25 de septiembre 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha celebrado la primera corrida de toros y segundo festejo de su Feria de San Miguel, en el que Manzanares, Talavante y Ortega se midieron a los ejemplares de la ganadería de El Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto. Los animales no dieron el juego ni las opciones esperadas, aunque con excepciones de algunos ejemplares que mostraron mayor ritmo y entrega. A pesar de ello, duraron poco y algunos marcaron su querencia a tablas. Manzanares le buscó las opciones al primero, un toro que siguió el engaño, pero que duró poco, de escasa clase y entrega. El cuarto resultó un toro de escasa clase y entrega al que pasó sin poder redondear su faena. Talavante encontró a un segundo que le marcó muy rápido la querencia. No tenía malas condiciones, pero el diestro tuvo que torearlo donde el animal le demandaba. Desarrolló una buena faena por ambos pitones, toreando largo y con profundidad, encontrando ritmo y emoción ante el quinto. Ortega no encontró opciones ante el tercero, un toro al que mostró por ambos pitones, pero al que le faltó fuerza, alargando en exceso su faena. Con el sexto desarrolló una faena de matices y buenos momentos, pero sin redondear, a pesar de la torería y entrega que puso el diestro sevillano
Manzanares, intentos ante el primero
Manzanares saludo al primero de la tarde, llevándolo por verónicas en su recibo capotero. Comenzó su faena de muleta con un ligero trasteo por ambos pitones al hilo de las tablas. Poco a poco le fue ganando terreno para llevárselo más allá del tercio. Se decidió por el pitón derecho pasándolo en largo y a media altura. Continuó en el uno a uno, encontrando a un toro que metía bien la cara y seguía el engaño. Cambió al natural y le echó los vuelos para arrastrar la embestía detrás de la tela. Sin embargo, el ritmo y el calado lo encontró por el derecho, aunque duró poco, ya que el animal se vino a menos y empezaba a buscar. Después de varios avisos del animal, lo mató
Talavante corta la primera oreja de la tarde
Talavante encontró el gusto y el acople en su saludo capotero al segundo de la tarde. Tras un complejo tercio de banderillas se alcanzó la faena de muleta, la cual inicio a pies juntos con unos ayudados por alto ante un toro suelto y ajeno. Tuvo que ser el diestro quien fuera a su encuentro para empezar a pasarlo en la tela. Lo hizo con unos remates por abajo que cautivaron al tendido mientras se lo llevaba más allá del tercio. Encontró ritmo y ligazón sobre el derecho, envolviéndoselo en una buena serie. Después le dio tiempo y sitio para después continuar con una nueva serie sobre el mismo pitón que inició a pies juntos. La música empezó a sonar y Talavante trataba de disponerse al natural, pero el animal salió suelto. Así que el diestro decidió ejecutarla, pero en los terrenos que le marcaba la querencia del animal. Siguió tratando de envolvérselo en un palmo de terreno ya metido en tablas. Culminó con el toreo en redondo y una estocada llena de verdad.
Juan Ortega, sin opciones con el tercero
Juan Ortega saludó al tercero de la tarde con una brega llevada, tratando de meter a un toro suelto. Se lo llevó prácticamente a los medios, donde sí logró encelarlo y estirarse con él hasta rematar de rodillas. Comenzó la faena después de brindar desde los medios al público. Después se fue al tercio para pasarlo por alto sobre ambos pitones ganándole terreno. En los medios se dispuso, bajándole la mano con una serie breve para después darle tiempo y sitio. Se la dejó pues y se abandonó, pero ante un toro de escasa fuerza y limitadas condiciones. Le cambió los terrenos, las distancias y la altura para empezar a llevarlo al natural en la continuidad del uno a uno. No había de dónde, pero Juan alargó en exceso
Manzanares lo intenta con el cuarto, un toro escaso
Manzanares trató de saludar al cuarto, un toro parado que no le permitió la expresión ni el lucimiento. A pesar de las protestas en varas y banderillas, se alcanzó la faena de muleta. Manzanares lo pasó y tiró del animal para llevárselo más allá del tercio. Se dispuso sobre el derecho, teniendo que tocarle con insistencia para hacerlo entrar en la muleta y después llevarlo a media altura. Sus salidas eran desmedidas y bruscas, soltando la cara. Manzanares mantuvo la despaciosidad, la calma, para seguir llevándolo sobre el derecho, bajándole cada vez más la mano y poder ligarlo los muletazos. Se movía a base de arreones, pasando en la tela sin decir demasiado, sin humillar.
Talavante empaña con el acero una buena faena al quinto
Talavante saludó al quinto en su capote, tratando de llevarlo metido. Comenzó la faena al hilo de la tablas, buscando a un animal que parecía ajeno. Talavante lo paso genuflexo, entre probaturas, bajándole la mano, encontrando ritmo y calado en su inicio. Le dio tiempo y sitio para después continuar en el tercio, muy despacio buscándolo sobre el derecho, con unos remates por abajo que fueron muy del agrado del público. Hubo ritmo pero con embestidas broncas de salida deslucida. Sin embargo, Talavante se pudo abandonar con aquel quinto que le dio emoción a su faena. Cambió incluso al natural, pudiendo lucirlo en un trazo largo y profundo. Incluso lo desafió con un imposible cambiado por la espalda, reviviendo los “olé”. Falló con el acero.
Juan Ortega, entrega ante un deslucido sexto
Ortega no lo dejó correr al sexto, lo frenó en su capote y lo enceló. Ortega brindó a Manzanares y comenzó la faena genuflexo, pasándolo por ambos pitones hasta levantarse y seguir pasando mientras le ganaba terreno. Fue un inicio lento, buscando el acople y la armonía para después empezar a llevarlo sobre el derecho, entre adornos. Logró expresión y lucimiento en una buena serie que cuajó por abajo. Cambió al natural, queriendo envolvérselo en la pulcritud y la armonía del uno a uno. Siguió sobre el izquierdo con pases aislados de peso y calado, pero sin redondear una labor que tomaba forma. Poco a poco se iba enfriando la faena, a pesar de la entrega y la torería que puso Ortega. Metió el acero sin demasiado acierto tuvo que descabellar.
Ficha del festejo:
Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Toros de El Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto para José María Manzanares, silencio y silencio; Alejandro Talavante, oreja y saludos tras dos avisos; Juan Ortega, ovación y silencio tras aviso.























































