12 de julio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Pamplona ha celebrado la sexta corrida de toros y octavo festejo de San Fermín, de la Feria del Toro, en la que los diestros Jiménez Fortes, Fernando Adrián y Samuel Navalón se midieron a los ejemplares de la ganadería de La Palmosilla. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, teniendo buenas condiciones, en lineas generales, aunque durante poco en la tela o con poca fuerza. El más destacado fue el quinto. Fortes se encontró con un primer toro de buenas condiciones pero muy limitado de fuerza, lo que no le permitió acoplarse ni redondear su labor. No se encontró con el quinto al que mostró por ambos pitones en una faena venida a menos. Fernando Adrián se entregó ante el segundo, un toro de buena condición al que llevó y mostró, mayoritariamente por el derecho, en una faena breve y que deslució con el acero. Se encontró con el mejor toro de la tarde, al que cortó una oreja, después de una importante faena que pinchó con el acero. Navalón cuajó su faena ante el tercero, desarrollando una grana labor que alargó en exceso y que empañó con el acero. Desarrolló un magnifico inicio de faena por el pitón derecho ante un toro que se violentó y que dificultó su labor al diestro.
Fortes, faena sin acople ante el primero de la tarde
Saúl Jiménez Fortes se fue decidido a la puerta de chiqueros para saludar al primero de la tarde a portagayola con un farol de rodillas. Después se estiró a la verónica con un toro deslucido en su embestida, pero que bajaba la cara. El animal estaba justo, pero no impidió que Fernando Adrián se decidiera y desarrollara su quite por tafaelleras. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes de comenzar brindó al respetable, después inicio su labor de rodillas, pasándolo por ambos pitones para después tratar de seguir con torería, sin poder lucirse un ejemplar justo de fuerza, pero con buenas condiciones. En el tercio, se decidió por el pitón derecho, bajándole la mano a un toro noble que obedecía con prontitud, pero que le faltaba fuerza. Se lo siguió envolviendo con cierto ritmo, completando las siguientes tandas en los medios, pero sin todavía ordenar las embestidas. Cambió al natural para seguir llevándolo, pero sin repercusión en los tendidos. No tardó en recuperar el pitón derecho, volviendo al tercio, pero sin acoplarse. Falló con el acero.
Fernando Adrián, desluce una buena faena ante el segundo de la tarde
Fernando Adrián saludó con varios faroles al segundo de la tarde para después estirarse por verónicas ante un toro de buena condición. En el quite se lució Samuel Navalón por chicuelinas, rematando con una media. Brindó a los tendidos para después comenzar su faena de muleta de rodillas desde los medios, envolviéndoselo aprovechando la inercia. Continuó en aquellos mismos terrenos, para después dejar algunos cambiados por la espalda. Se decidió por el pitón derecho, teniendo que luchar contra el aire, que molestaba. Insistió por el derecho, acortando las distancias ante un toro de buena condición, pero poco recorrido. Cambió al izquierdo y a media altura, en el uno a uno, fue templando a su oponente. Sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho para llevarlo en redondo metido en el tercio. Culmino por manoletinas y una estocada en la que no tuvo demasiado acierto.
Navalón empaña con el acero una gran faena al buen tercero, que se fue viniendo a menos
Samuel Navalón saludó con una larga cambiada de rodillas en el tercio al tercero de la tarde, para después estirarse con emoción y conexión en su recibo capotero. Se estiró Fortes por chicuelinas y tafalleras en su turno de quites. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes brindó desde los medios al público, para después comenzar su labor de rodillas en el tercio, encajándose con un animal al que pasó por ambos pitones, muy despacio. Continuó sobre el derecho, con temple y transmisión, cuidando mucho las embestidas de un buen toro de La Palmosilla. Siguió encajado, ligando los muletazos con firmeza y seguridad, ordenando, con pulcritud. Cambió al pitón izquierdo, para envolverse a un toro que humillaba y seguía el engaño con fijeza, lo que le permitió cuajarle algunos pases muy buenos. Continuó sobre el izquierdo de un animal que empezaba a venirse a menos, buscando e incluso haciendo por el. Retomó el derecho, pero sin la pulcritud del inicio. Culminó con unas bernadinas muy ceñidos para después fallar con le acero.
Fortes, sin acople con el cuarto
Fortes se estiró a la verónica con el cuarto de la tarde, con ritmo y emoción, teniendo mayo repercusión en los tendidos. Comenzó la faena pasándolo por ambos pitones, llevándolo por abajo mientras le ganaba terreno hasta rematarlo con el de pecho. Se definió por el pitón derecho, en largo y por abajo, pero sin emocionar con su labor. Cambió al izquierdo, sin que el animal completara el natural, quedándose a medio camino. La faena se iba viniendo a menos y con ella las opciones de triunfo. Culmino en el tercio sin que llegara el acople entre Fortes y el de La Palmosilla. Cayó en la cara del animal y quedó entre los pitones de un ejemplar noble que después siguió embistiendo y siguiendo las directrices del diestro. Culmino por manoletinas y una buena estocada.
Fernando Adrián corta una oreja al quinto
Fernando Adrián salió con decisión para saludar al quinto de la tarde, un toro que tardó en entrar en su capote. Se alcanzó la faena de muleta y Fernando Adrián decidió iniciarla con suavidad, dosificando, dándole tiempo y sitio para después continuar sobre el derecho, aprovechando la inercia de un cite en largo. El toro era bravo y tenía motor, por lo que también fue exigente, pero el madrileño supo entenderse con su adversario. Le volvió a darle tiempo y sitio para después volver a citarlo en la larga distancia. Se lo pudo envolver con ritmo y cierto orden, a pesar de que las distancias cortas no fueran las mejores con el de La Palmosilla. Cambió al pitón izquierdo para tocarlo en la cara y después arrastrar la embestida detrás del engaño, luciendo una embestida larga y entregada. Encontró la conexión, llegando a los tendidos con una faena en la que le corrió la mano con cierto gusto y ligazón. Culminó de rodillas, para después desarrollar unas bernadinas y lograr una buena estocada al segundo intento.
Samuel Navalón empañó su labor con el acero ante un complejo sexto
Samuel Navalón se fue con firmeza y decisión a la puerta de chiqueros para saludar al sexto, lo recibió a portagayola con una larga cambiada de rodillas. Se alcanzó la faena de muleta y Navalón decidió esperarlo en los medios para después moverlo y pasarlo. En la media distancia, lo tocó y arrastró la embestida detrás del engaño con pulcritud y torería. El animal iba totalmente metido en la tela, sin embargo, intentó mostrarlo al natural, pero no tenía las mismas condiciones que por el derecho. Le avisó y lo volteó con violencia para después arrastrarlo. Sin aparentes consecuencias, volvió a la cara del animal para recuperar el pitón derecho de un toro muy venido a menos, que se quedaba corto y que buscaba. Se violentó y Navalón decidió no alargar, metiendo la mano con aseo, pero sin acierto.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Pamplona. Sexta corrida de toros y octavo festejo de San Fermín, de la Feria del Toro. Toros de La Palmosilla. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, teniendo buenas condiciones, en lineas generales, aunque durante poco en la tela o con poca fuerza. El más destacado fue el quinto. Jiménez Fortes, palmas y palmas tras aviso; Fernando Adrián, saludos y oreja; Samuel Navalón, ovación y ovación