30 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la segunda corrida de rejones en la que Rui Fernandes, Diego Ventura y Lea Vicens se midieron a los ejemplares de la ganadería de María Guiomar Cortes de Moura. Los animales se mostraron variados en entrega y movilidad. Rui Fernandes mantuvo la conexión con los tendidos ante el primero, con el que tuvo que ponerlo todo para poder completar su labor. Meritoria labor desarrolló ante el complejo cuarto, que no se movía. Cautivó Ventura desde el inicio, poniendo las banderillas en las distancias cortas, dejando una clase magistral del rejoneo. Sin embargo, deslució con el acero. Volvió a hacer gala de su maestría ante el quinto, un toro al que cortó las dos orejas. Lea Vicens desarrolló una buena labor que culminó con las banderillas cortas y que le permitió cortar una oreja. Se lució ante el sexto con entrega y acierto.
Rui Fernandes, matices y emoción ante el primero
Rui Fernandes recibió al primero de la tarde, un toro parado al que logró ponerle el rejón. Se avivó aquel ejemplar y lo pudo encelar a la grupa. Logró poner el segundo rejón de castigo para después cambiar de tercio. Comenzaron las banderillas y para ello lo paró para después provocarlo y buscarlo al quiebro. El público fue parte de su labor, involucrándose en cada palo. El animal tenía aquellas medias arrancada que lo hicieron peligrar en las distancias cortas, por lo que no fue sencilla la labor de Rui. Trató de poner la emoción que le faltaba a un adversario soso y parado. Incluso puso un par con el que cautivó a los tendidos, a los que apeló de manera directa para mantener esa conexión. Falló con el rejón de muerte y tuvo que descabellar.
Ventura empaña con el acero una gran actuación ante el segundo de la tarde
Ventura le puso el rejón de castigo desde los mismos medios, después lo volvió a colocar y en los medios y al quiebro puso el segundo rejón de castigo. Se cambió de tercio y Ventura cautivó con el segundo, bordeando las tablas, llevándolo totalmente metido, encelado a la grupa, corriéndole de costado hasta culminar poniendo un palo en el tercio. Lo bailó mientras lo provocaba para sacarle esa embestida que le permitiera moverlo y cambiarle los terrenos. Después, en un palmo, esperándolo, al quiebro, puso una banderilla con la que caló con muchísima fuerza en el tendido. Lo volvió a hacer, ahora en los medios, esperándolo para provocarlo y en el encuentro ponerle la banderilla. Deslució con el rejón de muerte ante un toro venido a menos y que soltaba la cara.
Lea Vicens corta una oreja al tercero
Lea saludó al tercero envolviéndolo en los medios, tratando de encelar a un toro suelo, ajeno a las demandas de la francesa. Logró pararlo cerca de aquellos terrenos y le puso el rejón de castigo. Se cambió el tercio y en banderillas, corriéndole de lado, tiró de la embestida, logrando encelarlo en la grupa. Encontró un toro con movilidad que le permitió la movilidad, a pesar de que se desligara. Le puso los palos al quiebro con sutilidad y acierto, después de que previamente lo hubiera encelado. Culminó con las cortas, las cuales le puso cerca de tablas con acierto y determinación. Mató con acierto.
Rui Fernandes desluce su labor con el acero
Rui Fernandes recibió al cuarto, un toro suelto al que logró poner el primer rejón de castigo mientras buscaba la huida. Pudo poner el segundo a pesar de que rápidamente se mostraba ajeno a las demandas del portugués. A toro parado fue poniendo las banderillas, al quiebro la mayoría, teniendo que tirar del animal en todo momento, robándole aquella media arrancada para moverlo y colocarlo para poner los palos. A pesar de su adversario, logró a base de entrega, piruetas en la cara del animal y mucha emoción llegar a los tendidos, que no fueron ajenos a la labor de Fernandes. Lo buscó también en las distancias cortas, dejando con acierto las banderillas al quiebro. Culminó con lo parecía un certero rejón de muerte, que le obligó a descabellar.
Ventura corta las dos orejas al quinto
Ventura recibió al quinto un toro de cierta movilidad y fijeza al que le puso los rejones de castigo. Se cambió el tercio y salió con “Nómada”, bordeando las tablas, llevándolo totalmente encelado a los cuartos traseros. Después se lo llevó a los medios y puso la banderilla, la primera. Apuró las distancias ante un ejemplar que, poco a poco, se iba quedando algo parado, así que un magistral Ventura, que incluso quitó la cabezada a “Bronce” para cautivar con unas banderillas que levantaron a los tendidos. Aquello se intensificó, cuando “Bronce” trató de morder el pitón a su adversario. Culminó con las banderillas cortas, dejándolas al violín después de envolverlo. Tuvo acierto con el rejón de muerte.
Les Vicens desluce con el acero una labor de entrega ante el sexto
Lea Vicens saludó al sexto, un toro de salida suelto y al que esperó pacientemente. Lo enceló y logró poner dos rejones de castigo. Cambió al tercio de banderillas y Lea trató de llevarlo ligado, aprovechando la movilidad de su adversario, tanto que no había forma de pararlo, así que tuvo que poner los palos al encuentro en los primeros compases. Buscó la conexión en todo momento, logrando meter a los aficionados en su labor ante el sexto, al que testó de mantener en los medios. Tuvo acierto en los palos y convenció, pero deslució con el acero.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Segunda corrida de rejones. Toros de María Guiomar Cortes de Moura.Los animales se mostraron variados en entrega y movilidad. Rui Fernandes, ovación y ovación tras aviso; Diego Ventura, ovación y dos orejas; Lea Vicens, oreja y silencio