Contundente Puerta Grande de Emilio de Justo, que indulta a “Zarandador“ de Juan Pedro Domecq en Burgos (Fotos)

30 de junio de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos: Emilio Méndez

El Coliseum de Burgos ha celebrado su segunda corrida de toros y tercer festejo de la Feria De San Pedro y San Pablo. Los diestros Morante de la Puebla, Emilio de Justo y Jarocho se midieron a los ejemplares de la ganadería de Juan Pedro Domecq. Los toros se mostraron escasos en juego, muy comedidos y justos en fuerza. Sin embargo, destacó muy por encima el quinto de la tarde, “Zarandador”, un buen toro con transmisión que fue indultado. Morante de la Puebla a penas mostró al animal y lo pasaportó después de encontrar a un primero mermado. No abrevió con el quinto, lo mostró por ambos pitones, toreándolo con personalidad y entrega, robándole las embestidas, a pesar de que se quedará corto. Emilio de Justo se encontró un toro manso y escaso que pasaba, pero que le tuvo que robar meritoria mente cada embestida. Desarrolló una gran faena ante el quinto, un buen toro de Juan Pedro que siguió embistiendo y el diestro exprimió hasta cuajarlo. Jarocho desarrolló una meritoria labor ante el justo tercero, sin embargo empañó su labor con el acero.

Morante pasaporta al primero de la tarde

Morante saludó al primero de la tarde genuflexo, pasándolo por ambos pitones mientras le ganaba terreno. Comenzó la faena de muleta junto a las tablas para llevárselo más allá d tercio con habilidad y rapidez, pero sin perder la compostura. Lo pasó sin ver opciones claras de lucimiento y expresión ante un toro mermado que no pasaba después de un carrito excesivo en varas y una voltereta en la brega. A pesar de ello, Morante trató de mostrarlo y llevarlo para decide pasaportarlo.

Meritoria labor de Emilio de Justo ante el segundo de la tarde, que corta una oreja

Emilio de Justo saludó al segundo de la tarde con expresión y torería con unas largas cordobesas por ambos lados. Se alcanzó la faena de muleta ante un toro suelto, ajeno a las demandas del extremeño, que esperó a que el animal regresara para pasarlo por el engaño. En el tercio lo tocó y pasó por abajo, genuflexo, para después moverlo hasta definirse por el pitón derecho. Uno a uno lo fue pasando, pero sin lograr mantenerlo, tuvo que ir a las tablas, los terrenos que le marcaba para poder completar las series. Volvió a llevárselo al tercio y sobre el pitón derecho a media altura, logró robarle unos cuantos muletazos de calidad, muy meritorios ante un ejemplar manso. Lo llevó incluso al natural y dejó algunos circulares invertidos metido en tablas mientras iba bordeando el anillo. Culminó una faena en la que tuvo que hacerlo todo el diestro, con una buena estocada.

Jarocho empaña con el acero una meritoria labor ante el tercero

Jarocho se fue con decisión y firmeza a la puerta de chiqueros para saludar a portagayola al tercero de la tarde, lo hizo con una larga cambiada de rodillas muy ajustada para después estirarse con el animal por verónicas mientras le ganaba terreno. Comenzó la faena de muleta después de brindar a Alberto García, lo hizo genuflexo, llevándolo por abajo, muy despacio, sacándolo del tercio con suavidad. Se decidió por el pitón derecho en aquellos terrenos, ante un animal que no pasaba, que no completaba el pase, que lo hacía sin entrega ni clase. Decidió cambiar al pitón izquierdo y probarlo al natural, de uno en uno, pasándolo a media altura, reestructurando en cada pase, aunque dándole al trazo amplitud y profundidad, aunque fuera con intermitencia. Alternó pitones en una faena deslucida por su adversario, en la que el diestro tuvo que hacerlo todo el. Alternó pitones, pero ya se le quedaba a medio viaje, por lo que decidió matarlo, pero no tuvo demasiado acierto.

