29 de marzo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de San Marcos de Aguascalientes celebró la séptima novillada de la Temporada en una tarde agradable con más de tres cuartos de entrada. Luz Elena Martínez, Diego Alarcón, Enrique Melchor, Laguna Varela, Luis Aguilar y Sergio Paredes se midieron a los ejemplares de Fernando Lomeli. Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, presentando muchas teclas en la tela, lo que dificultó la labor de los novilleros. Destacó el tercero de la tarde, aplaudido en el arrastre. Luz Elena Martínez cortó una oreja al primero tras una faena meticulosa, de calado y de entendimiento, sabiendo llevar las embestidas de su adversario. Diego Alarcón no encontró el acople con el segundo de la tarde, un novillo más incierto y de teclas. Enrique Melchor se entregó, entiendo al tercero de la tarde, con el que encontró expresión y emoción sobre el pitón derecho, por donde desarrolló mayoritariamente su faena. Laguna Varela desarrolló una faena basada en la entrega, con muchos matices, pero que no logró redondear. Le puso ganas y ese habré de triunfo, pero no encontró el lucimiento ni la expresión. Luis Aguilar salió con determinación y valor seco, lo mismo que demostró durante toda su faena de muleta, la cual fue más que meritoria ante un ejemplar incierto, corto, bronco y buscón. Sergio Paredes se puso y le intentó sacar faena al sexto, otro novillo de teclas que incluso lo volteó.
Luz Elena Martínez saludó con una larga cambiada de rodillas junto a las tablas al primero de la tarde. Después continuó estirándose con el animal, con ritmo y calado. Tras un brindis a su los de espadas, Luz Elena comenzó su faena de muleta genuflexa, pasándolo por abajo, entre probaturas por ambos pitones. Se decidió por el derecho, desarrollando una tanda de calado y expresión. Se adornó mientras le daba tiempo y sitio a un novillo que seguía el engaño y atendía con prontitud a las demandas de la novillera. Cambió al pitón izquierdo, desarrollando naturales de peso y transmisión con los que llegaba. Sin embargo, tras aquella tanda recuperó la mano derecha, envolviéndoselo con ritmo y ligazón, aunque en pasándolo de uno a uno. Supo vender su faena y entender las embestidas de su adversario a la perfección, midiendo los tiempos en cada serie. Culminó por manoletinas y una estocada efectiva.
Diego Alarcón saludó al segundo de la tarde con una brega llevada dejando alguna que otra pincelada. Algo más se lució en su quite. Empezó su labor de muleta con un tanteo por ambos pitones, genuflexo, bajándole la mano mientras le ganaba terreno y se lo llevaba a los medios. Se decidió por el pitón derecho, llevándoselo atrás, sin terminar de acoplarse. Continuó sobre el mismo pitón, pero el animal se mostraba ajeno a las demandas, había que poderle. Lo intentó también al natural, uno a uno, con un toque firme y fijador, tratando de hacer faena, pero sin encontrarle las teclas. El novillo lo volteó y quedó a merced del animal, aunque sin aparentes consecuencias, así que se levantó y siguió por el derecho. Sin embargo, quiso volver a insistir al natural, aún sabiendo que era más incierto. Culminó por unas bernadinas y una buena estocada.
Enrique Melchor recibió a “4 Hermano” con una larga cambiada de rodillas junto a las tablas, después le ganó terreno y se lo llevó a los medios, donde se estiró con el. Se excedieron en el tercio de varas, siendo picado hasta en tres ocasiones, aunque en el último lo señaló. Se cambió el tercio y empezó la faena llevándolo por alto, sacándolo de tablas, pasándolo por ambos pitones. Desarrolló una primera tanda templada y pausada en la que lo metió y fijó en la tela. Lo llevó por el derecho, tratando de acoplarse con una embestida pronta a la que había que tocar y fijar con determinación. Le costó encontrar el compás, así que cambió al natural. Sin embargo, cuando retomó el pitón derecho, ya le había agarrado el aire a aquella embestida, cuajando una buena tanda dorada de sabor y transmisión. Lo llevó en largo, entre pausas, pero con firmeza, siempre tocándolo para meterlo y correr la mano. Volvió a mostrarlo por el izquierdo, sin el acople ni la embestida que le proporcionaba por el derecho. El animal ya le había dado todo lo que le podía y se estaba viniendo a menos, por lo que la faena fue perdiendo intensidad. Mató con acierto.
