La garra de Aarón Palacio y el toreo lleno de profundidad y clase de Héctor Gutiérrez brillan en el Día de la Hispanidad en Las Ventas

12 de octubre de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez

La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado una corrida de toros, con motivo del Día de la Hispanidad, en la que Morante de la Puebla, Héctor Gutiérrez y Aarón Palacio, que confirmaba alternativa, se midieron a los ejemplares de Garcigrande y Núñez del Cuvillo. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, estando limitados en contenido y entrega. Lo más destacado lo hizo el primero, un toro con emoción y buen son. Morante salió con disposición en el capote, mostrándolo por ambos pitones, pero en la muleta y después de tercio de varas, encontró un toro mermado de escaso recorrido. Morante volvió a brillar en Madrid cuajando una faena al natural con la que cautivó, encajándose con el animal, desbordando torería. Héctor Gutiérrez buscó y encontró las teclas al tercero de la tarde, vaciándose por el izquierdo, abandonándose con gusto, despaciosidad y temple. Las opciones con el quinto fueron más que limitadas, aquel toro no transmitió ni se entregó a las demandas del mexicano, que estuvo por encima. Aarón Palacio se mostró soberbia ante el primero de la tarde, mostrándolo por ambos pitones, vaciándolo, cuajando una faena desarrollada en los medios. Mostró una gran dimensión, sabiendo llevar a un sexto sin contenido en sus embestidas. Fue meritoria aquella labor

Aarón Palacio empaña con el acero una gran faena de premio

Aaron Palacio recibió al toro de su confirmación de alternativa con unos buenos lances de recibo en los que le fue ganando terreno, sacándolo del tercio. Después de completar la ceremonia de confirmación, teniendo a Morante y Héctor como padrino y testigo, respectivamente, comenzó su labor. Lo hizo por abajo, llevándoselo más allá del tercio. Continuó sobre el derecho, citándolo en la media y larga distancia, aprovechando después la inercia para bajarle la mano y llevarlo totalmente ligado. El animal se arrancaba con viveza y prontitud, permitiendo la emoción en aquella labor. A pesar de la exigencia, supo dosificar, así que después de darle tiempo, comenzó a llevarlo sobre el izquierdo, encontrando una embestida más corta y pegajosa difícil de lucir. Resolvió y volvió a un pitón izquierdo cada vez más justo. Se mantuvo por encima de las circunstancias, desarrollando su labor en los medios. Después de haber agotado al animal al natural, se reencontró con la expresión del toreo de mano baja y profundidad sobre el derecho, culminando de rodillas. Falló con el acero y escuchó un aviso.

Morante de la Puebla abrevia y pasaporta al segundo

Morante de la Puebla saludó al segundo de la tarde en su capote mostrándolo por ambos pitones, encontrando mayor armonía y recorrido por el derecho que por el izquierdo. Tras completarse la confirmación de Aarón Palacio, comenzó su labor el sevillano y lo hizo doblándose con él al hilo de las tablas para levantarle la mano poco a poco. Le ofreció poco de inicio, quedándose muy corto, muy agarrado al piso. En el tercio decidió empezar a llevarlo sobre el derecho, insistiendo en la cara para obligarlo a pasar . Era reservón pero una vez dentro lograba robarle dos seguidas. Para y recompuso su labor para bajarle la mano y robarle una tanda más antes de que decidiera abreviar a pasaportar a un toro de escaso contenido.

Héctor Gutiérrez se inventa una extraordinaria faena con el limitado tercero

Héctor Gutiérrez saludó con cierto gusto al tercero de la tarde, un toro de escaso contenido que no le permitió la expresión al mexicano. Se alcanzó la faena de muleta y el diestro la inició después de brindar a Isabel Díaz Ayuso. Comenzó por abajo, despacio pasándolo con suavidad. Continuó sobre el derecho, adelantándole la mano, arrastrando la embestida detrás del engaño, bajándole poco a poco la mano en aquella primera serie de acople. Se la dejo puesta, se encajó y se lo envolvió en una tanda que llegó a los tendidos. Hubo ritmo por el derecho, mientras que al natural hubo temple y despaciosidad, abandonándose para pasarlo a cámara lenta. Encontró fijeza y repetición al natural, cruzándose, dándole tiempo entre pases. Mató con acierto, metiendo el acero al primer intento.

Morante de la Puebla y una faena que hizo vibrar a Madrid

Morante trató de estirarse con gusto ante el cuarto, dejando alguna que otra pincelada. Se alcanzó la faena de muleta, pero antes brindó a Carlos Sainz para después iniciar su labor con quietud y torería haciendo retumbar la plaza. Decidió moverlo y empezar a llevarlo sobre el derecho en el tercio. Sin embargo, después de aquella serie deslucida en la que se le quedó muy encima y le soltó la cara, lo movió y llevó hacia los medios. Continuó por el izquierdo, uno a uno, aprovechando los vuelos para darle mayor expresión al trazo, logrando natural que desbordaron torería y mucho arte, quedándose a pies juntos y abandonándose. Poco a poco lo fue metiendo, echándole el engaño a la cara para bajarle la mano y cuajarle una faena rotunda al natural. Culminó con esa Tauromaquia reposada en la que se encajó en los riñones y bailó con el, con la mirada baja, viéndolo pasar a su alrededor. Mató con aseo.

Héctor Gutiérrez, sin opciones ante el quinto

Héctor Gutiérrez saludó en su capote al quinto de la tarde, bregándolo y llevándolo, haciendo pasar a un toro mermado. Se fue a los medios y brindó al público para después iniciar su labor junto a las tablas, genuflexo, pasándolo por ambos pitones, doblándose con el, andando, sacándolo del tercio. Decidió continuar sobre el derecho, tocando y corriendo la mano. No había contenido en sus embestidas, pero el mexicano no desistió en hacerlo pasar, robándole cada muletazo. Cambió al natural encontrando un toro al que tuvo que llevar a media altura y de uno en uno. Hubo largura en el trazo, encajándose y anclándose en el firme. Tuvo que hacerlo todo ante un toro sin entrega ni clase.

Aaron Palacio, entrega y firmeza ante el sexto

Aaron Palacio esperó pacientemente para recibir al sexto, lo hizo de rodillas con unos faroles al hilo de las tablas. Se alcanzó la faena de muleta y lo hizo pasar a base de voz y firmeza. Sin embargo, tiró del animal y se lo llevó prácticamente a los medios para envolvérselo sobre el derecho. Hugo ritmo y acople entre ambos, sin embargo el toro soseaba. Pasaba a media altura sin entregarse a la exigencia de Palacio. Cambió al natural llevándoselo atrás, pero sin lograr que aquella faena se redondeara. Fue más que meritoria aquella labor, ya que trató de hacer faena sin haber contenido en las embestidas del sexto. A pesar de ello, pudo robarle algunos naturales de gran poso y valor que bien merecieron los “olé” del público. Metió bien la mano, pero el animal tardó en doblar

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Las Ventas. Toros de Garcigrande (1º, 2º y 5º) y tres toros de Núñez del Cuvillo (3º, 4º y 6º). Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, estando limitados en contenido y entrega. Lo más destacado lo hizo el primero, un toro con emoción y buen son. Morante de la Puebla, silencio y ovación; Héctor Gutiérrez, saludos y palmas; Aarón Palacio, palmas y silencio

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