7 de enero de 2026/Javier Fernández Caballero/Foto: Ferley B.
El torero Juan de Castilla continúa evolucionando dentro de la gravedad tras la durísima cogida sufrida este martes en la Feria del Café de Manizales, un percance que mantiene en vilo al mundo taurino.
Su apoderado, Jesús Salas, ha ofrecido para este medio nuevos detalles sobre el estado del diestro colombiano, subrayando que las pruebas realizadas en las últimas horas han arrojado datos tranquilizadores dentro de la complejidad del cuadro médico. En concreto, se le ha practicado una prueba de riego sanguíneo, cuyos resultados han sido positivos, aunque los médicos insisten en extremar la vigilancia para evitar posibles infecciones, el principal riesgo en estos momentos.
En lo que respecta a las lesiones óseas, Juan de Castilla ha sido intervenido con éxito de la fractura de tibia y peroné, una operación que ha permitido estabilizar la pierna afectada. La cornada, pese a presentar un trayecto limpio, fue muy extensa, ya que el toro le introdujo todo el pitón, lo que provocó importantes destrozos internos. Por este motivo, el torero permanece con un drenaje y, si la evolución continúa siendo favorable y no aparece infección, está prevista una nueva intervención quirúrgica este viernes para cerrar definitivamente la herida.
En el plano anímico, Juan de Castilla se muestra especialmente afectado por la suspensión de dos compromisos importantes, uno de ellos el cartel de cierre de la feria de Manizales junto a figuras, una oportunidad muy significativa en su carrera, y la otra una tarde en Puente Piedra, al lado de Bogotá, que tenía un simbolismo especial.
No obstante, desde su equipo se insiste en un mensaje de prudente optimismo, recordando que restan algo más de dos meses para el inicio de la temporada europea en marzo, un margen de tiempo que permitirá afrontar la recuperación con cautela y con el único objetivo de volver a los ruedos en plenas condiciones.