Javier Cuartero y Jairo López cortan una oreja en Chinchón

25 de julio de 2024/Mar Muñoz/Foto:APP

Chinchón albergó la segunda novillada sin picadores del Certamen del Sureste con novillos de La Quinta. Los novillos de juego variable y teclas que tocar para Pepe Burdiel, Javier Cuartero y Jairo López. Burdiel estuvo voluntarioso y torero con los de su lote aunque la espada se llevó los trofeos. Cuartero deslució su faena al primero de su lote con la espada y cortó una oreja a se segundo por una meritoria faena y una buena estocada tras una fea cogida sin aparentes consecuencias. Jairo cortó una oreja al primero de su lote, con el que protagonizó todos los tercios y lo toreó con despaciosidad y temple. El último le prestó menos opciones para el triunfo.

Pepe Burdiel se estiró a la verónica con «Nazareno». Pasándolo en el tercio, probándolo y sacándolo comenzó su faena para seguir por el pitón derecho. Lo llevó a media altura y el animal seguía el engaño y las demandas del novillero. Le cambió los terrenos y siguió llevándolo por ese piton con ritmo. Cambió al natural, le alargaba el natural con el giro de muñeca y cintura, totalmente acompasados. Ya se iba viniendo a menos desentendiéndose. Burdiel continuaba en su empeño de lucir su faena, así que retomó el pitón derecho, pero ya el animal había perdido su interés en la tela. Fue a por la espada e intentó su epílogo al natural, pero terminó por cuadrarlo y hundir el estoque a la primera pero no de forma efectiva, lo que le obligó a descabellar.

Javier Cuartero se lució en su recibo capotero con «Pinturero». Con torería lo fue sacando a los medios, probándolo por ambos, pero fue por el derecho por el que se puso en los medios, dándole sitio y tiempo. No le sobraban las fuerzas. Con temple logró una tanda en redondo, con ligazón. Cambió al natural y le perdía pasos para buscar esa continuidad en la serie. Retomó el derecho, bajándole la mano aunque el animal pasaba más a media altura. Con la muleta puesta lograba llevarlo metido en la tela y ligar las tandas. Sin alargar fue a por la espada y quiso cerrar por ayudados, lo cuadró y pinchó en dos ocasiones antes de hundir el acero. 

Jairo López con dos faroles en rodillas recibió a «Maño», para después estirarse a la verónica cerrando con una media. Con el capote a la espalda hizo su réplica al quite de Burdiel. Jairo protagonizó el tercio de banderillas, con pares reunidos y el último con peligro, casi lo prende contra las tablas. En rodillas, en el tercio y sin probaturas, por el pitón derecho, lo toreó en redondo para dar comienzo a su faena. Siguió por ese piton, le dio tiempo, el pecho y tiró de el dándole sitio. Aprovechó también la inercia para ligar la tanda. Cambió al pitón izquierdo, buscándolo en la media distancia para ir acortando y ligar en redondo una tanda aplaudida en el tendido. El animal colocaba la cara y humillaba por ese piton y el mexicano se expresaba a placer con el. Le daba tiempo entre tandas, para después retomsr su faena con una tanda al natural. Lo desarmó, pero rápido volvió a la cara del animal para seguir por el pitón derecho. Le bajó la mano y se adornó con pases invertidos en redondo eternos. Fue a por la espada cerró con manoletinas en rodillas muy ajustadas en las que casi lo prende. Se perfiló y hundió la espada, doblando rápidamente. 

Pepe Burdiel bregó a «Guardian» para después lucirse por delantales. En el quite se vio prendido, aunque sin aparentes consecuencias. Con torería lo fue sacando y probando para dar comienzo a su faena y seguir al natural. El animal colocaba la cara y seguía el engaño. Siguió por ayudados, luciendo su faena para seguir al natural y ligar una tanda aplaudida en el tendido. Montó la muleta y con un molinete quiso seguir por el pitón derecho, logrando una tanda con ritmo. Nuevamente, al natural le perdía pasos para ligar, pero el animal ya se iba viniendo a menos y ya había visto las tablas. Burdiel fue a por la espada, aunque antes quiso hacer su epílogo pero le desarmó. Volvió a la cara del animal y lo intentó nuevamente pero ya el animal no quería. Lo cuadró y pinchó, fue al segundo intento cuando lograra hundir  el acero de forma efectiva. 

Javier Cuartero intentó estirarse con «Pavito», dejando un saludo breve. Brindó al respetable y atalonado en la arena, en el tercio, lo pasó por ambos pitones para dar comienzo a su faena. Le dio tiempo y por el derecho, con la pierna atrás y girando sobre sí mismo se lo enroscó. Así siguió por ese pitón, bailando con el novillo al son de la música que interpretaba la banda. Cambió al natural, le perdía pasos para ligar pases largos y profundos. Retomó el pitón derecho con un animal que obedecía y seguía el engaño. Con un pase de las flores ligó la siguiente tanda, que terminó cambiando de mano con lucimiento. Fue a por la espada y por bernardinas estaba haciendo su epílogo cuando lo prendió feamente sin aparentes consecuencias. Se recompuso, volvió a la cara, lo cuadró y lo mató. 

Jairo López paró por lucidas verónicas a «Tratante» en su capote. Protagonizó el tercio de banderillas con lucimiento, pero cayó en la cara del animal en el último par sin consecuencias por la rápida actuación de los de plata. Tras un brindis particular, se dispuso en el tercio a pies juntos y atalonado lo pasó por ambos pitones para comenzar su faena. Siguió al natural, llevándolo en largo. Le dio tiempo y volvió a pasarle al natural, con  pases rectos, hasta que lo desarmó. Volvió a la cara por el pitón derecho, pasándolo a media altura, de uno en uno, cerrando la serie con un pase de pecho con una rodilla en tierra. Pierna atrás y mucha voz para guiar su embestida y meterla en la franela. El animal pasaba por el empeño del mexicano. Sin alargar fue a por el estoque y cerró por bernardinas muy ajustadas. Se perfiló y dejó un pinchazo hondo, que no fue suficiente, teniendo que descabellar. 

Ficha del festejo 

Chinchón, novillos de La Quinta para Pepe Burdiel, aviso aplausos y silencio; Javier Cuartero, silencio y oreja y Jairo López , oreja y silencio tras aviso.

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