Un contundente Rubén Vara abre la Puerta Grande en Colmenar Viejo

2 de septiembre de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de La Corredera ha celebrado una novillada sin caballos en la que Rodrigo Cobo, Marco Peláez y Rubén Vara se midieron a los ejemplares de la ganadería de Ginés Bartolomé. Los novillos fueron variados en comportamiento, permitiendo la expresión y el lucimiento de la terna. Rodrigo Cobo desarrolló su faena ante el primero al natural, dejando buenos pases de mano baja y calado. Cuajó algunos de los muletazos más destacados de que iba de tarde, bajándole la mano al natural para pasarlo en largo y con profundidad, pero empañó aquella labor con el acero. Marco Peláez se encontró a un segundo complejo y de muchas teclas en las que completó una labor meritoria más que lucida. No terminó de acoplarse con el quinto, un toro complejo y de muchas teclas. Vara emocionó ante el tercero calando con una labor de raza y entrega

Rodrigo Cobo recibió al primero de la tarde en su capote, llevándolo hasta empezar a estirarse con el. Se lució en el quite el mexicano, al que replicó Cobo. Comenzó su labor de muleta muy despacio, para después definirse por el pitón derecho, aunque encontró el acople por el izquierdo, dándole mayor amplitud al trazo y más recorrido a las embestidas de su adversario. Se mantuvo firme cuajando algunos naturales por abajo de mucho sabor en los que se abandonó. Metió la mano con aseo

Marco Peláez se estiró en su saludo capotero ante el segundo. Destacó también el quite de Rubén Vara echándose el capote a la espalda, al que replicó el mexicano. Comenzó su faena de muleta llevándolo metido en la muleta, moviéndolo mientras le ganaba terreno y lo sacaba de tablas. Sin embargo, fue en el tercio donde comenzó su labor, lo hizo sobre el pitón derecho con suavidad, a media altura, cada vez más cerca de las tablas, en los terrenos que le marcaba. Trató de ponerle emoción con algunos cambiados por la espalda. Cambió al pitón izquierdo, pero no le brindó demasiadas opciones. Le buscó las teclas, resultando una faena más meritoria que lucida

Rubén Vara recibió con una larga cambiada de rodillas al tercero de la tarde para que después lo bregara y lograra estirarse con el. También se lució Cono en su quite, al que no replicó Vara ya que protagonizó el tercio de banderillas. Se alcanzó la faena de muleta y se fue a los medios para brindar al público, después se fue a las tablas y de rodillas lo pasó por ambos pitones. Continuó sobre el derecho, pero después de una primera serie cambió al natural, alternando así pitones. Lo llevó a media altura, tratando de limpiar y el trazo. Pero fue cuando le bajó la mano cuando encontró los muletazos de mayor sabor. Mató de una estocada certera al primer intento

Rodrigo Cobo logró estirarse en su saludo capotero ante el cuarto, como también hizo Peláez en su turno de quites. Comenzó su faena después de brindar desde los medios al público. Después inició su labor con despaciosidad dejando muletazos de sabor y mano bajada dotados de profundidad. Hubo acople desde el inicio, abandonándose con su adversario. Lució con un trazo largo en el que acompasó por ambos pitones. Llegó con fuerza a los tendidos, cuajando una buena tanda al natural. Falló con el acero

Peláez trató de estirarse en su saludo capotero al quinto, sin embargo, solo pudo dejar algún detalle. Brindó al público y comenzó su labor de muleta a pies juntos para que rápidamente empezar a moverlo y sacarlo a los medios. En aquellls terrenos se decidió por el derecho, buscando el acople en aquella primera serie. Sin embargo, la expresión llegó al natural, con cadencia y mano baja. Después de aquello, le costó volver a encontrar el acople, aunque dejó muletazos aislados de sabor, pero sin redondear aquella labor

Rubén Vara se fue directo a la puerta de chiqueros para recibir al sexto a portagayola con una larga cambiada de rodillas. También protagonizó el tercio de banderillas. Se alcanzó la faena de muleta y después de brindar desde los medios comenzó su labor, lo hizo de rodillas y a punto estuvo de que se lo llevara por delante. Tuvo que volver a empezar, le cambió los terrenos, y comenzó a pasarlo. Volvió a moverlo y se decidió por el pitón derecho, haciéndolo pasar y después sujetándolo en la tela a base de voz. Cambió al natural, en una serie en la que le corrió la mano, llevándolo con largura y profundidad. Midió muy bien su labor ante un novillo con el que culminó en tablas. Metió bien la mano

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de La Corredera en Colmenar Viejo. Toros de Ginés Bartolomé para Rodrigo Cobo, oreja y vuelta al ruedo; Marco Peláez, oreja tras aviso y oreja; Rubén Vara, dos orejas y oreja.

 

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