Daniel Luque pone de pie a Bilbao y Morante lo borda al natural en el cierre de las corridas generales

30 de agosto de 2026/José Luis Niño/Foto: Jokin Niño

Bilbao terminó como había terminado el día anterior: mirando al palco. Y eso, en una plaza como Vista Alegre, ya dice demasiado. Daniel Luque había puesto en pie a cerca de 13.500 personas, había despenado al quinto de un estoconazo y había provocado una petición clamorosa de dos orejas. La plaza gritaba «¡Torero, torero!», los pañuelos cubrían los tendidos y el premio parecía escrito. Pero Matías González volvió a decir que no. Una oreja. Nada más. La respuesta fue una bronca monumental y un enfado colectivo que convirtió el cierre de las Corridas Generales en un escándalo público.

Porque no fue una discusión sobre matices. Luque había hecho una faena de dos orejas. Había toreado al buen quinto de Garcigrande con una lentitud extraordinaria, llevando la embestida por abajo, girando al toro alrededor de su cintura y dejando naturales largos y profundos. Y lo había rematado de un estoconazo. No hubo espada que justificara rebajar el premio ni una petición minoritaria que pudiera explicar la decisión. Hubo una plaza puesta en pie reclamando la segunda y un presidente empeñado en interpretar una realidad diferente a la que estaba sucediendo en los tendidos.

La escena adquirió todavía mayor dimensión porque Luque acabó dando dos vueltas al ruedo después de pasear la oreja, mientras Vista Alegre continuaba en pie, ovacionándolo y protestando al palco. Fue la manera que encontró Bilbao de concederle simbólicamente aquello que la presidencia le había negado. Y fue también inevitable recordar lo ocurrido apenas veinticuatro horas antes con David de Miranda, cuando el mismo presidente desatendió otra petición de segunda oreja y dejó al onubense sin una Puerta Grande que la plaza reclamaba. Dos tardes consecutivas y la misma polémica. Demasiado para atribuirlo a una simple diferencia de criterio.

Y lo de Luque tuvo aún más mérito porque su tarde ya venía siendo extraordinaria. Al segundo, manso y rajado, lo vio donde nadie parecía encontrar un toro, buscándole los terrenos junto a tablas y extrayéndole una faena de inteligencia, poder y torería que le valió la primera oreja. Con el quinto llegó la obra grande y la Puerta Grande ganada en el ruedo, aunque no concedida desde el palco. Morante había dejado antes tres soberbias tandas al natural al primero y Borja Jiménez cerró la feria jugándose el tipo con un sobrero peligrosísimo. Pero cuando cayó el último toro, el recuerdo que quedó flotando sobre Vista Alegre fue otro: Daniel Luque había hecho méritos para salir por la Puerta Grande y Bilbao entendió que se la habían cerrado desde el palco.

Los caros naturales de Morante, en tres extraordinarias series por este lado al buen primero

Cariñosa ovación desde el tercio escuchó Morante de la Puebla tras una faena marcada por tres extraordinarias tandas al natural ante un buen primero de Garcigrande, aplaudido en el arrastre. Sin poder lucirse de capa, tras un trasteo inicial para centrar al toro, el sevillano encontró el gran argumento de su obra sobre la zurda: dos series de naturales de enorme despaciosidad que pusieron en pie a Vista Alegre, rematadas con largos pases de pecho de pitón a rabo. Dio tiempo al animal y también dejó buenos momentos sobre la diestra, toreando despacio y en redondo, aunque fue por el pitón izquierdo por donde llegó lo mejor. Todavía firmó una última tanda al natural, algo más trompicada cuando el toro comenzaba a venirse a menos. Un pinchazo y una estocada algo desprendida dejaron el premio en una calurosísima ovación desde el tercio. Lo picó Germán González Barrera, Fernando del Toro estuvo en la brega y Juan José Domínguez y José María Amores actuaron en banderillas.

Oreja de mucho peso para Luque de un manso que solo él supo ver

Daniel Luque cortó una oreja de mucho peso al segundo, un toro de Garcigrande manso y rajado al que prácticamente nadie concedía posibilidades y que el sevillano supo entender desde el primer momento. El animal buscó las tablas desde su salida, racaneó en el caballo y complicó también el tercio de banderillas. José María García ‘El Patilla’ fue ovacionado tras dos difíciles puyazos y destacó la excelente lidia de Juan Contreras. Borja Jiménez quitó por chicuelinas y Luque replicó con unos espectaculares delantales. Ya con la muleta, el de Gerena encontró el terreno que necesitaba el toro junto a tablas y consiguió extraer derechazos lentos, en redondo, con el mentón hundido en el pecho y enorme poderío. También al natural logró muletazos despaciosos, de uno en uno, dejando siempre la tela en la cara y salpicando la faena de detalles de torería. Terminó en cercanías y, después de conseguir cuadrar a un toro que se puso andarín, una estocada fulminante puso en sus manos la primera oreja de la tarde: un trofeo ganado a base de inteligencia ante un toro que solo Luque vio y supo cómo entender.

