Málaga: La rotundidad de Fortes y el clasicismo hecho lidia (Video)

21 de agosto de 2026/Marco A. Hierro/Foto: Procuna

Hoy se celebró en Málaga el octavo festejo de su feria, con un lleno de “No hay billetes” en los tendidos de La Malagueta. Trenzaban el paseíllo Morante de la Puebla, Diego Urdiales y Fortes, en una de las citas más esperadas del ciclo malagueño. Sin embargo, la corrida de Núñez del Cuvillo decepcionó por su escaso fondo y falta de transmisión, mientras que el viento molestó durante buena parte de la tarde, dificultando el lucimiento de los espadas.

Morante de la Puebla dejó una tarde basada en la armonía y la búsqueda constante de la belleza ante dos toros de escasas fuerzas y limitadas opciones. En el primero, su torería logró dar dimensión a una faena sustentada en detalles, hasta el punto de que hubo petición de oreja, aunque todo quedó en una ovación, muestras que en el cuarto el viento condicionó su labor. Diego Urdiales también mostró su personal concepto, construyendo sus labores a base de muletazos sueltos, templados y de gran calidad, siendo reconocido igualmente con sendas ovaciones.

El gran triunfador fue Fortes, que cortó una oreja al tercero tras imponerse a un toro desentendido al que tuvo que sujetar constantemente para mantener la embestida. Su actuación más rotunda llegó en el sexto, un animal con mayor calidad y obediencia que le permitió ligar los muletazos y desarrollar después un toreo de cercanías muy medido. Especialmente destacado fue su toreo al natural, despacio y buscando siempre el muletazo excelso, una labor premiada con dos orejas que le otorgaron la salida a hombros con un total de tres trofeos.

Morante saluda una ovación a una faena de armonía en los detalles

El primero fue un toro que tuvo muy poquita fuerza desde el principio. Lo protestaron mucho, quisieron echarlo para atrás y, de hecho, hasta Juan José Domínguez le echó el capote abajo para ver si se caía. Al final, el de Cuvillo permaneció en el ruedo y fue un animal de muy poquita fuerza, el cual sacó un cierto fondo a base de muletazos sueltos. Esa torería de Morante hizo que una faena mediocre pareciera una obra de algo más calado, tanto que hasta le pidieron una oreja. El presidente no la concedió y fue ovacionado.

Urdiales brinda una faena de su personal concepto a un segundo de muy escaso fondo, aunque de cierta calidad

Diego Urdiales estuvo sensacional con un toro de muy escaso fondo, aunque de cierta calidad en las embestidas cuando se le llevaba muy mimado. Tuvo que ser muy al final y muy de uno en uno cuando Diego tiró de vuelos y de mano izquierda y le sopló tres series que ni siquiera pudieron ser series, sino muletazos sueltos, pero pegando muletazos sueltos excelsos. Diego Urdiales fue el mejor, sin duda. Una estocada hasta las cintas, fulminante, propició la ovación.

Fortes echa raíces en la Malagueta para sujetar al desentendido tercero y le corta una oreja

El tercero fue un toro desentendido de salida, que no quiso saber nada de los capotes ni tampoco de los jacos. Tuvieron que meterlo siempre muy provocado, siempre muy encima, aunque es verdad que, cuando metía la cara en el capote de Fortes, lo hacía muy bien, pero salía suelto y mantuvo siempre esa tendencia. En la muleta, Fortes lo comenzó de rodillas, con un toreo larguísimo, pero siempre dejándosela muy puesta para que el toro repitiera y volviera a pegarle el otro muletazo. Por el pitón derecho respondió mejor; por el izquierdo le costó un poquito más, aunque se rebozó también algo más, siempre queriéndose ir y obligando a Fortes a sujetarlo constantemente en la muleta. Lo mató de una estocada corta y tendida, tras la que cayó el toro, y consiguió la oreja tras sonar un recado presidencial.

Morante busca el toreo con el cuarto en el cómo y no en el cuánto

La virtud que tuvo Morante con el cuarto fue buscarle el cómo siempre y no el cuánto. Hubiera sido un error, porque el toro habría durado mucho menos. Sin embargo, al buscar siempre el toreo y hacerlo con muchísima suavidad, buscando la belleza formal y estética, Morante evitó apretarlo en exceso, ya que el toro se habría afligido, habría protestado y no habría servido para esa naturalidad y belleza formal y plástica de su toreo. Eso fue lo que buscó con un toro con el que, en otro tiempo, hubiera tirado las tres cartas y con el que en estos momentos buscó otra forma de toreo, otras maneras de hacer brillar su tauromaquia. No llegó a media, pinchó hondo y tendido y no le dio para cortar una oreja, pero sí para recibir la ovación del público, tras un aviso.

Urdiales le extrae al quinto muletazos que no tenía y saluda una ovación

Diego Urdiales no pudo cortar orejas ante un toro que nunca se prestó a la ligazón y que no tuvo el fondo suficiente para ligar los muletazos. También con este tuvo que plantear una faena de uno en uno, buscando siempre la forma de que el animal se entregase un poco más, pues además fue un manso de carretas que tampoco mostró voluntad de embestir. Urdiales tuvo que tratar de convencerlo y colocarse siempre de manera que cada muletazo resultara muy bueno, ya que no podía ser ligado. Un sector de la afición no lo entendió así y, unido a los pitos al ganadero, se produjo un cierto vacío en mitad de la faena. Sin embargo, Urdiales estuvo sensacional y recibió una ovación cuando arrastraron al toro, como reconoció la mayoría del público.

La rotundidad de Fortes y el clasicismo hecho lidia; el malagueño desoreja al sexto

El sexto fue un toro que tuvo un fondo de calidad, mucha obediencia y que, al final, permitió a Fortes torear primero en la distancia, dejándolo llegar con inercias y ligar mucho los muletazos, para después desarrollar el toreo de cercanías, donde lo respetó mucho y donde los alardes no fueron simplemente alardes. El toreo en las cercanías y, sobre todo, el toreo al natural, muy despacio, buscando siempre el muletazo excelso en lugar del muletazo ligado, fue lo que definió la actuación de Fortes. Le cortó las dos orejas y salió a hombros con un total de tres, tras la oreja que había obtenido en el tercero.

FICHA DEL FESTEJO

Jueves, 20 de agosto. Plaza de toros de La Malagueta, Málaga. Corrida de toros. Octava de abono de la Feria de Agosto 2026. Lleno.

Toros de Núñez del Cuvillo.

Morante de la Puebla, de salmón e hilo blanco: Ovación tras aviso y ovación tras aviso

Diego Urdiales, de catafalco y oro: Ovación y ovación

Fortes, de cereza y oro: Oreja tras aviso y dos orejas

 

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