20 de junio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos: Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la primera corrida de toros después de la Feria de San Isidro, en la que Juan Pablo Sánchez, Cristian Pérez y Alejandro Peñaranda se midieron a los ejemplares de Valdefresno y Couto de Fornilhos (1º y 6º). Los animales se mostraron variados en comportamiento, ásperos y complejos en líneas generales, aunque algunos vagamente manejables. Lo más destacado lo hizo el sexto de la tarde. Juan Pablo Sánchez encontró a un primero incierto, áspero e irregular, a pesar de ello lo mostró por ambos pitones con determinación y mucho mérito. Sus opciones ante el cuarto fueron más que limitadas, a pesar de haberlo llevado por ambos pitones y haberse tratado de imponer a un bronco y desclasado ejemplar de Valdefresno. Cristian trató de mandar en una embestida sin gobierno, descompuesta, ante la que tuvo que ponerlo todo el diestro, arriesgando y culminando su labor metido en tablas. Después de que saliera de la enfermería se entregó y vació con verdad y pundonor ante el quinto. Peñaranda no tuvo ninguna opción con el tercero de la tarde, un toro metido en tablas. Desarrolló una buena faena ante el sexto a base de mano baja y despaciosidad.
Juan Pablo Sánchez, firmeza y decisión ante el áspero primero
Juan Pablo Sánchez trató de saludar al primero de la tarde, un ejemplar de Couto de Fornilhos que no se prestó al lucimiento. Comenzó su faena genuflexo, pasándolo por abajo, aguantando y tragando con un toro incierto y complejo. Se lo llevó a los medios y continuó sobre el derecho, bajándole la mano, llevándolo con ritmo, pero sobre todo con mucho temple. El animal le punteaba la tela y le costaba mucho humillar, pero se la dejó puesta en la cara y ligó algunos muletazos muy meritorios. El animal no se entregaba y cada vez le soltaba la cara con más violencia. Lo intentó al natural, pasándolo de uno en uno jugándosela. Mató con una certera estocada.
Cristian Pérez corta una oreja ante el segundo de la tarde
Cristian desarrolló una brega llevada con la que le ganó terreno al segundo de la tarde durante su saludo capotero. Aguantó en el quite, en el que a punto estuvo de llevárselo por delante. Se pudo lucir y emocionar, conectando con los tendidos. Comenzó la faena de muleta después de irse a la puerta de la enfermería para brindar. Lo recibió en el engaño con el imposible, para después seguir con algunos cambiados por la espalda, apostando, sin dejarse nada. Continuó en la larga distancia, citándolo para después aprovechar la inercia y conseguir ligar dos pases. Sin embargo, el animal necesitaba que se la dejara puesta y lo llevara por abajo, que es lo que logró por el derecho, aunque sin evitar que le punteará la tela. Cambió al natural, echándole la muleta adelante para después bajarle el engaño y pasarlo en la continuidad del uno a uno, recomponiendo en cada natural, tratando de adornarse. Recuperó la mano derecho, envolviéndoselo y arriesgando en un cambiado en el que le rozó la taleguilla. Se cruzó despacio en la cara y de nuevo al natural, marcando ya el trazo con la lluvia, logró hacerlo pasar. Culminó su labor metido en tablas.
Peñaranda pasaporta a un tercero sin opciones
Alejandro Peñaranda trató de pasar en su capote al tercero de la tarde, un ejemplar que no le brindó las opciones para el lucimiento. Tras unos largos tercios de varas y banderillas se alcanzó la faena de muleta, la cual inició de rodillas ante un toro que no tenía ningún interés en la tela. Fue tras el animal y en el tercio, más allá de corrales, logró pararlo y pasarlo por el pitón derecho. El de Valdefresno pasaba sin clase ni entrega y poco a poco se iba metiendo, cada vez más en tablas. No había opciones y Peñaranda decidió no alargar, lo pasaportó con habilidad y mucho acierto.
Juan Pablo Sánchez, sin opciones ante el cuarto
Juan Pablo Sánchez trató de lucirse en el saludo capotero al cuarto, pero el animal no se lo permitió, teniendo que bregarlo, todo para el toro. Después de otro complejo tercio de banderillas se alcanzó la faena de muleta, pero antes de comenzar brindó al público desde los medios. Después, junto a las tablas, genuflexo, pasándolo con ritmo, pero con despaciosidad. Se fue a los medios para continuar sobre el pitón derecho, sin embargo, no tardó en probarlo por el izquierdo, tratando de limpiar el trazo ante una embestida descompuesta, que simplemente pasaba. Le soltaba la cara con brusquedad, pero Juan Pablo volvió al pitón derecho, acortando las distancias y cruzándose para tocarlo con firmeza y después aguantar en el sitio mientras se lo pasaba. El mexicano continuó alternando pitones ante un ejemplar cada vez más incierto, pasando a base de arreones por la tela. Aquello no impidió que Juan Pablo se mantuviera en su labor por someter una embestida que no le iba a brindar ninguna opción.
Cristian Pérez, entrega y pundonor sin acero ante el quinto
Cristian se encontró un toro suelto, teniendo que ir a su encuentro para poder meterlo en su saludo capotero. Se fue a los medios, brindó al público y comenzó su faena de muleta en aquellos mismos terrenos. Se lo llevó por delante, lo prendió y tuvo que ser trasladado a la enfermería entre la incertidumbre de conocer el alcance del percance. Juan Pablo Sánchez se preparaba para hacerse cargo del animal, pero desde la enfermería pedía paciencia. Cristian salió y se dispuso en el tercio, genuflexo, pasando un toro de peligro sordo. El animal no atendía a las demandas del diestro, que se la jugó. Decidió llevarlo al natural para poder abrirlo y darle amplitud aprovechando los vuelos. Se mostró firme y seguro, a pesar de que se le quedara encima logró hacer las series cortas pero completas dentro de todo lo que le podía ofrecer aquel animal incierto. Ya solo pasaba en el uno a uno, reestructurando, cruzándose después de cada natural.
Peñaranda desluce con el a ver una buena labor ante el sexto
Alejandro Peñaranda se lució en su saludo capotero al sexto, con ritmo y transmisión. Brindó desde los medios al público y comenzó la faena de muleta en el tercio, pasándolo de rodillas, pero teniendo que levantarse rápidamente para que no se lo llevara por delante. Después de aquel inicio siguió con un toreo en redondo sobre el pitón derecho, por abajo. Se la dejó muy bien puesta en la cara, pudiendo tirar de su embestida y llevarlo totalmente metido en una serie ligada con transmisión. Cambió al pitón izquierdo, llevándolo muy en línea, siendo paciente para hacerlo pasar, marcándole el trazo con la ayuda, pulseándolo. Retomó el pitón derecho y después de que el animal le protestara, le bajó la mano encontrando acople y expresión. El animal ya se había venido a menos, pero Peñaranda ya lo había exprimido completando una buena labor ante el.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Toros de Valdefresno y Couto de Fornilhos (1º y 6º). Los animales se mostraron variados en comportamiento, ásperos y complejos en líneas generales, aunque algunos vagamente manejables. Lo más destacado lo hizo el sexto de la tarde. para Juan Pablo Sánchez, palmas y silencio; Cristian Pérez, oreja y vuelta al ruedo tras aviso; Alejandro Peñaranda, palmas y silencio.