Bruno Aloi, triunfa y convence en Jalostotitlán Corta dos orejas y sale a hombros en la segunda corrida del carnaval (Fotos)

16 de febrero de 2026/Natalia Pescador/Fotos: Manolo Briones

El toro “Cultura Viva”, con un peso de 480 kilos y procedente del hierro de Begoña, abrió la corrida. El rejoneador Fauro Aloi lo recibió con firmeza desde el inicio, parándolo con mando para poder templarlo y rodarse con comodidad, antes de colocar un rejón de castigo que permitió encauzar la lidia.

A lo largo de la faena, Aloi logró momentos lucidos en cada cite, mostrando seguridad y claridad, lo que generó una conexión franca y constante con el público. Destacó especialmente la ejecución de las banderillas, colocadas con autoridad y precisión, clavando de frente y aprovechando las embestidas del ejemplar. Los caballos respondieron con buen son en las batidas, aportando vistosidad al conjunto.

En el tramo final añadió variedad con una banderilla al violín y posteriormente las cortas, acompañando su entrega y manteniendo el interés del tendido. Sin embargo, al momento de la suerte suprema la colocación del rejón resultó defectuosa, lo que impidió la concesión de trofeos. Tras escuchar un aviso, el rejoneador se retiró saludando en el tercio, reconociendo la ovación del público.

El segundo del festejo fue “Arenero”, toro de 485 kilos que correspondió al español Marco Pérez. Con el capote dejó una actuación discreta, sin demasiada lucidez, ante un ejemplar de Begoña que ya desde los primeros tercios mostró una fuerza justa.

En la faena de muleta el toro ofreció pocas opciones, llegando muy limitado. Pérez, consciente de las condiciones del astado, planteó una lidia basada en la técnica y la suavidad, sin forzarlo en ningún momento. Buscó siempre colocación y distancia, logrando algunos derechazos de buena calidad, templados y de trazo limpio, procurando acompañar la embestida para alargar lo poco que tenía el animal. Aun así, el toro volvió a perder las manos, evidenciando su falta de fondo.

El torero se mostró por encima de su oponente, entregado y constante, intentando construir una faena donde prácticamente no había materia prima. Puso voluntad y argumentos para extraer muletazos meritorios, pero la condición del toro impidió mayor lucimiento. Falló con el acero y, tras varios intentos, se retiró en silencio.

El tercero del festejo fue “Corazón Alteño”, toro de 495 kilos que correspondió a Bruno Aloi en su presentación en esta plaza. El torero mostró personalidad desde que abrió el capote, firmando un saludo capotero de buena factura, recreándose en verónicas con clase y rematando con un quite lucido que conectó con el público.

Ya con la muleta, apostó fuerte desde el inicio al colocarse de rodillas para correr la mano, dejando clara su actitud. El toro, noble pero de escasa duración, obligó a una lidia inteligente. Aloi supo acortar las distancias, administrar los tiempos y tocar con firmeza sin exigirle de más, logrando momentos de temple, sobre todo por el pitón izquierdo.

En la cercanía se metió entre los pitones y se arrimó con valor, extrayendo todo lo que el astado permitió. Culminó con una estocada efectiva que hizo rodar pronto al toro, por lo que cortó dos orejas tras petición mayoritaria del público.

“Asunción”, de 520 kilos, fue el segundo del lote del rejoneador Fauro Aloi. Desde el inicio se mostró decidido, ajustándose bajo el mando y la temeridad propia de su expresión artística para clavar las banderillas con gran exposición, dejándose llegar al toro a milímetros y sintiendo el roce de los pitones del ejemplar de Begoña. La faena fue tomando fuerza conforme avanzó, alcanzando sus mejores momentos cuando rompió definitivamente y puso a la plaza al borde de la emoción. El cierre con las banderillas cortas resultó impecable, aunque el rejonazo final no fue certero. Hubo petición mayoritaria que no fue concedida, por lo que dio una vuelta al ruedo de gran peso.

El quinto de la tarde, “Agavero”, de 515 kilos, correspondió a Marco Pérez como segundo de su lote. Ante un toro de Begoña con escasas posibilidades, el torero mostró capacidad e inventiva, construyendo una faena prácticamente de la nada. Muy por encima del astado, logró muletazos de mérito por ambos pitones. Por el izquierdo se plantó con firmeza, poder y entrega, ligando dos series rematadas con el de pecho que conectaron con la afición de Jalostotitlán, que reconoció su deseo de triunfo. Sin embargo, pinchó y se esfumó la posibilidad de cortar una oreja.

Cerró plaza Bruno Aloi con “México Taurino”, de 510 kilos, también de Begoña, un toro serio que cumplió en varas y llegó con bravura al capote del joven torero, quien se lució en un quite temerario. El inicio de faena combinó valor y ajuste con un cambiado por la espalda que gustó al público, que siguió atento su labor muleteril. Aloi apostó por ambos pitones ante un astado descompuesto y venido a menos, de medias embestidas, por lo que terminó arrimándose en tablas con gran exposición y entrega absoluta. Mató al segundo intento y se retiró entre palmas.

Ficha: Jalostotitlán, Jalisco. Segunda Corrida de Toros del Carnaval de Jalos 2026. Plaza de Toros Fermín Espinosa “Armillita”. Tarde muy cálida. Lleno en los tendidos. Se lidiaron toros de Begoña, de juego variado. Fauro Aloi, salida al tercio tras aviso y vuelta al ruedo. Marco Pérez, silencio y oreja. Bruno Aloi, dos orejas y salida al tercio.

 

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