Ovación para Borja Jiménez tras exprimir las virtudes del tercero bis

Borja Jiménez fue ovacionado desde el tercio tras una firme actuación ante el tercero bis de Garcigrande, lidiado después de ser devuelto el titular y que desarrolló un comportamiento de menos a más. El sevillano lo recibió con dos buenas verónicas y una media, para brindar después al público e iniciar la faena pasándose al toro por la espalda. Sobre la diestra llegaron dos series de toreo en redondo, de mano baja y ajustadas cercanías, mientras que al natural consiguió muletazos de calidad que provocaron los olés de Vista Alegre. Regresó a la derecha para continuar con el toreo circular y los pases por la espalda, mostrándose siempre dispuesto y tratando de extraer todo cuanto tenía el toro, de condición a menos. Un pinchazo previo a una buena estocada dejó el resultado en ovación desde el tercio para Borja Jiménez.

Sin magia ni entendimiento entre Morante y el deslucido cuarto

Silencio con algunos tímidos pitos para Morante de la Puebla ante el cuarto de Garcigrande, un toro con el que nunca llegó a encontrarse y que fue silbado en el arrastre. No hubo recibimiento de capa y, tras dos puyazos bien administrados por Ángel Rivas, Morante tomó la muleta sin brindar. Probó al animal por ambos pitones, pero la falta de entendimiento fue evidente desde los primeros compases y el sevillano decidió abreviar. Lo despachó de pinchazo y una estocada algo caída, escuchando silencio con algunos pitos, mientras que el toro recibió pitos camino del desolladero. Esta vez no hubo magia: Morante y el cuarto nunca hablaron el mismo idioma.

Luque desata Vista Alegre: oreja, dos vueltas al ruedo y bronca monumental al palco

Se repitió la historia de ayer en Bilbao. Daniel Luque cuajó una extraordinaria faena al quinto de Garcigrande, puso Vista Alegre en pie al grito de «¡Torero, torero!» y una fortísima petición de segunda oreja volvió a encontrarse con la negativa del presidente, Matías González, provocando una bronca monumental al palco. Luque brindó el toro a los monosabios en recuerdo del compañero herido ayer y construyó una obra de enorme rotundidad: comenzó junto a tablas para sacar al toro hacia fuera y después llegaron series ralentizadas con la diestra, mano baja y mentón en el pecho, haciendo girar al animal en redondo, además de dos magníficas tandas de naturales rematadas con largos pases de pecho. Cerró nuevamente sobre la derecha y cobró un estoconazo fulminante. Los pañuelos poblaron inmediatamente los tendidos, pero el palco concedió únicamente una oreja. Con el público en pie y coreando su nombre, Luque dio dos vueltas al ruedo después de pasear el trofeo, mientras continuaba la protesta contra la presidencia. El buen toro de Garcigrande fue ovacionado en el arrastre.

Fuerte ovación para Borja Jiménez tras imponerse al peligro del sexto

Fuerte ovación desde el tercio para Borja Jiménez ante el sexto, un sobrero de Garcigrande muy peligroso y de embestidas nada claras, que cerró la corrida y las Corridas Generales de Bilbao. El toro no permitió lucimiento de capa y mostró después una enorme dificultad, soltando la cara y pegando violentos hachazos a la salida de cada embroque por ambos pitones. Borja se plantó con decisión y soportó una y otra vez aquellas bruscas acometidas, firmando una faena de mucho valor, firmeza y actitud torera, sin volver nunca la cara y tratando de agradar pese a las escasas posibilidades del animal. Una buena estocada puso fin a su actuación y Vista Alegre reconoció el esfuerzo con una fuerte ovación desde el tercio. En banderillas saludaron Juan Carlos Rey y Luis Blázquez tras una destacada actuación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Vista Alegre, Bilbao (Vizcaya). Corrida de toros. Última de las Corridas Generales. Aste Nagusia 2026. Casi lleno -unas 13.500 personas-.

Toros de Garcigrande, el tercero como bis.

Morante de la Puebla, de teja e hilo blanco: ovación y silencio.

Daniel Luque, de lila y plata: oreja y oreja con dos vueltas al ruedo.

Borja Jiménez, de blanco y oro: ovación en ambos.

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