19 de abril de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Monumental de Aguascalientes ha celebrado la segunda corrida de toros de su Serial Taurino de la Feria de San Marcos, en la que los diestros Leo Valadez, Jesús Enrique Colombo y Alejandro Adame se midieron a los ejemplares de José Garfias, Marco Garfias y Julio Delgado (4º). Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, teniendo teclas y presentando ciertas complejidades en la tela. Leo Valadez saludó al primero con una larga cambiada, pero se estrelló con el burladero y solo pudo ser apuntillado. En su lugar salió “Fundador”, un toro complejo con el que Leo se entregó a base de raza y contundencia. Se entregó en su segundo, un toro justo y corto de recorrido con la que se la jugó. Colombo fue rotundo, pero no encontró acierto con el acero, después de una faena compleja ante un toro que alguna pincelada le ofreció. No fueron demasiadas las opciones que le brindó el quinto a Colombo, sin embargo, su oficio y voluntad le hicieron cortar una oreja. Después de que Alejandro Adame se hubiera vaciado toreando el tercero, deslució con el acero. Se entregó a base de voluntad y ganas ante el sexto, pero pocas opciones le brindó
Leo Valadez, firme y contundente ante las adversidades de su primero
Leo Valadez se fue a los medios para recibir con una larga cambiada de rodillas al primero de la tarde, sin embargo, el animal se estrelló contra el burladero y solo pudieron apuntillarlo. En su lugar, salió “Fundador” un toro de Marco Garfias al que también saludó desde los medios con una larga cambiada. Le arrebató el capote de las manos, pero volvió a repetir su saludo junto a las tablas. Después de su quite por chicuelinas, Leo invitó a sus compañeros de terna a poner las banderillas, completando un tercio variado y lleno de emoción que gustó en los tendidos. Brindó al público y comenzó su faena de rodillas en el tercio, pasándolo por ambos pitones para después ganarle terreno poco a poco. Se definió por el pitón derecho de un toro bronco que soltaba la cara a su salida y se descomponía con facilidad. Cambió al pitón izquierdo para mostrarlo al natural y le avisó, pero aún así Leo decidió continuar y pisar terrenos comprometidos. Lo mantuvo en los medios, con voz firme y fijadora, llevándolo a media altura. Culminó al natural ya en el tercio para pasarlo uno a uno, completando así una labor exigente y muy compleja. Con unas bernadinas dio paso a la suerte suprema con una estocada completa, pero con la que tardó en doblar.
Colombo deslució con el acero
Colombo saludó a su primero con algunos detalles toreros mientras le ganaba terreno. El tercio de banderillas lo volvieron a compartir entre ellos, dando juego y variedad. Brindó a los tendidos para comenzar su labor de muleta junto a las tablas a pies juntos, le fue ganando terreno y se lo llevó al tercio, donde siguió pasándolo a pies juntos para después bajarle la mano y tratar de pasar a un toro que atendía pero siendo tardón. Continuó por el derecho, bajándole la mano y tratando de llevarlo en largo, muy metido. Tuvo que insistirle en los toques para fijarlo y meterlo, siempre con la muleta puesta. Cambió al pitón izquierdo, encontrando mayor ritmo y profundidad, conectando con los tendidos. Encontró el acople, aunque sin poder evitar la brusquedad de sus embestidas. Lo hizo pasar a base de voluntad y raza, pero el toro ya no tenía contenido en sus embestidas. Deslució en el acero.
Alejandro Adame, faena larga y completa que desluce con el acero
Alejandro Adame trató de estirarse en saludo capotero ante el tercero, pero no le brindó demasiadas opciones. Se lució por saltilleras en su quite para que después v o vieran a banderillear Valadez, Colombo y Adame. Brindó al público y en particular a Elías “La Changuita”. Comenzó su labor de muleta llevándoselo a los medios para definirse por el pitón derecho, a base de paciencia y despaciosidad. El animal bajaba la cara, pero necesitaba para y recomponer para no deslucir en sus series, por lo que encontró la ligazón en el uno a uno. Se vencía por dentro y aunque la música empezó a sonar, Adame pidió que parase. Fue una meritoria faena medida milimétricamente, logrando una tanda completa por el derecho. Cambió al natural para llevarlo en largo, adelantándole el engaño a la cara y tirar de su embestida muy despacio, manteniendo siempre el engaño en la cara. Retomó el pitón derecho para someterlo y hacerse con aquella teclosa embestida con la que logró el reconocimiento de los tendidos. Se adornó mientras le daba tiempo al toro, continuando con un molinete y una serie sobre el derecho en la que se lo envolvió. Se vació toreando a un toro que se mantuvo fijo en la tela. Culminaba por manoletinas mientras le sonaba el primer aviso.
