24 de septiembre de 2026/Patricia Prudencio/Fotos: Emilio Méndez
La Asociación Nacional De Criadores De Toros De Lidia De México ha celebrado una mesa redonda conmemorativa de los 500 años de la Tauromaquia en México. El acto, que ha sido presentado por el periodista Alfonso Santiago, se ha celebrado este jueves 24 de septiembre en la Sala de Carteles de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Después de una breve introducción, se ha reproducido un video en el que se ha explicado detalladamente la historia de la Tauromaquia en sus 500 años de toros en México, definida como el resultado de un trabajo propio.
Continuó Alfonso exponiendo la historia del país azteca, poniendo en valor el papel de los ganaderos, que llegaron a crear el toro mexicano, la embestida mexicana, tan directa y única. También destacó los nombres de los matadores de toros Rodolfo Gaona y Fermín Espinosa “Armillita” Chico. Aunque también añadió que es imposible repasar la totalidad de los 500 años de toros en México, pero sí se pueden poner en valor los nombres y hechos más destacados.
Tomó el testigo el ganadero mexicano Ramiro Alatorre Rivero, hablando de la importancia de hacer una defensa sólida que impida que los movimientos antitaurinos puedan intervenir en una fiesta que es más antigua que la Virgen de Guadalupe, y eso que explica: “Antes que mexicanos somos guadalupanos”.
Continuó el también ganadero Juan Pedro Domecq, que expuso algunos de los proyectos que tienen en mente y que reflejan la unión de dos países como son España y México.
Alternaron en declaraciones, pero se dieron ideas y conceptos muy claros, como el hecho de conocer que el toro mexicano que se conoce actualmente se definió en los años 60 y 70.
Continuaron la mesa de conferencias los matadores de toros Julián López “El Juli” y Diego Silveti, que hablaron de ambas tauromaquias, de los contrastes de ambos países. Para “El Juli” hablar de México es hablar de una segunda casa, de sus inicios y de una etapa que le marcó como persona y como profesional. Silveti habla de 110 años de una dinastía única que es reflejo del arraigo de la Tauromaquia en el país azteca, así como del sentido de haberla hecho propia. “Dos culturas que se han alimentado mutuamente, una conjunción maravillosa en la que los toreros han aportado mucho. Un vínculo que une y hace mejor a los profesionales” exponía Diego Silveti.
Ambos matadores hablaron de la defensa de la identidad y libertad de la Tauromaquia, coincidiendo en lo que más la marca en México es el sentimiento, es todo lo que la mueve.
“Hay que buscar los mecanismos habilites para conseguir cosas y que los que están en contra no puedan conseguir cosas”, afirmaban para culminar la conferencia.















