Román corta la única oreja de la tarde en Bilbao (Fotos)

26 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Vistalegre ha celebrado una corrida de toros con motivo de su Semana Grande, en la que los diestros Emilio de Justo, Román y Tomás Rufo se midieron a los ejemplares de la ganadería de La Quinta. Los toros se mostraron variados en comportamiento y entrega en la tela, siendo el segundo el más destacado de la tarde. Emilio de Justo no encontró el acople ni las condiciones precisas para desarrollar su labor ante el primero, así que lo pasaportó. Logró una buena faena ante el cuarto, de altibajos y pinceladas. Logró robarle las embestidas en una labor meritoria que decidió alargar. Román desarrolló una buena labor ante el segundo, al que llevó por el derecho con ritmo y calado, encontrando unas embestida de cara baja y buen son. Con el quinto desarrolló una meritoria labor ante un toro sin emoción en sus embestidas. Tomás Rufo desarrolló una buena labor ante el tercero, pero que no terminó de ir a más. Encontró momentos de acople y expresión abandonándose por el derecho de un exigente y complejo sexto.

Emilio de Justo pasaporta al primero de la tarde

Emilio de Justo recibió en su capote al primero de la tarde, un ejemplar que fue aplaudido de salida y al que logró meter en su capote con una brega llevada en la que templó. Se lució por chicuelinas después de que el animal pasara por el caballo y derribara a José Antonio Barroso. Comenzó su faena de muleta junto a las tablas, genuflexo, pasándolo por ambos pitones, muy despacio, ganándole terreno a un animal algo ajeno de salida. Tuvo que emplearse y utilizar la voz para devolverlo a la tela. Lo movió y pasó, cambiándole los terrenos sin definirse. Alargó el trasteo entre las protestas del respetable, yéndose directo a por el acero

Román corta la primera oreja de la tarde

Román bregó por abajo al segundo de la tarde, un toro que salió suelto y ajeno a sus demandas. Logró encelarlo más allá del tercio, estirándose a la verónica hasta rematarlo con torería. Después de que Víctor Del Pozo saludara una ovación por su labor en banderillas y de que el valenciano brindara al público desde los medios, comenzó su labor de muleta. Lo hizo al hilo de las tablas, teniendo que acortar las distancias para meterlo. Lo recibió en el engaño genuflexo, exigiéndole por abajo para rápidamente cambiarle la altura. Se definió por el pitón derecho, insistiendo en una larga distancia que tuvo que acortar para que el animal se arrancara y entrara en la tela. Una vez metido se la dejo puesta y tiro de una embestida en la que pasaba humillando, con ritmo, con celo. Dosificó en tandas cortas, pero de mucha intermitencia entre ellas. El animal siguió embistiendo a buen ritmo, con buen son. Cambió al pitón izquierdo, por el que se entregó en menor medida el de La Quinta. Cada vez había que insistirlo más y tocarlo con más firmeza. Román le dio tiempo para retomar el pitón derecho, el mejor de su adversario, siempre tocándolo con firmeza y mucha voz para fijarlo. Culminó con manoletinas y una estocada certera y efectiva

Rufo desluce con el acero una buena labor

Tomás Rufo se estiró con gusto ante el tercero, al que ganó terreno mientras se lucía en su saludo capotero. Se estiró por chicuelinas en los medios después de que el animal pasara por el caballo. Continuó con su quite por verónicas. Se alcanzó la faena de muleta y comenzó su labor genuflexo al hilo de las tablas, pasándolo por ambos pitones. Eligio el pitón izquierdo para seguir al natural, de uno en uno, ordenando las embestidas, ayudándolo en las salidas por alto, tirando del animal hacia adelante. Montó la muleta y siguió sobre el derecho, tratando de bajarle la mano, llevándolo totalmente metido. Alternó pitones y recuperó el izquierdo después de una buena serie por el derecho que culminó a pies juntos. Le corrió la mano al natural, de uno en uno ante un toro al que cada vez le costaba más pasar. Falló con el acero

Meritoria labor de Emilio de Justo ante el cuarto

Emilio de Justo bregó con el cuarto, pasándolo por abajo mientras se lo llevaba a los medios. El extremeño comenzó su faena de muleta después de brindar a Diego Urdiales. Inició su labor genuflexo, exigiendo por abajo, pasándolo por ambos pitones en el tercio. Continuó sobre el derecho después de tirar del animal y moverlo. Tocó con firmeza y voz encontrando una embestida que tomaba bien el engaño pero que soltaba la cara en las salidas. Era incierto, complejo, pero marcándole abajo, lograba robarle las embestidas. Volvió a moverlo y se lo llevó cerca de los medios, continuando sobre el derecho, tocando y pasando sin encontrar el acople ni el lucimiento. Completó las series, de muletazo en muletazo. Cambió al izquierdo, encontrando la misma continuidad que sobre el derecho, pasándolo a media altura a base de firmeza. Logró una meritoria serie al natural, por lo que decidió insistir por aquel pitón, logrando pases aislados sin demasiada repercusión en el tendido

Disposición y entrega de Román ante el quinto

Román se dispuso de rodillas para saludar con una larga cambiada de rodillas al quinto de la tarde, después continuó estirándose con él más allá del tercio. Comenzó la faena de muleta después de un brindis personal. Empezó junto a las tablas, pasándolo por ambos pitones, por abajo, esperándolo con paciencia. Sin embargo, después de que el animal perdiera las manos tuvo que levantar la mano para seguir pasándolo. Después de aquel inicio, eligió el pitón derecho para empezar a pasarlo de uno en uno, ordenando aquella embestida. Cambió al natural, teniendo que insistirle en el cite para después dejársela puesta y tratar de tirar de la embestida para darle continuidad. Sin embargo, hubo mucha intermitencia en aquella serie en la que encontró un toro incierto. Insistió por el izquierdo, uno a uno, echándole los vuelos para después dejárselos en la cara. Montó la muleta y recuperó el pitón derecho, sin embargo el viento también molestaba. A pesar de que el animal no tenía emoción en sus embestidas, Román trató de poner todo lo que le faltaba a su oponente. Culminó con una buena estocada.

Tomás Rufo, importante labor ante el sexto

Tomás Rufo encontró expresión y lucimiento en su saludo capotero al sexto de la tarde, que desarrolló mientras le ganaba terreno y sacaba de tablas. Lo esperó junto a las tablas para primero pasarlo por alto y después bajarle la mano en el inicio de faena. Continuó genuflexo, con gusto y despaciosidad. Continuó sobre el derecho, bajándole la mano, envolviéndoselo con desmayo. Cambió al pitón izquierdo, teniendo que insistirle en el toque, pero logrando darle continuidad al natural, aunque ante un sexto sin clase ni entrega. Pasaba y acometía, poco a poco había logrado meterlo en la tela pero sin que rompiera a más. Retomó el pitón derecho, bajándole la mano, abandonándose por momentos, aunque sin poder darle ligazón a las series. Cada vez se quedaba más corto y le costaba atender a sus demandas. A base de voz y firmeza, después de volver al pitón izquierdo, logró robarle una meritoria serie en el tercio. Metió la mano con aseo, siendo una estocada efectiva

Ficha del Festejo

Plaza de Toros de Vistalegre de Bilbao. Entrada: Un tercio en tarde nublada. Toros de La Quinta. Variados de presentación y juego. Emilio de Justo, silencio tras aviso, saludo tras aviso; Román, oreja y saludos; Tomás Rufo, silencio y saludos.

 

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