Julio Méndez convence al público venteño y abre la Puerta Grande en una tarde sin opciones pero con mucha expresión y calidad de Emiliano Osornio en Madrid

26 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado su tercera novillada de la Feria de San Isidro, en la que Emiliano Osornio, Pedro Montaldo y Julio Méndez se midieron a los ejemplares de la ganadería de Conde de Mayalde. Los animales se mostraron variados en entrega y comportamiento en la tela, teniendo teclas y en otras ocasiones siendo sosos en su embestida. Destacó muy por encima del resto el tercero de la tarde, premiado con la vuelta al ruedo. Osornio lo intentó por ambos pitones sin poder redondear su faena ante el primero de la tarde, un novillo soso y que simplemente pasaba. Estuvo por encima del cuarto, un novillo escaso al que le faltó chispa y motor. Pedro Montaldo lo intentó por ambos pitones ante un novillo de escaso lucimiento. Lo intentó con el quinto, pero sin poder acoplarse a las embestidas de su adversario. Julio Méndez cuajó su faena al tercero de la tarde, un extraordinario novillo, premiado con la vuelta al ruedo, al que cortó las dos orejas. Exprimió al máximo a aquel sexto, sobre todo por el pitón derecho, a pesar de haberlo mostrado por ambos.

Emiliano Osornio abre la tarde en Madrid

Emiliano Osornio trató de estirarse con el primero de la tarde, dejando alguna que otra pincelada en su saludo capotero. Se alcanzó la faena de muleta y Emiliano comenzó doblándose con él para pasarlo por ambos pitones. Se lo llevó a los medios y continuó sobre el pitón derecho de un novillo de embestida bronca y deslucida. Cambió al pitón izquierdo y lo mostró al natural, llevándolo en una serie de tira y afloja en la que trató de hacerlo pasar. Uno a uno ordenó las embestidas y dio forma a las series. Se cruzó, lo tocó en la cara u le dio amplitud con los vuelos. Lo intentó pero no encontró el acople con un novillo soso y que simplemente pasaba. Falló con el acero.

Pedro Montaldo abrevia ante el segundo de la tarde

Pedro Montaldo saludó en su capote al segundo de la tarde. Se lució Julio Méndez en su turno de quites. Comenzó su labor de muleta a pies juntos, con torería. Después continuó en los medios y aunque lo mostró por ambos pitones se encontró un animal escaso de limitadas opciones. Decidió abreviar y pasaportarlo.

Julio Méndez corta las dos orejas a un extraordinario novillo de Conde de Mayalde

Julio Méndez saludó al tercero de la tarde en un recibo breve y con matices. Se fue a los medios brindó y comenzó su labor de muleta en el tercio tratando de pasar a un novillo al que le tuvo que dar su tiempo y dosificar. Siguió de rodillas y logró completar su inicio de faena. Le cambió los terrenos, le dio tiempo y sitio para continuar sobre el derecho, teniendo que tocarlo con insistencia para meterlo en la muleta y después aprovechar la inercia y ligarlo. Logró una serie de gusto que caló con fuerza en los tendidos. Cambió al pitón izquierdo, dejándosela puesta y arrastrando el engaño para ligar una embestida con chispa. El animal siguió con celo la muleta dándole emoción a una faena en la que Méndez le cuajó muletazos largos y profundos. Tocaba y el de Conde de Mayalde atendía con prontitud, dejando algunos pases a cámara lenta que cautivaron. La faena ya estaba hecha, así que culminó con unas bernadinas muy ajustadas y una dejada por abajo dotada de mucha torería. Mató con acierto y determinación, siendo muy efectiva.

Emiliano Osornio empaña con el acero una labor de calado ante el cuarto

Emiliano Osornio trató de dejar su sello desde el inicio, saludando al cuarto de la tarde. Se alcanzó su faena de muleta y lo recibió por alto, pero no tardó en bajarle la mano y pasarlo con torería y mucha clase. Lo sacó del tercio y sobre el derecho se lo envolvió con ritmo y calado en una primera tanda breve y de acople. Le bajó la mano, haciéndose dueño de las embestidas de su adversario. Sin embargo, no tardó en empezar a mostrarlo al natural, fue en la distancias media y corta, tocándolo con suavidad, echándole los vuelos a la cara para tirar de una embestida que mostró en el uno a uno. Lo vació por el izquierdo, toreando a pies juntos con cadencia y despaciosidad. Cambió al derecho y volvió a encontrar en ritmo completando las series con un remate por abajo dotados de gusto y mucho arte. Estuvo por encima de las condiciones de su adversario al que cuajó en el uno a uno a pesar de lo escaso que se mostró en motor. Deslució su labor con el acero.

Intentos de Pedro Montaldo en una faena de ganas ante el quinto

Pedro Montaldo saludó en su capote al cuarto, con el que tuvo alguna que otra pincelada. Resultó largo y complejo el tercio de banderillas. Comenzó su faena de muleta en el tercio bajo los terrenos del siete, pasándolo muy despacio.  Continuó sobre el derecho, pero antes lo movió ligeramente para sacarlo del tercio. Cambió al pitón izquierdo en una serie bien llevada pero sin el calado suficiente. El animal pasaba y atendía a las demandas del novillero, que no terminaba de acoplarse a sus embestidas. A pesar de ello y de las protestas en el tendido, decidió alargar y continuar por el derecho, con una tanda que no tuvo repercusión.

Julio Méndez falla con el acero tras una buena faena ante el sexto

Julio Méndez se fue a la puerta de chiqueros para recibir con una larga cambiada de rodillas al sexto. Después siguió estirándose con el, llegando con fuerza a los tendidos. Se fue al tercio y a pies junto y por ayudados por alto comenzó su faena de muleta. Lo hizo con firmeza y determinación, pero sobre todo con seguridad, dejando algún que otro pase cambiado por la espalda. Continuó envolviéndoselo en una tanda breve, pero bien llevada, calando con fuerza. Dosificó mucho y supo medir a su adversario, al que llevó sobre el pitón derecho en un toreo a pies juntos de gusto y torería. Decidió, después de dos tandas por el derecho, empezar a mostrarlo por el izquierdo, tocándolo para envolvérselo, aprovechando la movilidad de un novillo de embestida algo irregular, pero repetidora. Sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho, vaciándolo por abajo, exprimiendo al máximo a aquel novillo de Conde de Mayalde. La faena ya estaba hecha, pero decidió alargar con un animal que se quedaba algo más corto, pero que seguía pasando, así que acortó las distancias, se encajó y siguió envolviéndoselo. Mató al segundo intento.

Ficha del festejo:

La Plaza de Toros de Las Ventas. Tercera novillada de la Feria de San Isidro. Novillos de Conde de Mayalde. Los animales se mostraron variados en entrega y comportamiento en la tela, teniendo teclas y en otras ocasiones siendo sosos en su embestida. Destacó muy por encima del resto el tercero de la tarde, premiado con la vuelta al ruedo. Emiliano Osornio, silencio y saludos; Pedro Montaldo, silencio y silencio; Julio Méndez, dos orejas tras aviso y palmas.

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