10 de enero de 2026/Patricia Prudencio Muñoz
La Peña Taurina Las Majas de Goya, con la colaboración del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, ha celebrado, este sábado 10 de enero, en la Sala Antonio Bienvenida de la Plaza de toros de Las Ventas un coloquio bajo el nombre «Tauromaquias eternas pureza y emoción». Este se desarrolló entre Carlos Escolar «Frascuelo» y Saúl Jiménez Fortes, a pesar de que un primer momento fue anunciado también David de Miranda. Sin embargo, el diestro tuvo que ausentarse para poder cumplir con sus compromisos en América. Además, el acto estuvo moderado por Miguel Redondo y presentado por Jorge Fajardo.
Se hizo una breve, pero detallada presentación de los matadores participantes en el coloquio, así como del periodista Miguel Redondo. Fajardo comenzó con la semblanza de Frascuelo y continuando con la de Fortes, repasando las fechas claves de ambas trayectorias.
Las primeras palabras de Redondo fueron dirigidas a William Cárdenas, por su regreso a la vida. Después continuó con la meritoria hazaña de Frascuelo para hacer el paseíllo en Las Ventas en el festival en homenaje a Antoñete.
Carlos Escolar tomó la palabra para explicar cómo fue el proceso por el cual entra en el Festival. «Me pilló desprevenido, pero es verdad que hoy día se habla más de la edad que de la capacidad humana que tenemos aquellos que soñamos con poder cuajar a ese toro. Esos días yo me encontraba refugiado en una finca en Segovia, porque tenía la rabia de no haber entrado en un principio en el cartel. Cuando me llamaron yo estaba allí y tuve la sensación de encontrarme más cerca del cielo, por estar más cerca del maestro».
Fortes, por su parte constituye un auténtico camino de superación, asumiendo los riesgos de que la cornada llega. Siempre ha perseguido su concepto, siendo fiel a él mismo. «Mi carrera ha sido la que ha sido, no quiero etiquetarla como dura o injusta, pero sí me ha permitido vivir muchas de las experiencias que componen la vida del torero y lo que supone serlo. Ha sido lo que he querido ser», exponía el diestro malagueño.
Fueron muchos los aspectos tratados y las anécdotas recordadas en un entrañable coloquio, el cual supuso un gran encuentro para hablar sensaciones, del miedo, del reconocimiento y de la verdad que hay en esta profesión, pero sobre todo se habló de toros.