La madurez y expresión de Garrido cortan una oreja en una tarde en la que también destacan un entregadísimo Ismael Martín y el toreo de clase y calado de Navalón en Madrid (Fotos)

3 de junio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la vigésima corrida de toros y el vigesimotercer festejo de San Isidro en el que los diestros José Garrido, Samuel Navalón e Ismael Martín se midieron a los ejemplares de la ganadería de Montalvo, Casa de los Toreros (1ºbis) y Fermín Bohórquez (5ºbis). Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, aunque en su mayoría durando poco en la tela, limitando la emoción, teniendo que ponerla los diestros. Garrido estuvo digno y muy dispuesto ante el primer sobrero, un toro al que llevó con un buen toreo al natural de mano baja y buen gusto, que le permitió cortar una oreja. Desarrolló una buena largo ante el cuarto, algo larga, ante un toro que poco a poco se fue viniendo a menos. Ismael Martín se mostró muy dispuesto y con muchas ganas ante el segundo, puso incluso las banderillas, pero no tardó en venirse a menos su adversario y con el, la faena. Fueron mayores las ganas de Ismael Martín ante el segundo sobrero. Tuvo un inicio de faena explosivo, pero después se fue apagando. Navalón alargó en exceso una faena de contenido justo en el que su adversario no le dio toda la emoción que buscaba. Encontró las teclas ante el sexto, un toro con movilidad que le permitió llegar a los tendidos, toreando por ambos pitones.

Garrido corta la primera oreja de la tarde

Garrido saludó genuflexo en su capote al primero de la tarde, después de un breve inciso continuó con una brega llevada de matices. Después de ser picado, el presidente otorgó la devolución de un animal mermado de las manos. En su lugar salió el primer sobrero, un toro de Casa de los Toreros al que saludó Garrido con vistosidad, luciéndose mientras le ganaba terreno. Comenzó su faena de muleta en rodillas, sin probaturas para que después de envolvérselo se levantara, le diera sitio y siguieras sobre el derecho con buen son. Encontró acople y transmisión en sus inicios. El animal no era sencillo, se quedaba corto y se movía con algún que otro arreón, por lo que no era uniforme del todo en sus embestidas. Cambió al pitón izquierdo y poco a poco, echándole los vuelos abajo se lo fue envolviendo con cierto gusto y torería. Encontró armonía en aquel toreo al natural de mano baja con el que se lo llevó a la cadera. Cambiaba mucho por el derecho, mucho más descompuesto e incierto, pero aún así decidió mostrarlo perpendicular a tablas, luchando contra el viendo, que le movía la muleta con brusquedad. Culminó con una buena estocada.

Ismael Martín, ganas y disposición en una faena sin redondear ante el escaso segundo

Ismael Martín salió a por todas, recibiendo al segundo de la tarde de rodillas en el tercio. Después siguió buscando la variedad y el lucimiento en su saludo capotero. El propio diestro protagonizó el tercio de banderillas, dejando los palos con acierto y rotundidad. Incluso lo corrió de espaldas hasta pararlo. Se alcanzó la faena de muleta y la inició desde, prácticamente, los medios con un cambiado por la espalda en el que estuvo a punto de llevárselo por delante. Con paciencia se mantuvo en el sitio y se dispuso a torearlo por el pitón derecho. Le dio distancia, le adelantó la mano, lo tocó y el toro atendió al cite. Desarrolló una tanda breve a la que siguieron algunas más muy similares. Sin embargo, el animal cada vez se mostraba más reservón, teniendo que acortar las distancias para pasar un embestida a la que le faltaba entrega. Buscó las teclas, tratando de encontrar un acople que no llegó en una faena venida a menos. El animal cada vez se quedaba más corto y la emoción en los tendidos, se mantenía pero en menor medida. Mató con acierto.

Navalón saluda una ovación ante el tercero

Navalón saludó con lucimiento al tercero de la tarde en el tercio. Comenzó su faena junto a las tablas, sacándolo rápidamente de aquellos terrenos y dándole sitio y tiempo. Se decidió por el pitón derecho, acercándose lentamente para después adelantarle la mano y mostrarle el engaño. Lo tocó, pero tuvo que acortar aún más las distancias para que el animal atendiera. Pasó con ritmo, punteando la tela y desluciendo en sus salidas. El animal no tendía demasiado recorrido y no decía demasiado en sus embestidas, pero fue meritoria la labor del diestro ante su adversario, atándolo en corto para envolvérselo y bajarle la mano. Sin embargo, no se redondeó la faena, a pesar de que Navalón le diera la emoción, el calor y la entrega, culminando metiéndose entre pitones. Con unas bernadinas dio paso a una buena estocada.

