18 de septiembre de 2026/Stephan Guin/Foto: Muriel Haaz
La Corrida Carmen terminó convirtiéndose en algo más que un homenaje a la inmortal ópera de Georges Bizet. Hubo drama, pasión, gloria y sangre de verdad sobre la arena del Coliseo de Nimes, y Andrés Roca Rey terminó encarnando todos esos elementos en una tarde de enorme dimensión. El peruano cuajó y desorejó al extraordinario cuarto de Jandilla, premiado con la vuelta al ruedo, y cuando parecía haber escrito ya la parte triunfal de la historia apareció el sexto de El Freixo para cambiar completamente el argumento: un toro áspero y violento que le propinó una tremenda paliza, le dejó la barbilla ensangrentada y ante el que regresó maltrecho para arrancarle una última oreja. Tres trofeos y, por segunda vez en su carrera, la Puerta de los Cónsules de Nimes.
Fue una tarde construida sobre los extremos. Roca Rey había dejado escapar con el descabello una faena importante ante el bravo segundo de Victoriano del Río, pero encontró en el cuarto de Jandilla el toro con el que levantar el Coliseo. Bravo, enclasado, humillador y con ritmo, el animal encontró la poderosa y templada muleta del peruano, que lo cuajó con las dos manos y alcanzó especialmente al natural algunos de los momentos grandes de la corrida. Una estocada en todo lo alto puso las dos orejas en sus manos y la vuelta al ruedo premió al toro. Después llegó la otra cara de la Tauromaquia. El sexto no regaló nada y Roca Rey respondió con una raza descomunal hasta que fue prendido toreando con la izquierda. Voló por los aires, recibió una durísima paliza y quedó magullado y sangrando por la barbilla. Pero volvió. Todavía toreó otras dos series, enterró la espada y paseó la oreja que necesitaba para abrir una puerta que hasta este viernes se le había resistido.
Y mientras Roca Rey protagonizaba el gran argumento de esta segunda edición de la Corrida Carmen, Alejandro Talavante vivió una tarde mucho más ingrata. Hubo naturales de calidad ante el noble primero de Victoriano del Río, pero los aceros borraron cualquier posibilidad de premio; se estrelló después contra la condición agarrada al piso del tercero de Jandilla y tampoco encontró posibilidad de conexión ante el aplomado quinto. Todo terminó desembocando en el sexto y en una imagen que resumió el espíritu de una tarde destinada a permanecer en la memoria: Roca Rey maltrecho, con sangre en el rostro y nuevamente delante del toro. Bizet imaginó en Carmen una historia de pasión, tragedia, muerte y toros a las puertas de una plaza; casi siglo y medio después, Nimes convirtió parte de aquel drama en realidad taurina. Esta vez, sin embargo, después de la sangre llegó la gloria: Roca Rey cruzó por primera vez la Puerta de los Cónsules.
Talavante emborrona con el acero sus buenos naturales al primero
De Victoriano del Río el primero de la tarde, de 492 kilos, un cinqueño bajo y bien hecho, serio en su conjunto, fino de cabos, que no rompió de inicio y que quiso humillar en la primera vara pero levantó la cara en la segunda. Bello el quite por delantales de Talavante, que inició faena a pies juntos y fue haciendo romper la condición del toro al que exprimió por ambos lados. Faena en la que el toro, con humillación y nobleza, fue aprovechado especialmente por la zurda por el cacereño, pero con el que se atascó con el acero después de un cierre de faena de mucho sabor por luquecinas. Lástima los varios pinchazos antes de enterrar el acero. Silencio tras aviso.
El verduguillo emborrona una faena importante de Roca Rey al bravo segundo
Otro toro astifino, serio en su conjunto y bien hecho. Un animal frío de salida, del que intentó corregirse en la lidia en su intención huidiza, pero con chispa. Y se consiguió. Faena muy importante del peruano en el toreo fundamental por ambos lados, ante un toro con humillación y duración. A más el animal de Victoriano del Río, al que exprimió en dos series por la diestra de toreo roto Andrés, y que acabó en dos series por la zurda sin enmendarse tras una estocada entera que se tragó el toro. Final de bravo del animal, al que falló con el descabello y eso dejó todo sorprendentemente solo en silencio tras dos avisos.
El esfuerzo sincero de Talavante ante un Jandilla tercero agarrado al piso
El colorado tercero de Jandilla no terminó de embestir en el capote de Talavante, frío de salida, muy tardo a la hora de las banderillas. Hizo pasar un trago a los hombres de plata y a Lili en la lidia. Faena de esfuerzo sincero ante un toro muy agarrado al piso. Lo intentó por ambos lados pero fue un esfuerzo baldío por la condición del toro, al que dejó una estocada arriba y efectiva. Silencio.
Roca Rey cuaja al importante cuarto de Jandilla, premiado con la vuelta al ruedo, y lo desoreja
Toro muy importante el cuarto de la tarde de Jandilla, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Si bien el viento molestó en los primeros compases de faena, pues arreció mucho especialmente cuando lo recibió, tras el tercio de banderillas, toda la atención se centró en Roca Rey y en el toro de Jandilla. Por cambiados de rodillas en el centro del anillo inició su faena Andrés Roca Rey a un animal que embistió, que tuvo nobleza, humillación, calidad, clase y ritmo por ambos lados y que mantuvo durante toda la lidia esa bravura en su conjunto. Lo cuajó en el toreo fundamental por ambos lados, especialmente por el natural. Aguantó una colada y dejó una serie muy importante al natural antes de, espada en mano, dejar una estocada en todo lo alto que tumbó al toro sin puntilla.
Imposible la conexión para Talavante con el aplomado quinto de Victoriano
Muy abanto y distraído el burraco quinto de salida, segundo del lote de Talavante. Complicado de brega y de banderillas y que no tenía más de un muletazo en cada serie. Alejandro puso empeño e hizo lo que pudo, dejó algún destello al natural, pero fue imposible conectar con el tendido con un animal aplomado. Falló con el acero.
La raza de Roca Rey logra su primera puerta de los Cónsules tras una oreja después de una tremenda paliza en el sexto
Sufrió una tremenda paliza Roca Rey en el sexto toro, un animal muy complicado, de embestida recta, que se lo pensaba mucho, y que no se dejó en el capote. En la faena de muleta el peruano estuvo sensacional por ambos pitones, con una raza tremenda, sobreponiéndose a las circunstancias. Y en una de las series por el pitón izquierdo el toro le echó mano y le dio una fortísima voltereta de la que se dolió especialmente de la barbilla, donde incluso llegó a sangrar por momentos. Se repuso de la cogida, maltrecho, logró darle otras dos series, rematar de una estocada y cortar una oreja que le confiere la Puerta de los Cónsules.
FICHA DEL FESTEJO
Viernes, 18 de septiembre de 2026. Coliseo romano de Nimes, Francia. Feria de la Vendimia, primera de abono. Corrida Carmen, corrida de toros. Lleno en los tendidos.
Toros de Jandilla (tercero y cuarto), Victoriano del Río (primero, segundo y quinto) y El Freixo (sexto), en tipo y con presencia. Noble y humillador el buen primero; bravo y con duración y humillación el buen segundo; muy agarrado al piso el tercero; de vuelta al ruedo el bravo y enclasado cuarto; aplomado el quinto; de bruta y violenta embestida el sexto.
Alejandro Talavante: silencio tras aviso, silencio y silencio.
Roca Rey: silencio tras dos avisos, dos orejas y oreja.
Cuadrillas: Saludaron Alonso Mamani y Fernando Sánchez tras parear al cuarto.