4 de mayo de 2026/Palco de Feria por Adiel Armando Bolio
Amigos y amigas de la Fiesta Brava, mucho gusto en saludarlos. La tarde de este domingo 3 de mayo de 2026 tuve la fortuna, al igual que el público que pobló en tres cuartos el aforo numerado y más de la mitad en la zona general del coso Monumental de la ciudad de Aguascalientes, en tarde calurosa, con motivo de la octava corrida del serial mayor, dentro de la CXCVIII Feria Internacional de San Marcos, de apreciar y disfrutar del toreo bonito, templado y elongado del diestro local Diego Sánchez, quien al final de cuentas se tuvo que conformar con el corte de una oreja cuando bien pudo haber salido de la plaza con tres apéndices, pero, la espada le jugó una mala pasada y le cerró la Puerta Grande de “San Marcos”.
Pero, más allá de los trofeos ganados y perdidos, ha sido el disfrute del quehacer torero de Diego, quien a su primero lo veroniqueó aromatizadamente para después cuajar un quitazo por gaoneras. Y vino su faena de muleta a un ejemplar enclasado, con calidad y fijeza, la que inició de manera imponente de rodillas y en los medios. Se puso de pie y se dio a plasmar en la arena sanmarqueña un quehacer ¡bien bonito! a través de un toreo tridimensional, largo y atemperado por ambos lados, incluyendo el trazo de pases despatarrado que duraban más que la cuaresma, terminó haciendo el toreo en redondo y cuando la faena estaba cuajada al buen ejemplar llamado “Andrea”, de la dehesa titular de Tequisquiapan, se perfiló para entrar a matar y, tras un pinchazo, dejó una estocada desprendida para cortar una oreja cuando pudo haberse llevado dos en la espuerta en tanto que, al toro, se le dio arrastre lento.
En su otro astado, el que cerró plaza, soso, pero, con tintes de nobleza, Diego derrochó empeño y paciencia hasta lograr una faena de gran mérito por ambos pitones, aguantando y jugándosela de verdad, pero, a la hora buena, no estuvo acorde con el estoque, malogrando una importante labor que le pudo haber redituado otra oreja, quedando todo en fuertes aplausos.
Por lo que se refiere al sevillano Daniel Luque, aunque a su primero, “Santander”, ya le había cortado una oreja, tuvo el detalle de regalar un séptimo burel de la misma procedencia, que se dejó torear, aunque era tardo en su embestir, al que le realizó un a meritoria faena de temple y calidad, largando pases de cadencia y ritmo, además, de ligar pases en un palmo de terreno. Acabó de estocada casi entera para ser ovacionado en el tercio. Antes, a su segundo, de poca fuerza y agarrado al piso, intentó el lucimiento sin tener fortuna. No acertó al matar y escuchó aplausos.
Pero, lo realizado a su primero, el que abrió el festejo, que evidenció poca fuerza, a base de sobarlo y de sobreponerse al viento, logró cuajar una faena plena de talento, cristalizando excelentes tandas por los dos perfiles, encontrándole la distancia para largar pases templados, con mando y poder, sobresaliendo al final su recital izquierdista y haciendo ver la calidad y la nobleza del astado. Terminó realizando sus luquesinas y acabó de estoconazo que hizo rodar sin puntilla, misma que, por si sola, merecía una oreja, quiero decir con ello que fue un trasteo de dos orejas, pero, sólo fue una.
La actuación del queretano Octavio García “El Payo” me ha parecido más que buena, pues, vi a un torero renovado, con mucha afición, actitud y determinación. Sus dos faenas fueron parecidas por el enorme mérito que tuvieron gracias a su más que evidente disposición. Su primero tuvo poca fuerza, era tardo, pero, denotó nobleza y calidad, por lo que el diestro pudo lucir en todo momento y reducir espacios al final de la labor. Hizo el toreo en redondo, pero, finalmente no atinó al matar.
Y su segundo, el quinto de la función, deslucido, tras un buen puyazo de Efrén Acosta López, Octavio le pisó los terrenos y obligó al toro a que le respondiera para ligar pases meritorios por ambos lados. Vino entonces el arrimón para ligar muletazos en un palmo de terreno y, al final, dejó una estocada baja para ser llamado a dar una vuelta al ruedo.
Así concluyó la segunda fase de la parte taurina de la tradicional y afamada verbena abrileña, por lo que les recuerdo que “Cuando la Inteligencia Humana y la Irracional Belleza Animal se Conjugan en la Arena ¡Surge el Toreo! Arte y Bravura en Escena”.