15 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la sexta corrida de toros y séptimo festejo de la Feria de San Isidro, en la que los diestros Diego Urdiales, Fortes y Fernando Adrián se midieron a los toros de El Torero. Los toros fueron variados en comportamiento, mostrando dificultades en la tela, con unas embestidas de muchas teclas. Destacó el buen tercero con movilidad y celo, aunque sobre todo brilló el quinto, siendo más completo en sus condiciones. Urdiales no tuvo demasiadas opciones con el primero, al que mostró por ambos pitones a base de oficio. Se entregó y desarrolló su labor, mayoritariamente, sobre el pitón izquierdo, a pesar de las escasas opciones que le brindó un toro ajeno y venido a menos. Fortes encontró un complejo segundo que le avisaba y a punto estuvo de prenderlo. Se impuso al quinto, cuajando algunos naturales de mucho peso que tuvieron repercusión en los tendidos y que le permitieron cortar una oreja, todo ello después de ser intervenido con anestesia local. Fernando Adrián encontró el compás con un toro noble pero con transmisión en sus embestidas, dándole emoción a su faena y permitiéndole cortar una oreja. Destacó su disposición ante el sexto, mostrándolo por ambos pitones, alcanzó a cuajar muletazos cuando parecía no haber opciones.
Urdiales, sin opciones con el complejo primero
Diego Urdiales bregó al primero de la tarde en su saludo capotero, llevándolo metido con algunos matices. Se alcanzó la faena de muleta y comenzó con un ligero trasteo por abajo, pasándolo genuflexo. En el tercio se decidió por el pitón derecho de un toro reservón y muy agarrado al piso, le costaba mucho desplazarse, frenándose. Pasaba a media altura, así que Urdiales a base de oficio lo fue pasando, lo mostró incluso por el izquierdo, en una faena que no daba contenido para el lucimiento. El de El Torero tenía un peligro sordo, lo que le dificultó la labor al diestro. Se le arrancó y a punto estuvo de hacer por el, así que decidió abreviar y pasaportarlo. Mató con todo un estoconazo.
Fortes, firme ante el peligroso segundo
Lanceó con cierto gusto Fortes al segundo de la tarde, estirándose por verónicas. Comenzó la faena de muleta, pero antes brindó desde los medios para después irse al encuentro del animal. Lo pasó por abajo, genuflexo, ganándole terreno. Se definió por el pitón derecho, tratando de pasarlo hasta resultar prendido y quedar entre los pitones. Se levantó y continuó con la mano derecha, tratando de llevárselo a la cadera, encontrando la continuidad en el uno a uno, teniendo que reestructurar en cada muletazo. Poco a poco logró darle forma, pero no evitó que volviera a avisarlo. Sin añadir mucho más lo mató con acierto.
Fernando Adrián corta la primera oreja de la tarde
Fernando Adrián se estiró con gusto ante el tercero de la tarde, siendo ovacionado por el respetable. Desde los medios brindaba a los tendidos y comenzaba su labor de muleta a pies juntos bajo los terrenos del tendido cinco. El animal respondió con ritmo y celo, dando emoción al inicio de faena del madrileño. Se lo pasó alrededor de la cintura, envolviéndoselo con gusto y ligazón sobre el pitón derecho. Sin embargo, también supo darle sus tiempos para después encelarlo y llevarlo embebido en el engaño, encontrando una embestida noble y con fijeza que tomaba la muleta humillando. Cambió al pitón izquierdo, pasándolo en largo en una serie breve ante las discrepancias desde los tendidos. Cambió los terrenos, se lo llevó a los medios y completó unas tandas de transmisión que completó con un cambiado por la espalda. Culminó por bernadinas muy ceñidas más allá del tercio y una estocada a la que le faltó acierto.