Leo Valadez, se sobrepone a las embestidas del cuarto
Leo Valadez se fue a los medios para saludar al primer reserva, de la ganadería de Julio Delgado, con una larga cambiada para después seguir estirándose con el desde los mismos ruedos. El quite lo desarrolló por zapopinas ante un toro suelto y ajeno a las demandas del diestro, que lo esperó en los medios para continuar en el mismo lance. Aunque se dio paso al tercio de banderillas y Leo lo protagonizaba, Nazaret fue prendido contra las tablas, siendo herido y tenido que ser trasladado a la enfermería. Brindó al matador de toro Héctor Gutiérrez para después comenzar de rodillas y levantarse rápidamente para continuar pasándolo en los medios con ritmo y continuidad. Se definió por el por el pitón derecho, aunque antes tiró del animal y le cambió los terrenos. Lo llevó en largo, aunque encontrando aquella falta de fuerza que parecía condicionar la faena. Acortó las distancias y lo llevó a media altura , aguantando los parones, pero llevándolo muy tapado. Cambió al natural, pero se volvía rápido, por lo que tuvo que recomponer en varias ocasiones, pero cada vez se le quedaba más corto y le soltaba la cara en cuanto sentía el engaño, incluso alcanzó a señalarlo, aunque sin aparentes consecuencias. Falló con el acero.
Colombo corta la primera oreja de la tarde
Colombo bregó entre pinceladas al quinto de la tarde, al que también banderilleó, con variedad, acierto y mucha emoción. Brindó al artista y torero Napoleón para después irse a los medios y seguir toreando sobre el pitón derecho con una tanda que llegó con fuerza a los tendidos. Sin embargo, tuvo que darle tiempo y sitio para componer una faena de teclas. Cambió al toreo al natural, pero era incierto y reservón, por lo que fue el oficio lo que destacó en aquellas series. El animal pasaba sin entregarse, seguía el engaño como cualquier cosa, careciendo de clase en sus embestidas. Fue mayor el empeño y la voluntad de Colombo, que lo hicieron pasar. Lo buscó con un toreo en redondo, en el que el animal no lograba completar el pase. Culminó metido en tablas y con media estocada con la que el animal dobló.
Alejandro Adame, faena de voluntad y ganas ante el complejo sexto
Alejandro Adame recibió al sexto con una brega llevada en la que no tuvo opción de lucimiento. Comenzó su labor de muleta doblándose con el, obligándolo por abajo, ganándole terreno muy despacio hasta llevárselo a los medios. El viento molestaba y el animal no ayudaba, un toro muy parado y sin transición al que Adame hizo pasar en el uno a uno. Continuó sobre el derecho, aún con la lucha contra el viento, que le descubría. Hubo pases de mucho sabor y contenido, pero sobre todo por la disposición del diestro. Lo mostró también al natural, encontrando embestidas broncas y deslucidas en las que sacaba la cara alta, así que decidió obligarlo por abajo y marcarle el trazo con la ayuda, pero en ocasiones se le metía por dentro. Uno a uno le robó las embestidas a base de voluntad, construyendo una faena muy meritoria, con algunos muletazos de mucho peso, pero deslució con el acero.
FICHA DEL FESTEJO:
Monumental de Aguascalientes. Toros de José Garfias, Marco Garfias y Julio Delgado (4º). Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, teniendo teclas y presentando ciertas complejidades en la tela. Leo Valadez, palmas y saludos; Jesús Enrique Colombo, palmas y oreja; Alejandro Adame, palmas y silencio tras dos avisos.
Incidencias:
El banderillero Jonathan Prado, de la cuadrilla de Alejandro Adame, saludó una ovación tras su buena labor en banderillas en el sexto. Nazareth Martínez, banderillero de la cuadrilla del Leo Valadez sufrió un percance en el cuarto toro durante el tercio de banderillas, siendo alcanzado y resultando afortunadamente con golpes, teniendo que ser trasladado a la enfermería.


























































