25 de junio de 2026/Suertematador.com
Algeciras celebraba, este jueves, la segunda corrida de su Feria Real 2026, en la que se lidiaban toros de Torrealta para David Galván, Tomás Rufo y Marco Pérez. A la postre, fue un festejo en el que la terna se fue en volandas en una vibrante corrida en la que destacó el poso de Galván en su lote, el temple de Rufo, que indultó al superclase quinto, y la raza torera de Marco Pérez.
Galván pasea las dos orejas de un mansito, pero noble, primero de Torrealta
No se dejó nada dentro David Galván en el primero de la tarde, astado al que recibió el gaditano a portagayola para, una vez recuperada la verticalidad, dejar varios lances de su personal concepto. El de Torrealta embistió con buen aire, pero ya dejó entrever que no iba a estar sobrado de raza. Tras medírsele el castigo y pasar por el tercio de banderillas, el toro mostró su acusada querencia a tablas. No le importó al gaditano que el toro saliera de ellas en varias ocasiones; sabía que, si se la dejaba puesta y no le permitía pensar, podía meterlo en el canasto. Y así fue durante algunas fases de su trasteo, en las que lo llevó a media altura, tirando de un toro venido del Toñanejo. Calaron sus muletazos en unos tendidos muy receptivos a todo lo que hacía su paisano. Una vez que el animal se rajó definitivamente, David se metió entre los pitones para finalizar un trasteo porfiador y entregado, aunque falto de mayor rotundidad debido a la mansedumbre del abreplaza. Tras dejar una estocada algo caída, paseó el doble trofeo.
Rufo desoreja a un Torrealta segundo de buena clase
También paseó las dos orejas Tomás Rufo del primero de su lote, un toro bajo y armónico al que el toledano recibió con templados lances a la verónica. Empujó en el jaco con los dos pitones, evidenciando su buena clase, esa que volvió a dejar patente durante toda su lidia. Le dio distancia el toledano en un inicio de faena que llegó con enorme fuerza a los tendidos. Acertó al dejársela puesta a un animal que tomó la muleta con buen ritmo, pero al que había que dosificar por no estar sobrado de fortaleza. Por el pitón izquierdo tuvo mayor profundidad, tomándola con ritmo por abajo. Pese a vencerse en el primer natural, Tomás confió en la buena clase del toro por ese pitón. Sin embargo, poco a poco el animal fue menguando en su repetición y cada vez le costó más reiterar sus embestidas. Consciente de ello, acortó las distancias y se metió entre los pitones. Abrochó su labor con una estocada, saliendo despedido tras recibir un golpe en el vientre. Pese al visible dolor, la satisfacción por el triunfo pesó más en un torero que dio sonriente la vuelta al ruedo.
Marco Pérez también se asegura la Puerta Grande en el ecuador del festejo
En tercer lugar salió un colorado de Torrealta, también de buenas hechuras y con el denominador común de la nobleza. Lo vio rápido el salmantino, que lo recibió con una larga junto al tendido 4. Tras lancearlo a la verónica, lo llevó toreramente al caballo de picar para, posteriormente, dejar un variado quite que llegó con enorme fuerza a los tendidos. Inició su labor muleteril con ayudados por alto sentado en el estribo. Lo embarcó con inteligencia en su pañosa mediante muletazos en redondo a media altura. Inteligente estuvo el salmantino, que también al natural quiso llevar largo a un astado que, si bien tuvo la nobleza antes citada, pecó de sosería. Se sintió más cómodo con la muleta en la derecha; por ese pitón buscó llevar largo a un toro que tendía a frenarse cuando se le quería someter. Fue un trasteo que caló enormemente en unos tendidos que también disfrutaron de ese final de faena en los terrenos del toro. Tras un arrimón, con el animal rozándole la misma taleguilla, enterró la espada al primer intento y para él fueron otras dos orejas.
Labor compacta de Galván ante el cuarto, pero el acero le quita premio
El cuarto fue un toro de clase y buen ritmo de Torrealta, aunque justo de fuerzas, al que David Galván recibió con verónicas de corte muy personal. El astado protagonizó un espectacular tercio de varas, llegando a derribar tanto al picador como al caballo. Ya con la muleta, el gaditano supo entender a la perfección las condiciones de su oponente, acertando con las alturas y los terrenos para llevarlo siempre largo y metido en los engaños. Hubo momentos de mayor exigencia, apretándole por abajo, y otros de toreo más templado y reposado, administrando con inteligencia la condición del animal. La labor, más compacta y redonda que la realizada en su primero, fue creciendo en intensidad hasta culminar con unas ajustadas manoletinas. Sin embargo, un pinchazo previo a la estocada definitiva le privó de cortar una merecida oreja, quedando todo en una vuelta al ruedo tras una actuación de notable nivel.
Tomás Rufo indulta a ‘Algarrobito’, un superclase de Torrealta
En quinto lugar salió ‘Algarrobito’, un superclase de Torrealta que no se cansó de embestir; un toro de vacas que tuvo un excelso pitón izquierdo. Ya con el capote, Rufo se había gustado a la verónica antes de la entrada del animal al caballo. Tras el quite de Rufo y la templada lidia de los hombres de su cuadrilla, el de Pepino brindó a Enrique Luján, empresario del coso de Las Palomas. Primero fue en redondo donde el toledano dejó pasajes de su personal corte, pero fue al natural donde toro y torero se fundieron en uno mismo. A mayor sometimiento, mayor entrega. Todo lo hizo por abajo, reduciendo su embestida con una clase suprema. Lo llevó siempre enganchado en naturales de mano baja y cintura partida ante un ejemplar que fue a más. Un toro bravo para un torero en sazón, que vio claras las virtudes de un animal que nunca se cansó de embestir. La plaza, al unísono, pidió el indulto para un animal de excelsas cualidades que regará su simiente en la vacada gaditana. Tras entrar ‘Algarrobito’ en los chiqueros, le fueron otorgadas las dos orejas simbólicas, pese a las protestas de algunos tendidos que exigían también el rabo.
Marco Pérez corta otra oreja del sexto
Era difícil levantar el festejo tras la gran obra de Tomás Rufo al grandioso ‘Alpargatero’, pero Marcó Pérez no se amilanó y salió dispuesto a cuajar al sexto, un toro más serio que los lidiados en cuarto y quinto lugar. Ya con el capote soltó las muñecas antes de que el castaño de Torrealta pasara por el fielato de varas. Quitó el salmantino antes de comenzar un trasteo de gran firmeza y asentamiento ante un ejemplar noble, pero al que le costó emplearse por abajo en la muleta. Por ambos pitones dejó pasajes estimables un torero que quería poner el broche a su tarde con un nuevo apéndice. Acertó en los terrenos y en las alturas ante un ejemplar al que le costó rematar el final del muletazo. Metió con habilidad la mano para dejar una estocada en buen sitio, suficiente para pasear la oreja del cierraplaza.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Algeciras (Cádiz). Corrida de toros. Segunda de la Feria Real 2026. Un tercio de entrada.
Toros de Torrealta. Indultado el quinto, ‘Algarrobito’ de nombre, número 25, de 481 kilos.
David Galván, de ciruela y oro: dos orejas y vuelta.
Tomás Rufo, de marino y oro: dos orejas y dos orejas simbólicas.
Marco Pérez, de champán y oro con cabos negros: dos orejas y oreja.