20 de septiembre de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado una corrida de toros en la que los diestros Fermín Rivera, Damián Castaño y Gómez del Pilar se midieron a los ejemplares de Partido de Resina (1º,3º y 5º) y Veiga Texeira (2º, 4º y 6º). Los animales fueron variados en comportamiento y entrega, durando poco en la tela y con teclas que buscar y tocar. Fermín Rivera estuvo muy dispuesto en el primero, un toro al que supo llevar y al que robó tandas meritorias en las que hubo ritmo y continuidad. Sin embargo, empañó su labor con el acero. El cuarto fue devuelto en tres ocasiones, pero Fermín, a pesar de las circunstancias, se dispuso con la misma entrega. Sin embargo el sobrero, que llegó a la faena de muleta, un toro de San Martín, no le brindó ninguna opción. Damián Castaño se impuso con gobierno al segundo de la tarde, un sobrero de Veiga Texeira al que mostró por ambos pitones. Convenció ante el quinto con una faena breve que desarrolló mayoritariamente sobre el pitón izquierdo. Gómez del Pilar buscó las teclas al tercero, un toro complejo y de embestida algo brusca y violenta, al que logró robar los muletazos por ambos pitones. Lo intentó con el sexto, otro toro de teclas al que a base de oficio le robó algunos muletazos aislados en una faena muy compleja
Fermín Rivera, firmeza en el toro de su confirmación en Madrid
Fermín Rivera saludó al primero de la tarde, un ejemplar de Partido de Resina que salió suelto. Sin embargo, el mexicano, con firmeza y entrega, fue a su encuentro y lo bregó hasta encelarlo en su capote. Se celebró la ceremonia de confirmación a manos de Damián Castaño y Gómez del Pilar como padrino y testigo, respectivamente. Brindó al público y comenzó su labor al hilo de las tablas, pasándolo con firmeza y poder por ambos pitones, genuflexo. Se fue al tercio y continuó sobre el pitón derecho. Completó varias series de exigencia sobre aquel pitón, con seguridad y mucha voz, llevándolo muy metido en el engaño. Cambió al izquierdo y a media altura le robó una serie breve pero bien llevada con ritmo y continuidad ante la impaciencia de determinado sector. Fermín decidió dar una nueva serie por el izquierdo y no abreviar aquella meritoria labor. Falló con el acero.
El presidente niega una oreja de ley a Damián Castaño
Damián Castaño se disponía a saludar al segundo de la tarde, un toro que desde su salida aparentaba tener algo en las manos. El presidente, después de las protestas decidió devolverlo y en su lugar salió el segundo sobrero, de la ganadería de Veiga Texeira. Damián lo recibió en su capote con una brega llevada. Dificultó los tercios de varas y banderillas, mostrando un comportamiento de muchas teclas. Completó la ceremonia de confirmación y Damián Castaño se fue directo al tercio para empezar a pasarlo por abajo. Se hizo con la embestida, imponiendo su poder, haciéndolo pasar. Lo citó en largo tocándolo con voz y brusquedad, dejándole el engaño en la cara. Siguió sobre el derecho en tabladas de cinco y seis muletazos, aunque solo se los tragaba de dos en dos. Cambió al natural para robárselos de uno en uno, llegando con aquella labor a los tendidos. Toreo incluso a pies juntos, sujetando a un animal que ya se quería ir. Mató de estocada entera y certera.
Gómez del Pilar, faena larga ante las teclas del tercero
Gómez del Pilar frenó en su capote al tercero, bregándolo mientras le ganaba terreno. Se alcanzó la faena de muleta y el diestro lo pasó genuflexo por ambos pitones muy despacio. Cambió al derecho y tocándolo con firmeza pero con suavidad lo hizo pasar a media altura. Se definió por el pitón derecho con un trazo largo, pero sin transmisión. Poco a poco se lo fue envolviendo, dejándoselo muy encima, apurando en exceso. Cambió los terrenos e incluso empezó a mostrarlo al natural, robándoselos de uno en uno, marcando el trazo con la ayuda. Volvió al pitón derecho para completar unas series de valor y determinación aún sabiendo las escasas opciones que le brindaba. Sin terminar de acoplarse, retomó el toreo al natural, logrando algún que otro pase de cierto calado. Tras una faena larga mató con aseo y acierto.