Morante corta una oreja con fuerte petición de la segunda

Salió el cuarto después de una larga espera para que el ruedo quedara a punto. El de La Puebla lo recibió junto a las tablas, pasándolo por ambos pitones, pudiendo estirarse con el. Se pudo lucir incluso en el quite después de que el animal pasara por el caballo. Se alcanzó la faena de muleta y Morante decidió comenzarla junto a las tablas, en las distancias cortas, pasándolo a pies juntos por ambos pitones hasta rematarlo con torería y sabor más allá del tercio. Siguió  sobre el pitón derecho de un animal que seguía el engaño y Morante lo aprovechó para pasarlo a cámara lenta con unos muletazos que pararon el tiempo. Se adornó con variedad y personalidad entre tandas para después seguir mostrándolo por el pitón derecho, a pesar de que el animal se quedará corto y pasara sin entregarse por el engaño, llevando la cara a media altura. Cambió al toreo al natural para que de uno en uno e insistiéndole en la cara con voz y toque firme, logrará arrastrar la embestida detrás del engaño. Culminó con un toreo a pies juntos al natural junto a las tablas para después dejar una buena y rotunda estocada

Emilio de Justo indulta al quinto de la tarde, un buen ejemplar de Juan Pedro Domecq

Emilio de Justo saludó al quinto con una larga cambiada de rodillas al lado de las tablas para después estirarse a la verónica con el animal. Comenzó la faena de muleta después de que brindara desde los medios. La inició con ritmo y emoción, llegando a los tendidos con intensidad. Le dio distancia y lo citó, para después aprovechar la inercia y fijeza del animal para envolvérselo, ligando los pases. Cambió al natural, llevándolo en largo, con profundidad y determinación, pero sobre todo con mucha verticalidad. Marcó el trazo con la ayuda y siguió arrastrando la embestida detrás de la tela, sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho, donde encontró mayor acople y expresión, dejándosela puesta y tirando del animal. Además, el animal era pronto y metía bien la cara por abajo, pudiendo envolvérselo en un toreo en redondo y pulcro que cautivó a los tendidos burgaleses. Decidió no alargar una faena que estaba hecha y que había cuajado con un gran todo de Juan Pedro que seguía embistiendo y que la gente pidió su indulto. Mientras reinaba la confusión y las protestas para que no lo matara, Emilio de Justo lo toreó en redondo, envolviéndose con gusto y despaciosidad. La presidencia otorgó el indulto

Jarocho saludó al sexto, llevándolo con ritmo en su capote, ganándole terreno. En el tercio de varas el de Juan Pedro derribó al picador y quedó a su merced. En la faena derribó muleta, antes de comenzar se fue a los medios para brindar al público, después la inició derribó rodillas para pasarlo por ambos pitones. Se levantó lo remató y decidió continuar sobre el pitón derecho más allá del tercio. El animal protestaba y le soltaba la cara, a pesar de ello se entregó y decidió seguir pasándolo. Sin embargo, no brindaba opciones de triunfo ni por supuesto de lucimiento. Cambió al natural y en el tercio trató de llevarlo, pero se le paraba, le protestaba y seguía soltándole la cara, lo que le impedía limpiar el muletazo y darle continuidad. Su empeño lo metió en el engaño pudiendo robarle unos cuantos muletazos con los que llegó con fuerza a los tendidos. De nuevo, falló con los aceros

Ficha del festejo:

Coliseum de Burgos. Toros de Juan Pedro Domecq. Los toros se mostraron escasos en juego, muy comedidos y justos en fuerza. Sin embargo, destacó muy por encima el quinto de la tarde, “Zarandador”, un buen toro con transmisión que fue indultado. Morante de la Puebla, pitos y oreja; Emilio de Justo, oreja y dos orejas y rabo simbólicos tras indulto; Jarocho, palmas y palmas.

 

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