David Galván abre la primera Puerta de la Feria de Manizales 2026 (Video)

5 de enero de 2026/Javier Baquero – voyalostoros/Foto: Luis Fernando Trejos

Con una entrada cercana al lleno taurino, la Feria de Manizales en su edición 71 abrió las puertas del Redondel Sonoro.  En el cartel dos toreros Colombianos y el gaditano David Galván, al paso del tercero el festejo quedó en mano a amo por cornada sufrida por Juan Sebastián Hernández.

Se lidió un encierro de la fundacional Mondoñedo, bien presentado y de juego variado. No fueron necesarios kilos de más para ver una corrida bien hecha, armónica y con trapío.

La puerta grande fue abierta por primera vez en la Feria por David Galván.

Manuel Libardo

El torero de Ubate saludó con ocho verónicas de buena estética de las tablas al centro.

Brindó al hombre de plata, Ricardo Santana, con mucho temple y marchoseria inicio una labor en la que tiró desde el inicio al negro toro de Mondoñedo. Espartero de 440 kilos, Libardo dejó espacios muertos entre tanda y tanda, dando al noble toro una importancia que redundaba en un buen son, presteza y armonía en cada acometida.

La humillación y fijeza del burel dejó que Manuel se sintiera cómodo y utilizará también la mano izquierda, por donde el toro de la sabana respondió con igual calidad. La muleta planchada citaba en todo el centro del redondel, mientras las notas del pasodoble sonaban en lo alto. Los óles y las palmas el premio a lo realizado. Quizás falto más emoción en el torero. Mató de media que fue efectiva. Una oreja larga por el acero.

Libardo lidió el quinto, un castaño, apretadito de carnes, que no era pesado, pero si muy armónico. Con la capa por delantales en los que se vio algún problema un su “mano”derecha. Libardo brindó también en la puerta de la enfermería. Suavemente lo llevo de las tablas al centro del ruedo, toreándolo a media Arturito, sabiendo que si le bajaba la mano se podía caer. Los muletazos no terminaban atrás de su cintura.

Libardo vio desvanecer a un toro al que comenzó desplazando y la trato de plantar cara cuando ya no había material. La espada materia olvidada. Silencio.

David Galván

En segundo lugar salió un negro y agradable toro al que Galván saludo con algunos de probatura, pues, el ejemplar se frenaba al ir al engaño. El toro Hoyador recibió un buen castigo y apretó a la cabalgadura.

El español también le brindó Ricardo Santana. Por doblones muy toreros Galván se robó los primeros aplausos. Dio distancia y en el centro del ruedo citó al fijo astado. El toro a diferencia del primero de la tarde no humillaba y al bajársele la muleta decaía su andar. Galván muy plantado, sobrepasando lo que le entregaba el toro. Siempre bajo la premisa de la ortodoxia torera. Silencio por partida doble

Entró a matar con tal honestidad y franqueza que el acero cayó un poco trasero y tendido. El descabello cobró molestias.

David Galván salió a estoquear el cuarto, tras el percance de su compañero Hernández. Saludo con donosura a un bonito castaño, bajito y bien armado. El ibérico construyó una faena basada en el temple a uno fijo que tenía sierra brusquedad en sus acometidas, pero que a punta de tirar de él  lograba  redondear la faena. La música exaltó la labor, mientras que Tejedor se iba quedando más corto. Complejidad que Galván entendió a la perfección y le ejecutó una faena de técnica y distancias justas.  Mato de estocada fulminante. Dos orejas irreprochables.

Galván en el sexto recibió a uno que se paraba, con peligro inminente. Galván pese a lo que veía le brindó a Juan Carlos  Gómez, empresario manizalita. Con muletazos por bajo, tirando mucho del toro, logró meter en la canasta al  castaño.

Las palmas del respetable agradecían la técnica planteada y el resultado obtenido. El toro empezó a perseguir con más franqueza y David muy firme en los toques. Los espacios también sumaron en el buen manejo muleteril, incluso dosificando la velocidad en las tandas.

La media altura fue así mismo, fue un ítem a considerar. Ganas y cuando el toro no pasaba, Galván arremetía y se robaba los muletazos.

Juan Sebastián Hernández

El toreo hecho en Manizales saludó al primer castaño de la tarde, el cual fue aplaudido de salida. Un ejemplar armónico, bajito, enraizado y bocinero.

Con el capote Juan brindó unas pocas verónicas. Con la pañosa, brindó a su amigo del alma Ricardo Santana. Cuatro muletazos por bajo, mostrándole el camino al ejemplar fue el inicio de la labor. Tomó distancia y con la muleta planchada empezó a tirar de uno que no tenía el son del primero y era bronco en la embestida. Los muletazos eran medios por la rapidez conque el toro se revolvía.

Hernández correcto con la fórmula trataba de sacar el mejor partido del toro al que cada vez le costaba más pasar.  Voltereta fea y una cornada en su pierna izquierda. Paso a la enfermería y trasladado luego a el hospital Santa Sofía.

Ficha: Manizales, Colombia.- Primera corrida de feria. Un tercio de entrada, en tarde lluviosa. Toros de Mondoñedo, correctos en presentación, de juego desigual. Manuel Libardo: Oreja y silencio tras aviso en el que mató por Hernández y silencio. David Galván: Silencio tras dos avisos, dos orejas en el que mató por Hernández y silencio. Juan Sebastián Hernández: Herido.

Parte médico

Cornada en región poplitea izquierda con contusión de paquete vascular, Cornada en región poplitea izquierda superficial ascendente de 7 cm, se inicia traslado a centro médico santa Sofía.

 

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