Fermín, sin opciones ante el sobrero de San Martín
Fermín Rivera bregó con el cuarto durante su saludo capotero, lo hizo mientras lo sacaba de tablas y se lo llevaba prácticamente a los medios, donde lo remató con torería. Después de que se excedieran en el caballo y de que el toro quedara inservible, tuvo que ser devuelto. En su lugar salió el primer sobrero, un toro de Paloma Sánchez Rico, al que recibió en su capote como pudo, ya que pasaba ajeno. Logró bregarlo y moverlo sin que le permitiera la expresión ni el lucimiento. Después de que pasara por el caballo, el animal mostró su falta de fuerza y fue devuelto, saliendo en su lugar un toro de San Martín. El mexicano volvió a salir con decisión para recibir en su capote al sobrero del sobrero, al que lanceó y con el que incluso se pudo estirar. Se alcanzó la faena de muleta y Fermín la inició con disposición, tratando de mover y pasar a un toro que no tenía un pase. Lo intentó y desarrolló algunos muletazos de mucho merito, robándoselos como pudo, incluso lo intentó al natural, pero aquel ejemplar de San Martín no pasaba. La impaciencia y la incomprensión de cierta parte del público dificultó aquella labor, que apenas le permitía cuadrarlo, pidiendo con impaciencia que lo matara.
Damián Castaño pincha una faena de entrega ante el quinto
Damián Castaño saludó al quinto, pudiendo estirarse con el, encontrando buen son. Comenzó su faena de muleta con despaciosidad y montera puesta. Le dio tiempo y sitio para que después de haberlo pasado por ambos pitones, se decidiera por el izquierdo. Al natural lo tocó con firmeza, dándole el pecho y en corto. Sin embargo, el animal no tenía un excesivo recorrido, quedándose algo corto. Volvió a empezar, sobre el mismo pitón, abriéndolo algo más para después tirar del animal, dejándosela muy en la cara. Se cruzó y siguió tirando del animal, tocándolo a media altura para después ir bajándole la mano poco a poco. Sin embargo, la continuidad era intermitente, así que fue mayor la insistencia de Damián, toreando en un palmo de terreno. Cambió al derecho toreando perpendicular a tablas, pero cada vez se le quedaba más encima. Pinchó
Gómez del Pilar empaña su entrega con el acero
Gómez del Pilar bregó con el sexto en el tercio, pasándolo para rematar con una media. Comenzó su labor de muleta genuflexo, pasándolo por ambos pitones para sacarlo con habilidad de las tablas y cambiarle los terrenos. Continuó sobre el derecho, tocando en la media distancia, pero teniendo que insistir para hacerlo pasar. Lo probó de nuevo y volvió a ponerse sobre el derecho. Sin embargo, era incierto y las embestidas no eran fáciles. A pesar de las condiciones que le mostró, decidió insistir con brusquedad para fijarlo en la tela. El animal se mostraba ajeno, pero fue el oficio del diestro lo que logró hacerle faena. Cambió al natural y más allá del tercio trató de pasar a un animal que se negaba. Se la jugó y a punto estuvo de que se lo llevara por delante. Cambió al derecho en una tanda en la que ya pedían que abreviara. Fallo con el acero.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Toros de Partido de Resina (1º, 3º y 5º) y tres toros de Veiga Teixeira (2º, 4º y 6º) para Fermín Rivera, que confirma alternativa, silencio tras aviso y silencio; Damián Castaño, vuelta al ruedo tras fuerte petición y saludos tras aviso; Gómez del Pilar, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos.


















