Laguna Varela se fue a la puerta de chiqueros para recibir al cuarto a portagayola con una larga cambiada de rodillas en la que le pasó por encima. Desarrolló una nueva larga en el tercio y después se estiró con el ante la expectación de unos tendidos entregados. El propio novillero protagonizó el tercio de banderillas, con variedad y mucho riesgo, apurando. Brindó a los matadores de toros Valente Alanís y Juan Clemente y comenzó la faena agarrado al estribo, pasándolo por ambos pitones, continuando el inicio con algunos pases de rodillas. Le dio tiempo y sitio, se lo llevó a los medios, tratando de encontrar el ritmo y las alturas a las que llevarlo. Fue al natural cuando lograra algunos pases, dotados de muchos matices y que el público reconoció entre ovaciones. No era un novillo complejo, había que tocarlo y fijarlo con brusquedad para que entrara, por lo que la faena se convirtió en un auténtico tira y afloja de pinceladas y más ganas y entrega que de acople con el animal. Mató al segundo intento.
Luis Aguilar salió con disposición y saludó con dos largas cambiadas de rodillas al quinto de la tarde, después se estiró con el. Inició la faena por abajo, doblándose con el, genuflexo, llevándolo. Le dio tiempo y sitio y tras comenzar la siguiente tanda sobre el derecho, tuvo que reestructurar y volver a empezar. Se quitó las manoletinas, las lanzó y continuó sobre el pitón derecho, haciéndose con las exigencias y brusquedad de un novillo que sabía lo que había. Lo intentó por el izquierdo, pero lo buscaba, se metía por dentro y estuvo a punto de prenderlo en varias ocasiones. Siguió insistiendo, marcando el trazo con la ayuda, llevándolo hacia afuera para evitar que se le volviera a quedar encima. Después de aquella meritoria tanda cambió al pitón derecho, encontrando una embestida corta y brusca a la que se supo sobreponer. Culminó con unas bernadinas y falló con el acero.
Sergio Paredes saludó al sexto con una larga cambiada de rodillas para después estirarse con el con variedad. Inició la faena de muleta junto a las tablas, sacándole rápidamente de aquellos terrenos para llevárselo a los medios mientras lo pasaba por ambos pitones. Continuó sobre el pitón derecho de un animal de gran condición con el que se lo envolvió con ritmo, dándole ligazón a la serie. Cambió al izquierdo, llevándolo en largo, pasándolo de uno en uno. Recuperó el derecho d sin animal que seguía el engaño humillando, nada que ver por el izquierdo, mostrándose más bronco. Tuvo firmeza ante las teclas que le mostró su adversario. Falló con el acero.
Ficha del festejo:
Plaza de toros de San Marcos en Aguascalientes, en tarde agradable con poco más de tres cuartos de entrada. Novillos de Fernando Lomeli, que fueron variados en comportamiento y entrega, presentando muchas teclas en la tela, lo que dificultó la labor de los novilleros. . Destacó el tercero de la tarde, aplaudido en el arrastre. Luz Elena Martínez, oreja; Diego Alarcón, ovación; Enrique Melchor, vuelta al ruedo; Laguna Varela, palmas; Luis Aguilar, palmas tras aviso; Sergio Paredes, ovación.
Incidencias:
Durante la lidia del primer astado fue ovacionado el varilarguero Héctor Cobos. En la del tercer astado, se desmonteró el aspirante a banderillero Kevin García, lo mismo que en la del sexto, pero, compartiendo con su compañero Santiago Kingston