31 de mayo de 2026/Mar Muñoz/Foto: Sánchez Olmedo
Plaza de Toros de Las Ventas celebró una corrida de toros en la que trenzaron el paseíllo los matadores Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Paco Ureña que se midieron a los toros de Adolfo Martín. Los animales tuvieron muchos matices y teclas que tocar, no pusieron las cosas fáciles a la terna. Antonio Ferrera no tuvo opciones con el primero de la tarde, mientras que con el cuarto dejó una gran y singular faena al más puro estilo Ferrera, que le valió una oreja. Cortó una oreja de arte y expresión al sexto, al que llegó a picar para deleite del público venteño. Aquel toro le correspondía a Ureña, pero resultó herido en su primer toro. Manuel Escribano recibió a portagayola al segundo de la tarde con el que protagonizó un variado tercio de banderillas y con el que tuvo que abreviar ante la imposibilidad de hacer faena. Volvió a portagayola y a protagonizar el tercio de banderillas con el quinto, pero no tuvo opciones de lucimiento con el. Paco Ureña no tuvo opción alguna con el tercero que lo prendió feamente, así que terminó su labor dignamente y cruzó el ruedo camino de la enfermería, herido.
Ferrera, sin opciones ante el primero de la tarde
Antonio Ferrera paró en su capote a » Volador» con unos lances de recibo sin terminar de estirarse con el. Fue costoso el tercio de banderillas hasta sumar los cuatro palos reglamentarios. Lo fue probando por ambos pitones y sacando del tercio para seguir por el derecho perdiéndole pasos y pasándolo sin más hasta dejar unos pases reconocidos en el tendido. Le cambió los terrenos e intentó seguir con su faena por el derecho, pero el animal se coló avisando, ya había desarrollado. De uno uno le robó dos y le desarmó. Se recompuso y volvió a la cara por el pitón izquierdo, derrotaba y sacaba la cara alta, pero se paraba a mitad del pase. Ferrera aguantaba intentando lidiar al animal sin éxito. Decidió abreviar y al cuarto intento logró una estocada defectuosa.
Manuel Escribano, sin opciones de lucimiento con el segundo
Manuel Escribano se fue a la puerta de toriles a recibir a «Mentiroso» a portagayola, después lo lanceó a la verónica con ritmo. El diestro protagonizó el tercio de banderillas, puso cuatro pares reunidos y lucidos y aplaudidos en el tendido. Le pasó por ambos pitones, probándolo, en el tercio, lo sacó y cambió los terrenos y quiso comenzar su faena por el pitón izquierdo, se cruzó y tiró de el de uno en uno, simplemente pasaba. Montó la muleta perdiendole pasos lo fue llevando de uno en uno sin conseguir ligar los pases. El animal se frenaba en mitad del pase impidiendo el lucimiento, Escribano aguantaba, desistió. Fue a por la espada lo cuadró y dejó una estocada entera que le obligó a usar el verduguillo.
Ureña, herido por el tercero de la tarde
Paco Ureña recibió a «Peluquero» con un ramillete de verónicas. Un breve y lúcido quite realizó Ferrera. Tedioso resultó el tercio de banderillas hasta poder sumar las reglamentarias. Le costó sacarlo del tercio y en los medios por el pitón derecho quiso comenzar su faena había que perderle pasos y reestructurar hasta que lo prendió feamente, volvió a la cara, al natural, de uno en uno lo intentaba pasar en la muleta hasta que casi lo prende nuevamente. El animal no tenía un pase. Ureña insistía, arriesgado, lo macheteó y fue a por la espada claramente mermado de facultades. Lo cuadró y dejó una estocada defectuosa que le obligó a descabellar. Tras matar al toro caminó hacia la enfermería sangrando.
Ferrera corta la primera oreja de la tarde tras gran faena
Antonio Ferrera bregó con » Mentiroso» en su saludo capotero. Otero recibió una ovación por la ejecución de sus pares de banderillas. Genuflexo en el tercio lo fue pasando y probando para seguir por el derecho entre olés. Cambió al natural y dejó una serie de mano baja y ligazón que despertó al tendido. Montó la muleta, le dio tiempo y sitio y aprovechando la inercia ligó una tanda de mano baja y mando en redondo. Le citó de lejos lo pasó en su muleta por el pitón derecho e hizo un cambio de mano para seguir al natural. Tiró la ayuda y siguió por el pitón derecho al natural dejando una serie al más puro estilo Ferrera aplaudida en el tendido. Siguió por ese pitón, sin ayuda entre olés con ligazon y ritmo. El animal seguia el engaño. Fue a por la espada y le citó de lejos para matarle a recibir, el toro no atendía y volvió hacia atrás para volver a intentarlo, dejó media y volvió a intentarlo cambiando la suerte y logró dejar una estocada entera efectiva poniendo al respetable en pie que de inmediato le pidió el trofeo.
Escribano, intentos con el complicado quinto
Manuel Escribano recibió a portagayola a «Malagueño» después siguió a la verónica con su saludo capotero. Manuel protagonizó el tercio de banderillas con pares reunidos y lucidos el último al violín aplaudido por el respetable. Brindó al público venteño. Genuflexo en los terrenos que le marcó el toro, lo probó por ambos pitones. Lo sacó a los medios y por el derecho intentó comenzar su faena en el uno a uno que el animal le permitía. Le dió tiempo y sitio y con toque y muleta puesta ligó una meritoria tanda. El toro ya había desarrollado, le costaba cada vez más acudir al cite y se quedaba más parado. El sevillano insistía. Cambió al natural, acortó distancia, el animal se volvía a mitad del pase sin permitir la expresión. Manuel arriesgaba por poner lo que al astado le faltaba. Le sonó un aviso antes de entrar a matar. Dejó media al segundo intento que le obligó a descabellar.
Ferrera corta una oreja en el sexto, toro que lidió en lugar de Ureña
Ferrera recibió en su capote azul a «Monedero» con un variado y lucido recibo. No pudo salir a realizar su lidia Ureña. Ferrera se subió al caballo y picó al toro entre el clamor venteño. Se bajó del caballo he hizo su quite por chicuelinas. El presidente no quiso cambiar el tercio, pues no dio por válidos los dos puyazos del matador y obligó al toro a pasar por el caballo nuevamente y que lo pícara el picador. El público increpó severamente al presidente. Ferrera llevó su montera a la puerta de la enfermería, brindó a su compañero herido. Sacó al toro del tercio probándolo por ambos pitones, siguió en los medios por el pitón derecho llevándolo a media altura. Le dio tiempo y sitio y aguantandole le volvió a pasar en la franela con ligazon. Cambió al natural, le perdia pasos y le bajaba la mano dejando naturales de poso y peso. En el uno a uno le robó naturales largos y profundos. Retomó el pitón derecho, con toque, mando, media altura y girando sobre si mismo dejó los últimos pases entre los olés del público. Nuevamente se fue lejos para llegar al encuentro y matar al animal. Le colocó en los medios y el se fue al tercero y fue andando, recortando distancia y matarlo recibiendo. La hundió entera, tuvo que descabellar.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Decimoctava corrida de toros y vigésimo festejo de la Feria de San Isidro. Toros de Adolfo Martín para Antonio Ferrera, silencio, oreja y oreja; Manuel Escribano, silencio y silencio tras aviso; Paco Ureña, ovación (herido).