Emotiva reaparición y despedida de Ponce en Nimes paseando una oreja, Talavante a hombros y un firme Galván deja buenas sensaciones (Fotos y Video)

Enrique Ponce, que reaparecía y se despedía del coso nimeño, cortó una oreja del cuarto, un toro muy a menos al que dejó detalles toreros a media altura y poncinas finales; Alejandro Talavante selló una obra de inspiración generosamente premiada con dos orejas al quinto, y David Galván, que confirmó en Francia, paseó un premio de peso tras una firme faena al sexto.

17 de mayo de 2024/Stephan Guin/Fotos: Emilio Méndez

Enrique Ponce, que reaparecía, Alejandro Talavante y David Galván, que confirmaba su alternativa en Francia, hacían el paseíllo este viernes en la primera de abono de la Feria de Pentecostés, que registraba un lleno en sus tendidos.

El trazo templado de Galván se topa con un primero sin fuelle

“Armero”, de 506 kilos de peso, de enero de 2020, negro mulato de capa y marcado con el número 162 era el primero, el toro de la confirmación en Francia de David Galván, que embistió con temple y con poca fuerza. Lo saludó con suavidad Galván, preservándolo

el caballo. Embistió al paso el animal en la faena, muy escaso de fuerza y al que le faltaba chispa y transmisión para conectar totalmente con el tendido. Lo toreó bien Galván, intentando templar el trazo en todo momento en un trasteo muy “poncista”, rematado incluso con poncinas al final de obra, junto con media docena de ajustadas bernadinas. Pinchó en dos ocasiones, perdiendo premio. Ovación tras aviso.

Ponce, detalles toreros al deslucido toro de su reaparición

De enero de 2020 era el segundo, de 520 kilos, un toro bajo y bien hecho, al que le faltó fijeza en el recibo capotero. Iba a su aire y sin entregarse en la capa de Ponce. Empujó correctamente en la primera vara el toro, siendo simbólico el segundo puyazo. Noble y sin complicaciones fue en la muleta, que se dejó, pero le faltaba esa fuerza y empuje hasta el final del muletazo, al igual que el primero. Ponce anduvo habilidoso con él, dejando momentos bellos pero sin rotundidad por la condición de su oponente. Lo intentó todo Enrique, que remató de un espadazo entero y desprendido. Ovación tras aviso.

El tercero le dura a Talavante sólo una tanda

El tercer toro, para Talavante, de febrero de 2019, salió con más entrega, dejando verónicas templadas y creativas el extremeño de inicio, escuchando los primeros oles de la tarde. Empujó correctamente en las dos varas por abajo el toro. Comenzó faena Talavante de rodillas, con pases cambiados; se entregó en la primera tanda el de Juan Pedro por abajo, con recorrido sobre la mano diestra, pero a partir de la segunda serie, le costó mucho al toro seguir la obra. Le faltó fondo. Lo intentó por ambos lados el pacense, pero el trasteo fue muy a menos y se rajó totalmente el toro. No hubo conexión. No lo vio claro con la espada Talavante frente a un astado que tampoco lo ayudó. Silencio.

Oreja para Ponce en el cuarto, un toro soso al que dejó detalles

El cuarto, número 96, de 526 kilos, fue un colorado más cuajado que los anteriores. Se desplazó en el capote de Ponce sin fijeza ni humillación, no entregándose tampoco en el peto. Pero luego dio opciones para disfrutar a media altura, pero fue a menos el animal. Le regaló al tendido bellas poncinas en el final de obra, tras una faena de detalles pero sin rotundidad por la sosería del toro. Dejó un espadazo con habilidad, aunque bajo y trasero. Oreja al conjunto de la tarde, siendo obligado a dar dos vueltas al ruedo. Antes, había brindado el animal a su novia, Ana Soria.

Alejandro Talavante corta dos generosas orejas al quinto

De diciembre de 2019 era el quinto, número 87, de 546 kilos. Fue un negro más corpulento, pero con menos cuello que sus hermanos, dentro de una corrida muy desigual de trapío. No pudo lucirse de capa Talavante y no pasó nada en el caballo. Brindó el toro a Ponce, comenzando por estatuarios su obra. Empujó mucho al toro Alejandro, frente a un animal que no humilló de verdad. Intentó calentar al tendido con su creatividad, pero le faltó mucho debido a la sosería del animal, que se movió con poca clase. Dejó varios circulares al natural en el final de obra que llegaron con fuerza al tendido, y un espadazo entero. Dos orejas, la segunda muy generosa, pero el público la pidió y el palco la dio.

Oreja de un sexto a menos para un firme Galván

El sexto toro, número 93, de 510 kilos, fue un toro negro bragado bonito de cara, que salió con mucho gas y rematando con fuerza en todos los burladeros. Lo saludó con dos largas afaroladas, seguidas de verónicas y chicuelinas ante un animal que tuvo alegría en el tranco. Se entregó bravo el de Juan Pedro en el caballo, preservándolo el gaditano en el segundo encuentro. Comenzó faena en los medios con dos pases cambiados por la espalda, ante un toro con prontitud, humillación y movilidad en las dos primeras series por el pitón derecho, por donde no lo apretó demasiado. Luego, se paró poco a poco el toro, reduciendo la distancia para provocarle Galván. Remató la obra por circulares frente a un Juan Pedro totalmente parado. Espadazo entero. Oreja tras aviso.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Nîmes (Francia). Primera de la Feria de Pentecostés. Corrida de toros. Casi lleno.

Toros de Juan Pedro Domecq. Variados de presentación y juego.

Enrique Ponce, ovación tras aviso y oreja con dos vueltas al ruedo.

Alejandro Talavante, silencio y dos orejas.

David Galván, que confirmaba su alternativa, ovación tras aviso y oreja.

 

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