David Gutiérrez: «Soy muy consciente de lo mucho que me juego en Olivenza»

26 de febrero de 2026/Patricia Prudencio Muñoz

David Gutiérrez se prepara para dar el salto más importante de su carrera hasta la fecha. Tras una etapa de novillero sin caballos arrolladora, marcada por triunfos en plazas de relevancia y una madurez forjada entre éxitos y percances, el joven espada extremeño debutará con picadores el próximo 6 de marzo en la Feria de Olivenza. Hablamos con él sobre su trayectoria, su preparación mental y lo que espera de una tarde que marcará un antes y un después.

Estamos a las puertas de tu debut en Olivenza, pero antes, ¿cómo definirías tu etapa como novillero sin caballos? Te hemos seguido de cerca en certámenes como el del Sureste, con buen balance

Ha sido una etapa muy feliz, casi soñada. He podido pisar plazas y ferias que para mí era impensable alcanzar en este primer escalafón. He logrado triunfos importantes en escenarios muy exigentes, pero sobre todo, ha sido una etapa de madurez. No todo ha sido un camino de rosas; he tenido tardes difíciles donde mi fortaleza mental ha sido clave para seguir adelante con ilusión y motivación ante los retos que venían.

Si miramos los números, tu evolución ha sido meteórica. Desde aquel debut en El Boalo en 2024 hasta una temporada 2025 con 46 festejos, 67 orejas y 9 rabos, unas cifras de escándalo. ¿Qué hitos destacarías de este camino?

Debuté el 6 de julio en El Boalo cortando cuatro orejas y un rabo. Esa temporada fue increíble, con 14 festejos y pleno de puertas grandes, ganando certámenes como el de La Algaba o el ciclo de la Diputación de Badajoz. El 2025 fue la consolidación con triunfos en Ciudad Rodrigo, la Vid de Plata en Arganda del Rey, el Alfarero de Plata en Villaseca de la Sagra, el Certamen del Sureste y el paso por plazas como Sevilla y Mont de Marsan. Pero, por encima de los trofeos, me quedo con la tarde del 5 de octubre en Zafra. Fue un punto de inflexión mental tras pasar momentos complicados por las cogidas de Villacarrillo y Bilbao. En Zafra volví a disfrutar y a redondear mi ambición.

Mencionas los percances. Has sufrido la dureza del toro en Bilbao y Villacarrillo, pero te has repuesto hasta culminar una temporada de números impecables. ¿Cómo se gestiona?

Es duro. Psicológicamente llegué afectado a ciertos compromisos y me costó superarlo. Pero la ilusión y las ganas de ser «alguien» en esta profesión han sido mi mayor motivación. Eso es lo que verdaderamente me ha hecho superarme a mí mismo. Después de los percances sabía que no podía dejar escapar ni una sola oportunidad

Te has ganado un sitio en un cartel de máximo lujo, en la plaza de toros de Olivenza, junto a Tomás Bastos y Olga Casado con novillos de Talavante. ¿Cómo recibiste la noticia?

Lo veo como una recompensa al trabajo, a la constancia y a la superación de estos años. Estar en este cartel conlleva mucho trabajo detrás, no solo mío, sino de mi equipo y de la Escuela de la Diputación de Badajoz. Les estoy eternamente agradecido; entré siendo un niño y salgo de allí debutando en Olivenza con la madurez de un novillero cuajado, sabiendo las consecuencias buenas y malas de esta carrera.

Es un puesto ganado a ley

Así es. Los puestos se ganan en la plaza. Mi mentalidad ahora está en triunfar. Quiero que ese día, cuando la gente salga de la plaza, hablen de un nombre nuevo en el escalafón. Voy a mostrar mis cartas.

Además, con los novillos del maestro Talavante…

Es una garantía. Quiero agradecer al maestro su apuesta por los jóvenes. Espero que la novillada embista y me permita expresarme como torero, disfrutar y hacer disfrutar a la afición.

¿Cómo es la preparación mental en estos días?

Se pasan muchas cosas por la cabeza, pero el trabajo de todo el invierno está hecho. No me he preparado solo para el 6 de marzo, sino para toda una temporada. He buscado evolucionar, darle más poso a mi toreo y pulir mi concepto para que el aficionado vea a un novillero con personalidad.

Tras Olivenza, ¿qué hay en la agenda?

Sinceramente, no lo sé. Afronto la temporada con mucha ilusión, pero sabiendo que no será fácil. Soy muy consciente de lo mucho que me juego en Olivenza. Tiene que ser mi trampolín y mi escaparate para que los empresarios y, ojalá, un apoderado, decidan apostar por mí. Para ser grande hay que competir con los más grandes, y ahí es donde quiero estar.

¿Por qué nadie debería perderse tu debut este viernes 6 de marzo?

Porque quiero ser alguien en esta profesión. Dios quiera que los novillos me permitan expresarme para dar motivos a la afición y a los profesionales de que David Gutiérrez es un nombre clave para apuntar en las libretas de esta temporada.

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