8 de marzo de 2026/Suertematador.com
La plaza de toros de Castellón ha celebrado una corrida de toros en la que los diestros Ginés Marín, Aarón Palacio y Javier Zulueta se midieron a los ejemplares de La Quinta. Los animales han mostrado un comportamiento y entrega variada, con nobleza y permitiendo la expresión de la terna, aunque con ciertas teclas. Ginés Marín derrochó entrega con notas de torería y mucha clase ante los de su lote, cortando una oreja al segundo. Aarón Palacio se entregó a base de valor y determinación, arriesgando, toreando con verdad. Zulueta puso la nota de clase y torería sevillana ante un lote con el que no se pudo expresar del todo.
Ginés Marín saludó al primero de la tarde, estirándose con el animal, ganándole terreno. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes de comenzar brindó al público. Después, comenzó sentado en el estribo, desarrollando un inicio lleno de torería. Se levantó y mientras lo pasaba por ambos pitones se lo llevó más allá del tercio, donde eligió el pitón derecho para continuar. Lo pasó despacio, mostrado una embestida noble, aunque sin suficiente transmisión. A pesar de ello, seguía el engaño, lo que le permitió a Marín desarrollar su faena. Cambió al pitón izquierdo, primero de uno a uno y después dándole continuidad, con cierto ritmo. Cambió de mano, llevándole ceñido a la muleta y culmino con unos bonitos trincherazos. Falló con el acero y tuvo que descabellar.
Aarón Palacio recibió a «Chaparrito», al que probó por ambos pitones, sacándole de tablas para ganarle terreno mientras se estiraba por verónicas. Brindo al público y empezó probándole por abajo. Siguió sobre el pitón derecho, llegando al público en cada uno de sus muletazos. Cambió al pitón izquierdo, pero tenía que hacerlo todo el diestro, llevando de uno en uno a un toro que se fue viniendo a menos. Cambió al pitón derecho y consiguió sacarle algunos muletazos dotados de mucha torería, aunque le prendió sin consecuencias. Lo colocó en suerte y lo mató con una estocada trasera.
Javier Zulueta saludó en su capote a «Farolillo», al que intentó parar por verónicas, para después ganarle terreno y llevárselo a los medios, donde lo remató con una media. Brindó al público y empezó su labor sobre el pitón derecho, llamando la atención de un animal, al que tenía que llevar con despaciosidad y mucha suavidad. Cambió al pitón izquierdo, toreándolo al natural mientras lo cuidaba en cada embestida. Poco a poco, lo fue metiendo en su faena, robándole meritorios pases por ambos pitones. Deslució su labor con los aceros.
Ginés Marín, en el ecuador del festejo, recibió a «Bandolero» por verónicas, pasándolo por ambos pitones y cerrando con una media. Empezó la faena de muleta con la montera puesta, sobre el pitón derecho, cuidándole mucho, dosificando, pero también derrochando arte y torería en una faena de entrega absoluta. Poco a poco lo fue metiendo, mostrándolo por ambos pitones. Al natural, supo entender las demandas de un animal que requería tiempo, por lo que dosificó y logró desarrollar pases en redondo con los que caló con fuerza en los tendidos. Culminó rodilla en tierra, pero deslució con el acero, fue al segundo intento cuando lograra dejar una gran estocada.
Aarón Palacio recibió a «Ropasuelta» con una larga cambiada, para después continuar por verónicas hasta rematar con una media. También brindó al público y empezó su faena de muleta. Lo hizo con la mano derecha, en tablas, para después ir ganándole terreno y sacarlo a los medios. No tardó en mostrarlo por el pitón izquierdo, pero el toro deslucía el natural. El diestro lo intentó llevar, pasándolo a media altura, dándole tiempo. A pesar de ello, tuvo que llevarlo de uno en uno, tratando de someterlo, pero sin éxito. Aarón quiso insistir y continuó sobre el pitón izquierdo, pero el animal lo vio y fue directo hacia él, prendiéndolo feamente. Volvió a la cara del animal y lo mató de una gran estocada, aunque le sonó el primer aviso.
Javier Zulueta recibió a «Sembrador» con una brega llevada para después estirarse por verónicas y rematar su saludo con una media. Empezó su labor de muleta por la derecha, intentando cambiar los terrenos y llevárselo a los medios. Sin embargo, el toro deslucía la labor del diestro, que decidió intentarlo al natural. Sin embargo, los pases ya tenías que ser de uno en uno con un animal desentendido de la muleta, teniendo que hacerlo todo Zulueta. Pinchó y deslució su labor con el acero
Ficha del festejo:
Plaza de toros de Castellón. Toros de La Quinta para Ginés Marín, ovación y oreja; Aarón Palacio, ovación y oreja tras aviso; Javier Zulueta, palmas y silencio.