La clase y torería de Luque y la emoción de un gran sexto en las manos de Rufo destacan en Madrid

9 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Foto:Plaza 1

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la segunda corrida de toros de la Feria de San Isidro. Los diestros Miguel Ángel Perera, Daniel Luque y Tomás Rufo se midieron a los ejemplares de la ganadería de La Quinta.  Los animales no dieron demasiadas opciones a una terna entregada, que tuvo que buscar las teclas en unos ejemplares sosos y ásperos. A pesar de ello, destacaron el tercero y el sexto, siendo este el que mostrará mayores condiciones y diera mayor emoción. Perera no tuvo demasiadas opciones con el soso primero. Alargó una faena de escasas opciones del cuarto. Luque derrochó oficio y firmeza ante un toro sin opciones, con el que abrevió. Se dispuso como si fuera bueno el complejo y peligroso quinto, que le avisaba y miraba constantemente. A pesar de ello le robó unos muletazos en los que se abandonó con torería. Tomás Rufo desarrolló una buena labor en la que metió al tercero en su muleta, sin embargo, deslució con el acero. Desarrolló una buena faena al gran sexto, el toro más destacado de la tarde, que le permitió la expresión y la emoción en su labor.

Perera, sin opciones ante el primero

Perera saludó al primera de la plaza, un toro que le apretó en tablas, pero con el que pudo desarrollar algunos lances de calidad. Comenzó la faena de muleta paralelo a tablas, pasándolo por alto y por bajo por ambos pitones. Rápidamente se lo llevó a los medios, donde trató de llevarlo sobre el pitón derecho, teniendo que insistirle, para meterlo y pasarlo. Aquella embestida no tenía sabor, y aunque lo intentó también al natural, el animal simplemente pasaba.

Luque, oficio y entrega ante un escaso segundo

Luque recibió al segundo de la tarde, un toro algo suelto al que logró sujetar en los medios, pudiendo lucirse con el estirándose con algunos lances. Brindó al público y comenzó su faena más allá del tercio en los terrenos del tendido cinco. Aquel inicio llegó con fuerza a los tendidos, después siguió a media altura con más voluntad y firmeza que entrega después su adversario. Tocó y deslizó, pasándole a base de oficio, aunque cuajando algunos muletazos aislados. Lo trasteó sin obtener demasiadas opciones por parte de su adversario. Pinchó y al segundo intento logró meter el acero.

Rufo, entrega deslucida con el acero ante el tercero

Tomás Rufo saludó al tercero de la tarde y primero de su lote, estirándose con el. Se alcanzó la faena de muleta y Rufo fue al encuentro de un animal metido en los terrenos del tendido cuatro. Allí decidió empezar a torearlo sobre el pitón derecho, llevándolo muy despacio, con mucha suavidad. Le dio tiempo y sitio para después seguir cerca de los medios, citándolo en la larga distancia, tocándolo con voz y firmeza, haciendo que el animal atendiera a sus demandas. Se lo envolvió aprovechando la inercia, logrando una tanda de emociones y calado. El animal se arrancaba con prontitud y dejándosela puesta el de La Quinta lo seguía con fijeza, aunque a media altura. Cambió al pitón izquierdo, pero media y se le metía por dentro, a punto estuvo de prenderlo en dos ocasiones. A pesar de ello, lo movió, cambió los terrenos y continuó al natural, uno a uno. No tardó en retomar el pitón derecho, pero aunque trataba de darle largura, cada vez se quedaba más corta, saliendo con la cara alta, desluciendo. Logró ligar una tanda más, con algunos muletazos a pies juntos, envolviéndoselo, cruzándose en la cara. Pinchó con el acero.

Perera, sin opciones en una faena larga ante el cuarto

A Miguel Ángel Perera volvió a apretarle en tablas el segundo de su lote. Lo desarmó, desluciendo así su saludo capotero. Comenzó la faena de muleta en los terrenos del seis, junto a las tablas, ganándole terreno mientras lo pasaba por abajo. Le dio tiempo y sitio antes de continuar sobre el pitón derecho, uno a uno, llevándolo muy recto en el inicio, dándole salida. Cambió al pitón izquierdo y aprovechando los vuelos le dio amplitud al trazo a la embestida de un animal soso que se movió a base de arreones sin decir nada. Lo intentó y quiso alargar, pero no había contenido. Volvió al pitón derecho, sin poder añadir mucho más, así que lo pasaportó tras varios intentos.

Luque se impuso e hizo pasar al quinto

Luque no se pudo estirar con el quinto, un toro que se metió por dentro y que era bronco. Fue muy despacio a su encuentro para comenzar la faena de muleta, bordeando las tablas, pasándolo en paralelo, tratando de moverlo y desplazarlo. Se lo llevó más allá del tercio y empezó a pasarlo, buscando las teclas. Le dio tiempo y sitio para después seguir por el derecho, tocando y deslizando sin encontrar una embestida uniforme. El de La Quinta fue áspero, se movió a base de arreones y por el pitón izquierdo, a punto estuvo de prenderlo. Siguió por el derecho, cruzándose, abriendo el trazo, dándole salida, sin evitar que le avisara en más de una ocasión. A pesar de ello, decidió seguir mostrándolo al natural, aguantando las miradas de un toro que lo había visto, que se quedaba muy encima. Completó aquella compleja y meritoria serie y volvió a la mano derecha, montando la muleta para encajarse y ponerse como si su oponente fuera buena, con desmayo, abandonándose con torería. Deslució con el acero.

Rufo desluce con el acero una faena de calado ante el buen sexto

Saludó Rufo al sexto con una brega llevada. Inició su labor con un toreo por abajo que emocionó a los tendidos.  Le dio sitio y tiempo para continuar sobre el pitón derecho, bajándole la mano, encontrando la ligazón y la transmisión. Supo dosificar y llevarlo en tandas breves, pero muy intensas, se envolvió a un toro con fijeza y repetición en sus embestidas. Se cruzó y comenzó su toreo al natural, manteniendo la emoción en unos tendidos que se metieron de lleno en su faena. Retomó el pitón derecho, metiéndose en las distancias cortas para llevarlo cosido a la tela. Deslució con el acero.

Ficha del festejo:

Las Ventas. Segunda corrida de toros de la Feria de San Isidro. Toros de La Quinta. Los animales no dieron demasiadas opciones a una terna entregada, que tuvo que buscar las teclas en unos ejemplares sosos y ásperos. A pesar de ello, destacaron el tercero y el sexto, siendo este el que mostrará mayores condiciones y diera mayor emoción. Miguel Ángel Perera, silencio y silencio; Daniel Luque, silencio y silencio tras aviso; Tomás Rufo, silencio tras aviso y palmas tras aviso

Incidencias:

Juan Contreras y Jesús Arruga, de la cuadrilla de Daniel Luque, saludaron una ovación tras su buena labor en el tercio de banderillas al segundo de la tarde. También Fernando Sánchez arrancó los aplausos del respetable tras un gran par de banderillas al tercero de la tarde. También fue ovacionado en el sexto, junto a Sergio Blasco por su labor en banderillas

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