera oreja de la tarde
Miguel de Pablo saludó al segundo de la tarde con una larga cambiada de rodillas en el tercio para después seguir estirándose con el hasta rematarlo con torería en los mismos terrenos. Se fue a los medios y brindó al público para después iniciar su labor genuflexo, pasándolo por ambos pitones mientras le ganaba terreno. Siguió sobre el pitón derecho en tandas doradas de ritmo y continuidad, llegando al público. Supo medir y dosificar, llevándolo de tres en tres, dándole tiempo y sitio entre tandas antes de volver a someterlo. Cambió al pitón izquierdo desarrollando algunas tandas al natural con la misma dinámica y precisión. Recuperó el pitón derecho para después volver a alternar pitones, pero siempre recomponiendo y buscando el sitio, estando bien colocado. Culminó de uno en uno, dando paso a una estocada que no fue efectiva, teniendo que descabellar
Clemente corta una oreja que no pudo pasear al ser prendido al entrar a matar
Clemente saludó al tercero con gusto, estirándose con gusta y despaciosidad. Comenzó su faena después de brindar desde los medios al público. Desde aquellos mismos terrenos comenzó su labor de muleta, después siguió sobre el pitón derecho, aunque no tardó en dar paso al toreo al natural, con gusto y despaciosidad, envolviéndoselo. Insistió por aquel pitón, dándole largura. Cambió y retomó el pitón derecho, buscando las teclas de aquel complejo tercero que cada vez le costaba más. Se tiró con verdad y determinación, pero resultó prendido, teniendo que ser trasladado a la enfermería
Román empaña su labor con el acero
Román bregó al cuarto de la tarde, pasándolo por ambos pitones en el tercio. Comenzó su labor al hilo de las tablas, llevándoselo con habilidad al tercio. Continuó sobre el derecho, después de una tanda cambió al natural, pero manteniendo el trazo recto, muy en línea y por abajo, robándole cada embestida en series ligadas y bien llevadas. Encontró un toro al que cada vez le costaba más acometer a pesar de seguir el engaño con cierto ritmo. Falló con el acero
Miguel de Pablo corta las dos orejas al quinto
Miguel de Pablo se estiró con gusto y despaciosidad enfermería su saludo capotero al quinto, llegando con fuerza a los tendidos. Se alcanzó la faena de muleta, la cual inició genuflexo, mostrándolo por abajo al hilo de las tablas. Aquel inicio se desarrollaba mientras los operarios de la plaza arreglaban las tablas que minutos antes había levantando el toro. Después de comenzar su labor por abajo y de haberle ganado terreno, desarrolló las primeras tandas sobre el pitón derecho, envolviéndoselo con gusto y despaciosidad. Después cambió al natural, toreando con raza, valor y mucha verdad, llevándolo en largo y con cierto gusto. Culminó por manoletinas y una estocada
Clemente no espero para saludar al sexto en su capote, lo hizo con variedad y lucimiento. Se alcanzó la faena de muleta y después de brindar desde los medios al público, comenzó su labor genuflexo, por abajo, sacándolo del tercio para llevárselo a los medios. Se decidió por el pitón derecho, siendo una primera tanda de acople, en la que lo llevó a media altura, todavía buscando las teclas. Las siguientes tandas también las desarrolló sobre el pitón derecho, pero después de haberle cambiado los terrenos. Aunque lo mostró la natural, el toro no terminaba de pasar por el izquierdo, así que volvió a montar la muleta y reencontrarse con el ritmo en una faena que no fue fácil ante un toro exigente
Ficha del festejo:
Colmenar Viejo. Toros de Manuel Assunçao Coimbra para Román, saludos y palmas tras aviso; Miguel de Pablo, oreja y dos orejas; Clemente, oreja.










