Urdiales, por encima del segundo de su lote
Urdiales bregó al segundo de lote, sin poder estirarse con el, aunque si se pudo lucir antes de llevar al toro al caballo. Comenzó su faena de muleta bajo los terrenos del tendido cinco, midiendo mucho los tiempos en tandas breves llevadas a media altura, pasándolo muy despacio. Cambió al natural, tocando con firmeza en la cara, dejándosela muy puesta para tirar del animal en la continuidad del uno a uno. Fue a base de maestría y mucho oficio cómo logró pasarlo, aunque sin encontrar la entrega en su adversario, estando muy por encima de las condiciones que le brindaba. Recuperó el pitón derecho de un animal que cada se quedaba más corto y que pasaba a base de arreones, soltando la cara arriba en sus salidas. Le metió la mano con acierto.
Fortes corta una importante oreja al buen quinto
Fortes salió después de pasar por la enfermería para recibir al quinto de la tarde al que llevó con matices. Se lució en el turno de quites Fernando Adrián, emocionando. Comenzó su faena de muleta ganándole terreno, culminando con un pase por abajo que cautivó a los tendidos. Continuó sobre el pitón derecho, dándole tiempo y sitio para después adelantarle el engaño para tocarlo en el hocico y llevarlo metido. No pudo evitar que lo sorprendiera, pero rápidamente recompuso y siguió llevándolo. Cambió al pitón izquierdo, envolviéndoselo, dejándosela en la cara, logrando ligar los naturales de dos en dos, bajándole la mano y pasándolo con suavidad. El animal respondió con prontitud y obediencia a las demandas del diestro, mostrando una embestida uniforme que se mantuvo fija en el engaño. Fortes acortaba cada vez más las distancias, dándole amplitud al trazo al aprovechar los vuelos. Se hizo con la embestida de la envolvió y logró llevárselo a la cadera, cuajando naturales de mucho peso y repercutiendo en los tendidos. Acompañó la embestida de un toro con el que alargó su labor y que se iba viniendo a menos. Metió la mano con aseo y acierto.
Fernando Adrián corta una oreja al sexto
Fernando Adrián saludó al sexto, un toro que lo prendió en los primeros lances de recibo, aunque sin aparentes consecuencias, ya que continuó con su labor. Destacó Urdiales en su turno de quites. Curro Javier resultó brutalmente prendido durante el tercio de banderillas, teniendo que ser trasladado a la enfermería m. Después de aquel percance, la plaza se quedó paralizada. Mientras tanto Fernando Adrián comenzaba su labor de muleta bajo los terrenos del tendido siete, pasándolo por abajo en un trasteo en el que lo mostró por ambos pitones. Aprovechó que se le arrancó para comenzar. Poco a poco lo fue sacando del tercio, aunque volvería a tirar del animal para cambiar los terrenos. Continuó sobre el pitón derecho, acortando las distancias, buscándolo a pitón contrario, para después tratar de limpiar el muletazo y pasarlo en largo. Cambió al pitón izquierdo, cruzándose, dejándosela puesta abajo, en el hocico para correrle la mano y tirar de una embestida regular. Miraba, pero aún así pasaba. El diestro dosificó ante un animal que ya no pasaba, jugándose la voltereta y pisando terrenos peligrosos. Logró robarle unas cuestas embestidas más, cuando parecía no haber toro, envolviéndoselo por abajo, haciendo fácil lo difícil, cuajando unos muletazos que calaron en los tendidos. Se tiró con mucha verdad y logró una estocada que parecía efectiva, pero con la que tardó en doblar.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Sexta corrida de toros y séptimo festejo de la Feria de San Isidro. Toros de El Torero. Los toros fueron variados en comportamiento, mostrando dificultades en la tela, con unas embestidas de muchas teclas. Destacó el buen tercero con movilidad y celo, aunque sobre todo brilló el quinto, siendo más completo en sus condiciones. Diego Urdiales, silencio y saludos; Fortes, saludos y oreja; Fernando Adrián, oreja tras aviso y oreja tras aviso.