La ley de Luque se impone ante un bravo de Julio García en Consuegra

El sevillano cuajó al bravo quinto del festejo, un animal del que se pidió el indulto no concedido; la veteranía de De Mora y el hambre de Rivera pasearon un premio.

13 de septiembre de 2020/Texto: Javier Fernández-Caballero / Foto: Eusebio Sánchez

La localidad toledana de Consuegra acogía, en la tarde de este 13 de septiembre, una corrida de toros del hierro de Julio García en la que Eugenio de Mora, Daniel Luque y Raúl Rivera hacían el paseíllo. Se lidiaba un encierro del hierro salmantino de Julio García.

Afligido salía un primero de Julio García que le hizo varios extraños con la vista a Eugenio de Mora  en los primeros tercios. Esperó una barbaridad a los toreros de plata en banderillas. Muleta en mano, el moracho hizo un auténtico esfuerzo por sacarle tandas limpias a un animal zorrón y que intentó buscarlo en cada momento. Se le rajó descaradamente un animal que sí mantuvo la movilidad pero al que le faltó la clase y la entrega. Mató de pinchazo y estocada muy baja. Silencio.

Bien hecho era el segundo, que se partió el pitón derecho de salida. Un animal al que Luque lo lanceó con buen gusto a la verónica. Al público fue el brindis del sevillano de un animal al que sonsacó tandas de buen gusto y personalidad por ambas manos. Especialmente al natural en el último tramo del trasteo destacó, sobre todo en los remates por abajo por ese lado. Por manoletinas remató labor antes de matar de una estocada en todo lo alto que le valió una oreja.

Una firme imagen demostró Raúl Rivera ante el tercero, un toro de Julio García también de seria estampa y al que saludó con dos largas de rodillas y verónicas de buen trazo. Bien estuvo en banderillas, mostrando una gran forma física. Y se arrimó el toledano muleta en mano, sellando naturales de muy bella factura y mostrando una genial estructura de la lidia. Toro bravo de Julio García, pero el viento molestó muchísimo. Dos pinchazos emborronaron la labor ante el buen astado. Oreja.

Sólo destellos sueltos quedaron para el recuerdo en el cuarto capítulo. Eugenio de Mora sonsacó algún natural aislado ante un animal que no terminó de entregarse. Lo prendió en el final de la faena, sonsacando tras ello una tanda por el derecho arrebatada y con calado. Buena la ejecución de una estocada que cayó un punto pero fue efectiva. Oreja.

Incomodaba una barbaridad el viento cuando el quinto saltó a la arena consaburense, pero supo Luque encontrar el terreno y el lado del toro, el derecho. Por esa mano fue degustando el toreo el sevillano, llegando arriba con pleno gusto a pesar del vendaval. Y a partir de ahí rompió un bravo animal de García, un astado al que le bajó la mano Luque para paladear el toreo ahora sí al natural. Las trincheras y trincherillas de final de faena fueron una auténtica delicia. Importante Daniel Luque ante un toro al que se le pidió un indulto que no concedió el palco. Un pinchazo y una estocada defectuosa truncaron los máximos trofeos para el de Gerena, paseando oreja y vuelta al ruedo al toro.

Extraños hizo ia sexto, un animal que dio brincos durante toda la lidia y que era muy difícil estar frente a él. En uno de los pares de banderillas de Rivera, le echó de tal forma la cara arriba que lesionó en un brazo al matador. Ya repuesto, le hizo frente a un animal con el que tragó quina. Intentó agradar el torero toledano pero con el vendaval pero la condición del toro fue imposible. Mató de varios pinchazos.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Consuegra (Toledo). Corrida de toros. Un millar de personas en los tendidos.

Toros de Julio García.

Eugenio de Mora, silencio y oreja.

Daniel Luque, oreja y oreja.

Raúl Rivera, oreja y silencio.

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