Jesús Romero abre la Puerta Grande en una tarde pagada con sangre por Adame Espinosa y marcada por el toreo caro de Andrés García en Mejorada del Campo

21 de septiembre de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

Mejorada del Campo ha celebrado una novillada con picadores en la que Jesús Romero, Adame Espinosa y Andrés García se midieron a los ejemplares de la ganadería de La Guadamilla. Los animales fueron variados en comportamiento y entrega en la tela, dando opciones para el triunfo, aunque con teclas, parándose y durando poco en la faena. Jesús Romero desarrolló su labor por ambos pitones, sin terminar de redondear aquella labor. Encontró cómo llevar al cuarto un novillo de teclas al que cuajó muletazos aislados. Adame Espinosa desarrolló una faena en la que trató de suavizar las embestidas del segundo, toreando despacio por ambos pitones. Desarrolló una buena labor ante el quinto, al que entendió y toreo con cierto gusto por ambos pitones, llegando con fuerza a los tendidos. Andrés García se mantuvo firme toreando con clase y despaciosidad al tercero, un ejemplar cada vez más parado al que tuvo que robarle las embestidas. Cuajó buenos muletazos por ambos lados al sexto, al que entendió y metió, a pesar de haber tenido que sujetarlo en lados tela en el inicio. Sin embargo, aquella buena faena la empañó con el acero.

Jesús Romero corta una oreja al primero de la tarde

Jesús Romero se estiró a la verónica con el primero de la tarde. Inició su faena de muleta a pies juntos con unos ayudados por alto. Continuó con suavidad sin terminar de bajarle la mano. Logró darle continuidad envolviéndoselo en el uno a uno, colocando y reestructurando. Cambió al natural para tocarlo y deslizar pero de nuevo sin bajarle la mano. Recuperó el pitón derecho sin terminar de acoplarse con el, buscando conectar con los tendidos. Culminó con unos molinetes y una estocada certera.

Adame Espinosa empaña con el acero su labor ante el segundo

Adame Espinosa saludó al segundo de la tarde pudiendo estirarse con el. Comenzó la faena al hilo de las tablas con unos ayudados en los que fue variando la altura. Se decidió por el derecho bajándole la mano para envolvérselo por abajo con ritmo y transmisión. Le dio tiempo y sitio para después empezar a mostrarlo por el izquierdo, echándole los vuelos en la cara y tirar de el en el uno a uno con mucha intermitencia. Se mantuvo firme insistiendo al natural pasándolo muy despacio, tratando de evitar la brusquedad a su salida. Retomó el derecho, pero le costó mucho templar las embestidas de un novillo con buen son en unas manos de sello y personalidad propia. Culminó con algunos en redondo invertidos.

Andrés García, una buena faena de gusto y toreo profundo al tercero

Andrés García recibió en su capote al tercero de la tarde, lo hizo con gusto y despaciosidad, luciéndose mientras lo sacaba del tercio con expresión y torería. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes brindó al público para después comenzar junto a las tablas e ir sacándolo de ellas poco a poco por abajo. Desde los medios, se definió por el pitón izquierdo, desarrollando una primera serie de acople y buen gusto en el que hubo naturales largos y profundos. Cambió al derecho, sintiendo también ese acople con un toreo lento y suave. Decidió alternar pitones después de aquella serie, calando con aquel toreo delicado y tan torero en el que tuvo que robarle las embestidas a su adversario, que cada vez se quedaba más parado. Falló con el acero

Jesús Romero corta dos orejas al cuarto de la tarde

Jesús Romero saludó al cuarto de la tarde pudiendo estirarse con el. Brindó al público y comenzó su labor al hilo de las tablas. Se decidió por el izquierdo llevándolo a media altura, en largo. Cambió al derecho sin terminar de encontrar acople con su adversario, teniendo que tocarlo con insistencia. El animal se paraba y tejía una salida bronca y deslucida, por lo que había muchas teclas que buscar y tocar. Alternó pitones con firmeza, cuajando muletazos aislados sin continuidad.

Adame Espinosa cuaja su faena ante el quinto y resulta herido de gravedad

Adame Espinosa lo llevó con ritmo en un saludo capotero que inició genuflexo. Comenzó su faena de muleta pasándolo muy en línea al hilo de las tablas para después ir ganándole terreno y llevárselo al tercio. Se dispuso sobre el derecho, bajándole la mano en una tanda lucida y bien llevada con armonía y torería. Hubo acople y entendimiento en aquella primera serie. Le dio sitio y tiempo para después continuar sobre el derecho, envolviéndoselo, aunque antes tocándolo para arrastrar la embestida detrás del engaño. Cambió al izquierdo y pudo llevarlo en largo, aunque sin lograr lucir en las salidas. Recuperó el derecho, tocando y llevando en series completas y bien llevadas con las que llegó al tendido. Tenía la faena hecha y al tirarse a matar lo prendió con violencia hiriéndolo de gravedad.

Andrés García desluce su faena con el acero

Andrés García saludó con gusto y suavidad al sexto de la tarde, estirándose con el. Comenzó su labor genuflexo, pasándolo por ambos pitones mientras le ganaba terreno. Después se definió por el pitón izquierdo de un novillo de buen son. No tardó en mostrarlo por el derecho, encontrando una embestida algo más bronca. Aquello le llevó a volver al pitón izquierdo, cuajando algunos muletazos que fueron largos y profundos. Aunque tuvo que sujetarlo, logró meterlo y encontrar el compás al que bailar con él para envolvérselo con gusto y buen toreo, calando con fuerza a los tendidos. Después de una buena faena falló con el acero.

Ficha del festejo:

Mejorada del Campo. Entrada: Poco más de media.  Novillos de La Guadamilla, bien presentados, de buen juego en general, para Jesús Romero, oreja y dos orejas; Adame Espinosa, silencio tras aviso, oreja y herido; Andrés García, palmas y palmas.

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