29 de enero de 2026/Suertematador.com
La Diputación de Zaragoza ha aprobado su nuevo pliego para la gestión del Coso de la Misericordia. Este se extenderá durante las próximas tres temporadas, por lo que se iniciaría en 2026 y continuaría hasta 2028, aunque con la opción de prorrogarlo un año más. El centro de este pliego se sitúa en el criterio económico, en detrimento de otros muchos aspectos como los culturales o los artísticos. Además, exigirá un mínimo de ocho corridas de toros, una corrida de rejones, una novillada picada y seis festejos populares, por lo que durante la Feria de San Jorge deberían celebrarse dos corridas de toros, siendo una de ellas en el día del patrón de Aragón, el día de San Jorge. En la Feria del Pilar, de deberían desarrollar al menos seis corridas de toros, a lo que habría que sumarle una de rejones, una novillada y seis festejos populares.
Sólo podrán optar los empresarios que tengan experiencia en plazas de primera o segunda categoría y que, por lo tanto, cumplan con los requisitos de gestión, como la de haber gestionado como mínimo una plaza de primera en al menos dos de las cuatro últimas anualidades completas o la organización en plazas de primera y/o segunda categoría de un mínimo de 25 corridas de toros por año en al menos tres de las últimas cinco anualidades completas.
Al pliego se suma la valoración, aunque de forma secundaria, la reducción de precios para jóvenes y jubilados, así como el apoyo a las Escuelas Taurinas.
Ante este pliego, los empresarios que cumplen los requisitos y podrán optar al concurso destacan nombres de primer nivel como Rafael García Garrido, gestor en solitario de la plaza de Valencia y socio de Plaza 1; Simón Casas, con experiencia en Madrid, Beziers, Nimes y Albacete; o Ramón Valencia. También figuran José María Garzón, con la plaza de Sevilla y otros cosos importantes en su cartera; el grupo BMF, que gestiona Bilbao y San Sebastián; el galo Juan Bautista y Carlos Zúñiga padre, último gestor de La Misericordia.
Sin embargo, el pliego deja fuera a empresarios de tremenda referencia y experiencia. Nombres como Carlos Zúñiga hijo, que ya fue gestor de La Misericordia hasta 2020; Tauroemoción, pese a su amplia gestión en cosos de segunda categoría; o incluso Funtausa, con un historial probado en plazas de primera, no podrán concurrir, penalizados por criterios estrictos.Sin duda, un agravio al sector y a la afición zaragozana.
Además, la obligación de presentar carteles cerrados en febrero, antes incluso de que comience la temporada, conlleva riesgos evidentes: percances, lesiones o imprevistos pueden obligar a reemplazar a los toreros inicialmente comprometidos, lo que podría derivar en la pérdida del aval económico y sanciones para el empresario, aún sin haber podido iniciar la temporada de manera normal.
En respuesta a esta situación, la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) ha convocado una reunión de urgencia para analizar el impacto del pliego y estudiar posibles acciones legales y estratégicas. Mientras tanto, la polémica sobre el modelo económico impuesto y la exclusión de empresarios históricos mantiene a La Misericordia en el centro del debate, con un futuro incierto para la calidad artística y la accesibilidad de la afición zaragozana.