Garrido, faena larga que enfría con el acero

Garrido se fue decidido a la puerta de chiqueros para recibir a portagayola al cuarto de la tarde. Lo hizo con una larga cambiada bien ejecutada que tuvo continuidad en los medios. Se alcanzó la faena de muleta y Garrido se dispuso de rodillas, sin probaturas, toreándolo con determinación y expresión, llegando con fuerza a los tendidos. Continuó sobre el pitón derecho de un toro con ritmo, con celo y con transmisión al que le bajó mano y se abandonó mientras se lo envolvía. Cambió al izquierdo, teniendo que echarle los vuelos a la cara para tocarlo con insistencia. No había la misma transmisión al natural, pero logró meterlo y robarle dos pases ligados por abajo, con alguno que otro a pies juntos de mucho gusto. Volvió a montar la muleta y sobre el derecho dio una nueva tanda ante un toro venido a menos, pero con mayor facilidad por aquel pitón para seguir el engaño. Decidió alargar en una tanda algo más atropellada, en la que poco a poco volvió a bajarle la mano sin encontrar lucimiento en sus embestidas.

Ismael Martín, vuelta al ruedo ante el segundo sobrero

Ismael Martín decidió saludar al quinto a portagayola, en la que casi se lo lleva por delante. Salió suelto y fue muy difícil el lucimiento en su saludo capotero, de hecho fue volteado bruscamente. Aunque el diestro había comenzado el tercio de banderillas, el animal fue devuelto y en su lugar salió un ejemplar de Fermín Bohórquez al que saludó también a portagayola con una larga cambiada. Después se dispuso de rodillas en el tercio y continuó con su saludo capotero. Sin embargo, el animal salido suelto y terminó por estirarse a base de verónicas. Protagonizó un lucido tercio de banderillas con el que arrancó los aplausos al respetable. Se fue a los medios y brindó su labor al público, después se fue a los terrenos del tendido siete para comenzar su labor. Lo esperó paciente, acortando las distancias y decidiéndose a ponerse de rodillas para impactar e impresionar. Lo toreó y sin probaturas se lo envolvió. Aquello enloqueció a los tendidos. Cambió los terrenos y sobre el pitón derecho lo tocó con insistencia, para después atarlo y ligarlo en el tercio. Cambió al izquierdo, dejando naturales aislados a media altura, pero sin redondear las series. Acortó las distancias y se metió en terrenos comprometidos, lo que devolvió la atención de los tendidos. Culminó por manoletinas muy ceñidas y varias estocadas.

Navalón desluce con el acero una faena de premio ante el sexto

Navalón decidió irse a la puerta de chiqueros para saludar a portagayola al sexto de la tarde, lo hizo con una larga cambiada que después repitió ya en el tercio. Se estiró por verónicas hasta rematarlo con torería. Se completó el tercio de banderillas y Navalón se fue a los medios para brindar al pu. Se puso de rodillas y empezó a torearlo con temple y despaciosidad en un inicio de faena de caló con fuerza en los tendidos. El animal tenía fijeza y aquello lo aprovechó el diestro para citarlo en la larga distancia y después aprovechar la inercia para ligarlo y llevarlo metido por abajo. Dosificó mucho sus embestidas, cuidándolas en tandas breves pero bien llevadas. Al natural aprovechó la amplitud de los vuelos para meterlo y después correrle la mano, sin embargo se descubrió y se lo echó encima, por lo que le volteó e hirió. Aquello no le impidió continuar sobre el pitón izquierdo, completando una serie que tuvo repercusión en el tendido. A pesar de bajarle la mano, el animal deslucía en sus salidas, por lo que trató de limpiar el trazo. Desarrolló una larga, pero buena labor que culminó metido entre pitones. Pinchó su faena.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Las Ventas. Vigésima corrida de toros y el vigesimotercer festejo de San Isidro.  Toros de Montalvo, Casa de los Toreros (1ºbis) y Fermín Bohórquez (5ºbis). Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, aunque en su mayoría durando poco en la tela, limitando la emoción, teniendo que ponerla los diestros. José Garrido, oreja y ovación; Ismael Martín, saludos y vuelta al ruedo tras aviso; Samuel Navalón, saludos tras aviso y ovación tras dos avisos.

 

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