Antonio Ferrera a hombros en su encerrona en Pamplona, solvencia y lucidez en una tarde a contraestilo

Antonio Ferrera cortó un total de dos orejas a una corrida de Miura con cierta nobleza pero carente de entrega

14 de julio de 2022/Pablo López Rioboo/Fotos: Emilio Méndez

Volvía Antonio Ferrera a la plaza de toros de Pamplona, en esta ocasión para matar seis toros de Miura en solitario a Beneficio de la Casa de Misericordia de la capital navarra. Una corrida especial en la que el diestro nacido en Ibiza afrontaba un compromiso de gran relevancia en su temporada.

Silenciado Antonio Ferrera con el noble pero deslucido primero de Miura

No tuvo opciones Antonio Ferrera con el primero de la tarde, un toro de pelo sardo que nunca quiso ir hacia adelante. Animal agalgao y muy alto de agujas nunca humilló. Lo mejor vino en un gran tercio de varas de Pedro Prieto, picador que se despedía de los ruedos en la tarde de hoy. Abrevió Ferrera el cual sería silenciado tras pasaportar al animal venido desde Zahariche, un toro que tuvo cierta nobleza, pero escasa raza y bravura para emplearse en las telas.

Un firme y acompasado Ferrera le corta la oreja al nobletón y templado segundo

Tuvo mayor nobleza el segundo de la tarde, un toro de Miura al que también le faltó humillar, pero al que se le hicieron las cosas de forma inteligente. Ya en la muleta siguió esa tónica marcada con el capote, muletazos en línea recta y a media alturita. Con la izquierda consiguió llevar largo a un animal que la tomaba con nobleza pese a no irse hasta el final. Muy dispuesto el extremeño, citando con la muleta adelantada y aprovechando las inercias del animal. Acertó en no ligarle los muletazos, en el momento que le apretabas el animal tendía a protestar. Se sintió con derechazos en los que toreó de forma relajada al astado de Miura. Plantas asentadas, cabeza fría y mucho temple para que la faena fuera tomando vuelo. Toro con opciones, pero el cual mejoró en su condición gracias al temple y la firmeza de Ferrera. Tras pasaportar al astado de pinchazo y estocada cortó la primera oreja de la tarde.

Un serio y firme Ferrera le plantan cara al complicado y orientado tercero

Serio y alto de aguijas fue también el colorao tercero, un toro que se movió en los primeros tercios sin demasiada entrega y humillación. Buscó Antonio torearlo en el tercio dándole las ventajas al animal, pero este tendía a soltar la cara nada más llegar a la jurisdicción del torero. Toro con peligro sordo, siempre detrás de la mata, el cual te daba coba en el primer muletazo, algo que Ferrera supo desde el primer momento. No pudo ser una faena lucida, pero si comprometida de un torero que tapó muchos de los defectos del toro. Toro que siempre se vino con la inercia, pegando un frenazo a partir del segundo muletazo. No lo puso fácil para entrar a matar, esperando al torero y dando un arreón cuando este levantaba la espada. Pinchó en varias ocasiones ante un astado que se puso realmente complicado para matar antes de dejar una estocada tendida tras sonar el segundo aviso.

Ferrera templa la noble movilidad del desclasado cuarto pero el descabello le deja sin oreja

Saló de hinojos del caballo hasta en cuatro ocasiones el cuarto de la tarde, un toro que se salió suelto, teniendo que pasar por el mismo hasta en cinco ocasiones sin que se le castigara en exceso. Tampoco brindó la faena del cuarto un toro que salió siempre con la cara desentendida de los muletazos. A base de temple, un magnífico trato y una buena colocación consiguió que el colorao de Miura se quedase en la muleta. Faena templada en la que consiguió centrar y ordenar la embestida del animal en un trasteo de gran interés para el aficionado. Le tuvo fe al toro y el Miura le respondió en arrancadas con temple y cierta buena colocación de cara a media altura.  Inteligente anduvo Ferrera, siempre jugando con las alturas y las querencias. Por el izquierdo siempre se quedó más cortó. Volvió a derechas para cerrar faena con unos molinetes a media altura con sabor añejo. Mató de una estocada algo tendida tras una estocada en la que fue andándole al toro hasta llegar a su jurisdicción. El descabello dejó su faena sin el premio de la oreja.

Silenciado Ferrera ante el noble pero muy justo de fuerzas quinto

Empujó con fijeza y bravura el quinto en el caballo, un animal que pasó a media altura sin demasiada entrega al capote de Antonio Ferrera. Mostró justeza de fuerzas, de ahí que no se le exigiera con el capote para evitar así que perdiese las manos. Ya en la muleta el cárdeno animal tuvo enfrente a un Ferrera que todo se lo hizo con temple y suavidad, un torero que buscó no apretar a un astado que por su poca fuerza tendió a frenarse y defenderse. Cierto es que tuvo nobleza, pero su escasa fortaleza no dejó que la desarrollase. Ferrera anduvo solvente y aparentemente fácil con él, robándole muletazos a un animal que se volvía en las manos. Acortó distancias en un final de faena ante un toro con la virtud principal de la nobleza. Tras dos pinchazos hondos en el que el toro le tapó la salida tuvo que echar mano del verduguillo siendo finalmente silenciado.

Antonio Ferrera le corta una oreja al pájaro sexto

Muy terciado de presentación fue este sexto, un toro al que picó el propio Antonio Ferrera, haciéndose cargo de la lidia Iván García. Tras bajarse del caballo dejó un quite por chicuelinas a media altura ante un toro que embistió con transmisión. Brindó al respetable el último toro de la tarde y de la feria al que esperó sentado en el estribo ente otro astado que tendía a soltar la cara y no irse tras los vuelos. Embestidas a oleadas y a la defensiva de un animal que por el izquierdo no tuvo un largo viaje. Astado que se fue agriando conforme avanzaba la faena. Abrevió Antonio una faena que nunca pudo tomar vuelo. Metió bien la mano ante un toro que se arrancó al pecho. Un pájaro este de sexto Miura al que finalmente le cortó la oreja que le abría la Puerta Grande.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Pamplona. última de abono de la Feria del Toro. Corrida de toros. Lleno.

Toros de Miura desiguales de presentación, de gran alzada pero no excesivamente cargados de peso. Segundo y sexto con una presencia por debajo de la exigencia de la plaza. Corrida cuatreña en sus seis ejemplares.

Antonio Ferrera: Silencio, oreja, silencio tras dos avisos, ovación con saludos, silencio tras aviso y

INCIDENCIAS: Al finalizar el paseíllo, la afición pamplonica obligó a saludar a Antonio Ferrera, compartiendo la ovación tanto con los dos sobresalientes como con sus banderilleros y picadores.

 

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