28 de junio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos: Emilio Méndez
El Coliseum de Burgos ha celebrado la primera de su Feria Taurina, una corrida de rejones en la que Sergio Galán, Joao Ribeiro Télles y Lea Vicens se midieron a los ejemplares de la ganadería de Benítez Cubero y Pallarés (1º y 3º). Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega. Sergio Galán desarrolló una buena labor ante el primero, teniendo que hacerlo todo él Con un animal de escaso recorrido y transmisión que se dejó. Mas expresión encontró Galán ante el cuarto, que se movió algo más y le permitió mantener a los tendidos totalmente metidos en su labor. Ribeiro Téllez desarrolló una compleja labor ante un toro comedido en sus condiciones. Lea Vicens cautivó con su labor ante el tercero, compensando lo que le faltaba al animal para emocionar y llegar con fuerza a los tendidos. Lea se mostró con decisión, entregada ante un sexto mermado
Sergio Galán saludó una ovación ante el primero de la tarde
Sergio Galán logró envolver a un toro suelto de salida, teniendo que fijarlo en los medios y poder poner así el rejón de castigo, a toro parado. Se trató de lucir en banderillas buscando la conexión con unos tendidos expectantes a su labor. Lo corrió de lado bordeando las tablas, tratando de tirar de una embestida de escaso recorrido en la que había que aprovechar la arrancada del animal para moverlo y desplazarlo. Lo buscó al encuentro para dejar los palos, luciéndose a las salidas de la cara con piruetas. La emoción la puso Galán sobre una buena y variada cuadra. Culminó con las banderillas cortas, en los medios, envolviéndolo una vez más para ponerlas con acierto. Metió el rejón de muerte, pero sin ser lo suficientemente efectivo, por lo que tardó en doblar y a punto estuvo de voltear a Galán después de que se bajara del caballo. Finalmente, dobló sin que tuviera que usar el descabello.
Joao Ribeiro Telles saluda una ovación ante el segundo
João Ribeiro Téllez saludó al segundo de la tarde, un toro con algo más de ritmo y movilidad al que logró poner los rejones de castigo con acierto y determinación. Sin embargo, el animal avisaba y terminó por emplazarse en los medios. El portugués buscó las teclas, poniendo los palos al quiebro, incluso envolviéndole, provocándole para que poder llegar a unos tendidos que entendieron la dificultad de su labor. No alargó en exceso su actuación, había completado las banderillas y ante las condiciones que le brindaba su adversario, decidió dar paso al rejón de muerte, que logró meter al primer intento, aunque tardó demasiado en doblar.
El tercero de la tarde salió con arreando y apretando, prendiendo al caballo de Lea contra las tablas. Después de comprobar que todo estaba bien procedió a dejar los rejones de castigo. Cambió de cabalgaduras y comenzó el tercio de banderillas, dejando los primeros palos después de haberlo pasado y movido. Se los puso al encuentro, con delicadeza y suavidad, en lo alto, logrando la aprobación de unos tendidos que se entregaron a su labor y la ovacionaron en cada movimiento. Entre banderillas trató de tirar de la embestida, provocando al animal para que se arrancase, pero se desligaba rápido de la grupa. Supo compensar las condiciones de su adversario, emocionando a los tendidos. Culminó con las banderillas cortas y un rejón de muerte protestado por la presencia en el ruedo de uno de sus auxiliadores. Mató con acierto
Sergio Galán apostó por el cuarto, un toro al que trató de encelar en los medios desde su salida, pero que resultó ser algo parado y reservón, desligándose de las demandas del rejoneador. En banderillas apostó por la variedad y la emoción, parándolo incluso en los medios para después buscarlo a quiebro y dejar los palos. Lo envolvió, provocándolo con los cuartos traseros para que lo siguiera, incluso lo bailó en la cara. Apuró las distancias y apeló de forma directa a los tendidos para mantenerlos metidos en una labor que culminó con las rosas, en los medios, ante un toro de media arrancada, que todavía se movía. Aunque antes de dar paso al rejón de muerte, dejó un par de banderillas con las que convenció.
Joao Ribeiro Telles corta una oreja tras una impactante actuación ante el quinto
Joao Ribeiro Telles encontró un quinto con movilidad que salió con chispa de chiqueros, lo que le permitió darle emoción a su recibo, llevándolo encelado hasta dejar los rejones de castigo con acierto. El de Benítez Cubero se prestó a las demandas del portugués, manteniendo la emoción durante las banderillas, las cuales puso al quiebro y al encuentro con suavidad y, prácticamente, a cámara lenta. El animal se arrancaba con viveza y transmitía con sus embestidas, aquello le permitió a Joao dar un espectáculo de toreo a caballo, aunque también supo dosificar y medir los tiempos, luciéndose con habilidad. Culminó con unas cortas y un rejón de muerte fulminante con el que el toro cayó de inmediato.
Lea Vicens corta una oreja al sexto
Lea recibió al sexto, un toro que salió con movilidad, corriendo la plaza, siguiendo los cuartos traseros. Comenzó el tercio de banderillas y Lea, antes de dejar los palos, quiso ligarlo a la grupa y hacerlo correr bordeando las tablas. Sin embargo, el animal se paró rápido, además no le sobraban las fuerzas y perdía las manos con facilidad. Poco a poco su actuación se fue viniendo a menos, a pesar de la intención y entrega con la que Lea trató de completar un tercio en el que tuvo que hacerlo todo ella, poniendo los palos a toro parado. Mató con acierto.
Ficha: Coliseum de Burgos. 1ª de la Feria de San Pablo y San Pedro. Entrada: Tres cuartos. Toros de Benítez Cubero y Pallarés (1º y 3º). Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega. Sergio Galán, saludos y oreja; Joao Ribeiro Télles, saludos y oreja; Lea Vicens, saludos y oreja.

































