Damián Castaño, dos vueltas al ruedo en una tarde de exigencia, entrega y valor en Bilbao

25 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Bilbao ha celebrado una corrida de toros en mano a mano en la que Antonio Ferrera y Damián Castaño se midieron a los ejemplares de Dolores Aguirre. Los animales se mostraron variados en comportamiento, entrega y calidad en la muleta. Destacaron el primero y el segundo de la tarde. Antonio Ferrera le robó una meritoria faena de mano baja y muleta en la cara al primero de la tarde, acompañando cada embestida con todo su cuerpo. Decidió abreviar ante el tercero, un toro complejo que no le brindó opciones, a pesar de haberlo mostrado por ambos pitones. No tuvo opciones con el quinto, un toro mermado durante los tercios de varas y banderillas, siendo castigado en exceso. Damián Castaño desarrolló su labor al natural ante el segundo, con una faena de entrega y emoción más que lucida con el exigente ejemplar de Dolores Aguirre. Desarrolló una faena de matices ante el cuarto, al que se envolvió sobre el derecho en el tercio, llegando con fuerza a los tendidos. La faena fue breve con toro de marcada querencia a tablas. Encontró a un sexto complejo y de muchas teclas, al que quiso plantar cara jugándosela.

Antonio Ferrera entrega y determinación ante el primero

Antonio Ferrera saludó al primero de la tarde, primero con dos dejadas que desbordaron torería y después con una brega llevada a media altura. Borja Lorente desarrolló un buen tercio de varas. Comenzó la faena de muleta y Ferrera lo hizo después de brindar más allá del tercio al público. Inició su labor al hilo de las tablas, pasando a un toro suelto con el que tuvo que seguir más allá del tercio, toreándolo a base de voz y firmeza. Lo metió en el engaño y arrancó el aplauso del respetable. Le dio tiempo y sitio para después continuar sobre el derecho, dejándosela muy puesta en la cara, provocando la embestida para robarle a base de raza y entrega cada muletazo. Lo intentó en la larga distancia, pero fue en la media donde logró fijarlo, bajándole la mano y llevándolo metido. Cambió al pitón izquierdo, marcando el trazo con la ayuda, pasándolo de uno en uno. Después de aquella tanda, recuperó el pitón derecho, encontrando a un toro que miraba, pero al que supo robarle los muletazos acompañando la embestida con todo su cuerpo. Culminó su labor con unos doblones por abajo y una estocada al segundo intento.

Damián Castaño, faena de calado en los tendidos ante un buen ejemplar de Dolores Aguirre

Damián bregó por abajo al segundo de la tarde. Se cambió de tercio y comenzó la faena de muleta después de que Damián Castaño se la brindara a Antonio Ferrera. La inició genuflexo, doblándose con él mientras le ganaba terreno y se lo llevaba más allá del tercio. Se decidió sobre el pitón izquierdo con un trazo largo en una serie de cierta continuidad y calado. Le exigió y tocó con brusquedad, pero con mucho mando para hacerlo pasar. No fue sencilla la faena ante el de Dolores Aguirre. Le dio tiempo y dosificó para alargar su labor con un animal que repetía si se le tocaba en el sitio. Necesitaba un toque firme y fijador que lo hiciera pasar. Después de haberlo mostrado por el derecho, decidió recuperar el pitón izquierdo. Sin embargo, casi se lo lleva por delante, así que tragó aguantó y le robó una tanda completa. Fue más meritoria y emocionante que lúcida su labor ante el segundo. Falló con el acero.

Ferrera, sin opciones ante el tercero de la tarde

Ferrera saludó con la muleta al tercero de la tarde para después pasarlo por ambos pitones, bregándolo mientras le sacaba a los medios. Después de un buen tercio de banderillas, Ferrera devolvió el brindis a Castaño y comenzó su faena de muleta al hilo de las tablas. Lo hizo con un pie sobre el estribo y agarrado a la madera. Después lo pasó genuflexo por ambos pitones para dejársela puesta en el hocico y tirar del animal para llevárselo más allá del tercio. Se definió por el derecho, en una primera tanda en la que parecía incierto. Ferrera, sin completar aquella serie decidió probarlo, cambiarlo y moverlo, para después volver a tomar el engaño con la derecha y uno a uno robarle las embestidas. El de Dolores Aguirre era reservón e incierto, con un peligro sordo que dificultaba la labor del diestro. Sin mucha materia prima que buscar y encontrar, abrevió.

Castaño, faena breve pero con matices ante el cuarto

Damián Castaño desarrolló un saludo capotero de detalles ante el cuarto. En el tercio de varas, Javier Martín fue ovacionado por su labor, como también lo fueron Curro Javier y Toñete en el tercio de banderillas. Comenzó la faena de muleta en los medios y se dispuso a torear sin probaturas y con la montera calada. Después de aquel importante inicio, le dio tiempo y sitio, incluso lo movió y cambió de terrenos para continuar toreando al natural, aunque más cerca del tercio. Se tragaba los primeros pases, después le costaba  más, teniendo que insistirle en la cara, provocándolo para hacerlo pasar. Se lo envolvió por el derecho, en una tanda que llegó con fuerza a los tendidos. Continuó sobre aquel pitón, paralelo a tablas con un toro de marcada querencia con el que culminó en aquellos terrenos que demandaba. Falló con el acero

Ferrera, obligado a abreviar ante el quinto

Antonio Ferrera recibió al quinto en su capote bregándolo por abajo en el tercio hasta rematarlo. Tras una buena labor de Ángel Otero en banderillas, se alcanzó la faena de muleta, en la que Ferrera decidió empezar al hilo de las tablas, genuflexo, tocándolo y pasándolo por ambos pitones. Le bajó la mano, pero necesitó darle tiempo y sitio antes de continuar con aquel inicio de faena ante un toro mermado durante los tercios anteriores y que terminó por echarse. Ferrera no desistió y trató de mostrarlo, ahora por alto, sobre el pitón derecho. Dosificó y midió mucho a su oponente, pero solo pudo pasarlo de uno en uno, sin poder exigirle en exceso. El público, que en ningún momento, quiso ponerse en la piel de Ferrera, se mostraron ajenos a su esfuerzo.

Castaño, meritoria labor ante el complejo sexto

Damián Castaño recibió al sexto estirándose a la verónica en el tercio, donde lo remató con una media muy torera. En el tercio de varas, fue ovacionado Juan Melgar por su labor. Comenzó su labor de muleta el salmantino junto a las tablas, cambiándole rápidamente de terrenos, sacándolo más allá del tercio para que seguidamente fuera sorprendido. Se metió por dentro. Continuó sobre el pitón izquierdo de un toro corto de recorrido, que se le quedaba muy encima. Cambió al derecho, logrando ordenar las embestidas y darle forma a una labor de mucha exigencia y muy meritoria. Recompuso de nuevo a base de voz, pero sin evitar que se le metiera por dentro, lo que hizo que el público reconociera aún más su labor ante el sexto. Se la jugaba, pero con el toque firme y fijador abajo logró robarle las embestidas en tandas breves.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. 2ª de la Semana Grande.  Toros de Dolores Aguirre. Los animales se mostraron variados en comportamiento, entrega y calidad en la muleta. Destacaron el primero y el segundo de la tarde. Antonio Ferrera, saludos, silencio y silencio; Damián Castaño, vuelta al ruedo, palmas tras aviso y vuelta al ruedo.

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