Sebastián Ritter: «Poder vestirme de torero y sacar a relucir lo que llevo dentro me lo tomo como un regalo de la vida»

23 de julio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Foto Emilio Méndez

Sebastián Ritter repasa su estrecha vinculación con Candelario y los pormenores de la feria taurina que ha ayudado a revitalizar, destacando la celebración de una corrida concurso de ganaderías de Castilla y León y una novillada picada con jóvenes promesas. Además, reflexiona abiertamente sobre su trayectoria, su sorpresiva reaparición en Las Ventas tras años de retiro, la dura realidad de muchos toreros sacrificados por el sistema y el valor de afrontar esta nueva etapa profesional sin falsas esperanzas, entendiendo cada oportunidad de vestirse de luces como un verdadero regalo de la vida

Conocemos la vinculación que tienes con Candelario y este año, precisamente, volveremos a disfrutarte ¿cuál ha sido tu grado de implicación tanto con el pueblo como con esta Feria que comienza este fin de semana?

Llevo varios años metido en este proyecto y mi idea inicial para este año era no torear. Pero esto del toro a veces sale muy bien, y el año pasado fue el caso, que corté cuatro orejas y un rabo. Entonces, la alcaldesa me pidió que toreara y me convenció.

No quería simplemente repetir un cartel y hablé con los amigos para ver cómo podíamos montarlo. Fue entonces cuando se nos ocurrió enfocarlo como un concurso de ganaderías de Castilla y León. Además, quisimos contar con un torero de la zona como Alejandro Mora, un chaval que va a ir a Madrid, tiene ambiente y está toreando bastante por la región. Así que me parecía una presencia muy interesante para Candelario. Él es de Plasencia y su padre de Herbás, al lado del pueblo, y como Candelario limita con Extremadura, encajaba perfecto.

Y en cuanto a la materia prima, ¿cómo se ha estructurado el concurso de ganaderías?

Quería llevar representación de la región. Tenemos un toro de Pilar por la afinidad que tengo con ella y porque quería volver a Candelario, uno de Adelaida Rodríguez y otro de Valdellán, que ha sido un capricho personal, porque siempre quise matar una corrida suya, pero nunca se dio la oportunidad. También torearemos otro toro de Hermanos Cambronell, de la zona, y con un gran toro.

El año pasado ya fue un éxito recuperar las corridas de toros después de 20 años, pero este año dais un paso más.

Sí, gracias al Ayuntamiento y al equipo de gobierno, este año hemos conseguido no solo dar la corrida de toros, sino sumar una novillada picada. Es una apuesta arriesgada porque normalmente solo se daba un festejo. El año pasado fue mucha gente, la respuesta fue buenísima y pensamos en hacer un festejo más. Evidentemente, sin la ayuda del Ayuntamiento esto sería inviable.

¿Y a quién podremos ver en esa novillada?

Va a torear un chico de Guijuelo, del pueblo de al lado, que se llama Cristian González. El primer becerro de su vida lo mató precisamente allí y viene de la Escuela de Salamanca. Además, quería poner a un chico de mi escuela, Félix, que repite tras cortar las orejas el año pasado, con novillos de Monte la Ermita. Nos hemos unido un equipo de amigos para intentar hacer las cosas bien. Es la primera vez que se da una feria como tal, con su abono, en este pueblo. Lo afrontamos con mucha ilusión y con ganas de que llegue ya el sábado.

Me gustaría enfocarme en lo que sientes tú en lo personal. El año pasado reapareciste, triunfaste y te reenganchaste de algún modo a los ruedos. ¿Cómo lo estás viviendo en esta ocasión?

Son sensaciones encontradas. Llevaba varios años sin torear y el año pasado preparé la corrida, salió todo magníficamente bien y, gracias a las redes sociales y a los medios, se enteró todo el mundo. Hoy en día pasa algo en un pueblo y al momento hay vídeos por todos lados. Había mucha gente del toro allí y fue algo muy bonito.

Seguí entrenando con los muchachos de la escuela y, un día saliendo del hospital porque un toro le había pegado una voltereta fuerte a un chico de mi Escuela, me llamaron por teléfono. Pensé que era para interesarse por él, pero me llamaron para una sustitución en Madrid al día siguiente. Yo dije que sí.

¿Cómo fue volver a Las Ventas?

En Candelario todo fue muy bonito, un día idílico. Llegar a Madrid fue complicado, pero estuve bien, maté a los toros bien y creo que completé una buena tarde. Al salir te planteas: «¿Qué hago? ¿Aparco esto del todo o sigo toreando?».

Ahora, sinceramente, me estoy dejando llevar. No me planteo metas a largo plazo. En su momento luché durante 10 años de forma incansable, aparqué mi vida y no hice otra cosa que no fuera torear. Ahora sigo entrenando, sigo trabajando en mis cosas y estoy abierto a lo que venga. Me siento torero, me visto de torero y si me llaman para una corrida, voy.

A nivel emocional no quiero hacerme falsas esperanzas porque en esta profesión ya me he pegado golpes muy fuertes contra el muro. Todo lo que me está pasando ahora me lo tomo como un regalo de la vida, poder vestirme de torero y sacar a relucir lo que llevo dentro.

Me siento un privilegiado. Ahora mismo tengo compañeros extraordinarios, con unas condiciones brutales, a los que el sistema tiene completamente parados. Toreros que podrían ser figuras del toreo y están en su casa sin ver ni una vaca. Por eso, que la organización de un pueblo o una plaza se acuerde de mí porque la gente quiere verme, para mí es magnífico. Si la gente te quiere ver, al final te ponen. Ojalá mi carrera siga dando méritos para que el público siga pidiendo verme.

¿Por qué la gente no se puede perderse la feria de Candelario este fin de semana?

Primero, porque a la gente que se esfuerza hay que apoyarla, y esto es un esfuerzo común de todos. Segundo, porque hemos recuperado para la tauromaquia una plaza que ya no daba toros, salvo un festejo menor. Eso para la fiesta y para la comarca es vital. En la provincia de Salamanca, apenas hay ferias y hacer esto en una plaza portátil en un pueblo de mil habitantes es fundamental.

Si el año pasado metimos a 800 personas —casi el 80% del pueblo— fue algo grandioso. Si este año logramos atraer a gente de fuera y llenar el doble, le mandamos un mensaje potentísimo a las administraciones sobre la importancia de apostar por la tauromaquia. Y por último, porque los toreros que van a actuar se van a entregar al máximo. Son toreros con un potencial enorme buscando su oportunidad. Así que invito a todo el mundo a acudir y apoyar.

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