31 de octubre de 2026/Adiel Armando Bolio/Fotos: Emilio Méndez
Este sábado 31 de octubre de 2026 se celebró la tradicional Corrida de Calaveras ante más de media entrada en la zona numerada y un cuarto en el sector general del coso Monumental de la ciudad de Aguascalientes, en tarde fresca, siendo el segundo festejo taurino mayor de la III Temporada de Otoño y, en el marco de la XXXII edición del Festival Cultural de Calaveras, resultando como triunfador el diestro moreliano Isaac Fonseca al cortar el único apéndice de la función, aunque su alternante, el queretano Diego San Román, bien pudo obtener uno, pero, la autoridad se negó a concederlo, quien sabe por qué y, el español Víctor Hernández, ha tenido una valiente actuación, dando una vuelta al ruedo.
Se lidiaron seis toros, tres de la ganadería aguascalentense de San Isidro y, tres, de la vacada queretana de Xajay, siendo de los isidreños, regular el primero, con un mejor pitón derecho: soso el segundo y, el sexto, se rajó. Y de los lajeños, el tercero evidenció tendencia a las tablas, pero, empleándose bien en la tela; el cuarto fue tardo, empezó bien y acabó soseando y, el quinto, resultó bueno.
En el toro que abrió plaza, de la divisa aquicalidendse de San Isidro, que tuvo un mejor pitón derecho, el queretano Diego San Román saludó con cuatro faroles de rodillas en tablas, verónicas y otras más de pie con elegancia, además, de estatuario y ceñido quite por saltilleras. Buena vara del piquero Eduardo Rivera -padre-. Con la muleta, Diego empezó por alto y al natural en el centro del ruedo para seguir por ese pitón toreando vertical. Por derechazos lo hizo ligando en un palmo de terreno, templando y mandando, además, de aguantar, hasta en cuatro series, con alguna mácula en la última. Hizo el toreo en redondo enclasado. Vino más toreo izquierdista empeñoso y pases de ornamento. Falló al matar y escuchó aplausos.
El michoacano Isaac Fonseca, a su primero, de San Isidro, soso, lo recibió en tablas, de hinojos, dando una larga cambiada y, de pie, bregó oficioso. Con la pañosa comenzó lidiándolo por delante para llevarlo de las tablas a los medios y, ahí, darse a torear por derechazos, uno a uno, voluntarioso. Con la mano izquierda, ayudándose, logró algunos pases de mérito. Terminó doblándose y no acertó al matar para recibir palmas.
En su primero, de la dehesa queretana de Xajay, con tendencia a las tablas, pero, empleándose bien en la tela, el madrileño Víctor Hernández jugó bien los brazos en estéticos lances a la verónica. En su turno, San Román quitó de forma brillante por chicuelinas y le replicó Hernández por vistosas y artísticas caleserinas. Tras el segundo tercio, fue aplaudido el subalterno Jonathan Prado. Con la sarga, Víctor, en los medios, ligó el cambiado por la espalda y el de pecho para seguir por derechazos poderosos para quitarle la tendencia de irse a las tablas. De nuevo en los medios, le aguantó por el derecho, sufriendo una voltereta. Continuó con la zurda templando y ayudándose con calidad y clase. Más toreo al natural empeñoso. De nuevo por el lado diestro se recreó a plenitud en la mejor tanda y, así siguió, toreando con poder y aguante hasta sufrir otra marometa. Terminó al segundo viaje de estocada desprendida para dar la vuelta al ruedo.
San Román, a su segundo, de Xajay, tardo, que empezó bien y acabó soseando, le recetó lances a pies juntos y, después, abrir el compás para ligar verónicas de buen gusto. Con la franela comenzó doblándose toreramente para, entonces, darse a engarzar derechazos valientes, sobrios y de calidad en tres racimos. Por el pitón izquierdo anduvo en el mismo tenor. Una vez más por el derecho le endilgó importantes pases plenos de aguante y pisando terrenos comprometidos. Hizo el toreo en redondo sin enmendar y dio más pases aguantando y alternando los lados con el toro ya muy parado. Aliñó y ligó joselillinas temerarias para cerrar. Finiquitó de estocada algo contraria para salir al tercio con petición de oreja que, no nos explicamos por qué, no se le concedió.
En su segundo, de Xajay, bueno, llamado «Patas Limpias», Fonseca veroniqueó enclasado. Con la tela escarlata se dio a ejecutar un trasteo a base de pases por alto de rodillas, de pie, remató con el de trinchera y el de la firma. Siguió por derechazos largos y atemperados a través de dos series, intercalando una vitolina. Toreo izquierdista valeroso, ayudándose, en tres tandas mediando un afarolado, un molinete y el de pecho. Persistió por el lado diestro toreando con calidad en otros tres ramilletes. Manoletinas como broche y pases de adorno, concluyendo de soberbia estocada, siéndole concedida una oreja.
Víctor, en el que cerró el festejo, de San Isidro, lanceó voluntarioso y mejor se vio en vistoso quite por saltilleras. Con el lienzo grana, tras brindarle al diestro local en retiro Arturo Macías, Hernández realizó una faena con ayudados por alto y uno por bajo, seguidos de una serie derechista de buena ejecución. Ya con el engaño en la mano zurda logró templados pases. El astado se fue a tablas, se rajó y ya no quiso nada. Acortó distancia el torero sin fortuna, aunque, todavía alcanzó a dar contados lances empeñosos en la zona de tablas. Mató de estocada honda y caída para ser aplaudido.
FICHA
LUGAR: Aguascalientes, Aguascalientes.
FECHA: Sábado 31 de octubre de 2026.
EVENTO: Corrida de Calaveras y segunda de la III Temporada de Otoño, en el marco de la XXXII edición del Festival Cultural de Calaveras.
PLAZA: Monumental.
ENTRADA: Más de media entrada en la zona numerada y un cuarto en el sector general, en tarde fresca.
GANADO: Se lidiaron seis toros, tres de San Isidro, siendo regular el primero, con un mejor pitón derecho: soso el segundo y, el sexto, se rajó. Y, tres, de Xajay, resultando el tercero que evidenció tendencia a las tablas, pero, se empleaba bien en la tela; el cuarto fue tardo, empezó bien y acabó soseando y, el quinto, resultó bueno.
CARTEL: Diego San Román: Palmas y al tercio. Isaac Fonseca: Palmas y una oreja. El madrileño Víctor Hernández: Vuelta al ruedo y palmas.