2 de agosto de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de El Puerto ha celebrado la segunda corrida de toros y tercer festejo de su Feria Taurina, en la que los diestros Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y Pablo Aguado se midieron a los ejemplares de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Los animales se mostraron variados en comportamiento y entrega, dando el juego y las condiciones para el triunfo. Aunque también hubo algunos de mayor exigencia y teclas. Morante de la Puebla cuajó su faena al ralentí ante el primero de la tarde, un toro que no fue fácil en su salida, pero con el que deleitó por ambos pitones. Volvió a hacer historia con una faena que resultó ser una auténtica obra de arte escrito con letras de oro, con muletazos que pararon el tiempo, abandonándose pero consciente de la exigencia de aquel cuarto que no era fácil. Roca Rey se encontró a un segundo de teclas, que se tragaba los pases de dos en dos, por lo que dificultó la ligazón. A pesar de ello, desarrolló una faena de alto voltaje, mano baja y distancias cortas. Desarrolló una faena de tira y afloja ante el quinto, buscando y encontrando las teclas, culminando su labor metido entre pitones, lo que convenció a los tendidos. Pablo Aguado cuajó una faena breve pero de intensidad y calidad ante el tercero de la tarde, un toro de gran calidad con el que se vació a base de toreo sevillano. Volvió a cuajar al sexto en una faena llevada, sobre todo, por el pitón derecho, con clase, verticalidad y despaciosidad, pero que deslució con el acero
Morante de la Puebla saluda una merecida ovación ante el primero
Morante de la Puebla saludó al primero de la tarde con algunos capotazos, sin poder estirarse con el. Comenzó su faena de muleta doblándose con el, obligándolo por abajo, sacándolo del tercio con torería y despaciosidad. Siguió por el pitón izquierdo, acariciando a un toro al que cuidó al milímetro, metiéndolo en una meritoria faena en la que el animal no era fácil. Cambió al derecho, haciendo las delicias de unos aficionados entregados a su labor. Desarrolló una faena de suavidad y temple en la que le cuajó muletazos de calidad y alto voltaje por ambos lados. Metió el acero con acierto.
Roca Rey corta una oreja al segundo de la tarde
Roca Rey se estiró con el segundo de la tarde a base de verónicas con las que le fue sacando y ganando terreno hasta llevárselo a los medios, donde lo remató con torería. Se echó el capote a la espalda y desde los medios realizó un quite de infarto, muy ceñido por gaoneras. Comenzó la faena de muleta tras un gran tercio de banderillas en el que Viruta saludo una merecida ovación. Después brindó a Morante de la Puebla y comenzó su labor a pies juntos más allá del tercio, para después realizar un cambiado por la espalda. Después de aquel inicio de alto voltaje, siguió desde los medios sobre el pitón derecho. Tuvo que volver a cambiar los terrenos, tirando del animal y moviéndolo para seguir en una serie en la que el animal se los tragaba de dos en dos. Se encajó y se la dejó puesta en la cara tratando de sujetarlo en el engaño, a pesar de que salía suelto. Cambió al natural teniendo que insistirle con la ayuda para marcarle el trazo. Alternó pitones, tiró la ayuda y culminó metido en tablas toreando en redondo. Mató con acierto al primer intento.
Pablo Aguado corta las dos orejas al tercero de la tarde tras una gran faena
Pablo Aguado se estiró por verónicas ante el tercero de la tarde, sacándolo de tablas para rematarlo en el tercio. Aguado protagonizó el tercio de banderillas, gustando y gustándose. Tras pases de acierto y calado. Comenzó su faena de muleta en el estribo, sin probaturas, pasándolo por ambos pitones para después seguir abandonándose mientras le ganaba terreno. Se decidió por el pitón derecho para continuar, toreando con cadencia y despaciosidad, exprimiendo la extraordinaria calidad de aquel toro de Núñez del Cuvillo al que cuajó a base de torería sevillana. Dejó su sello y su personalidad en aquella labor que caló en los tendidos con mucha fuerza. Detuvo el tiempo hasta culminó rodilla en tierra y una estocada certera y entera, después de la cual siguió toreando.
Morante de la Puebla corta una oreja al cuarto
Morante de la Puebla salió inspirado ante el cuarto, al que saludó con torería y variedad, con un farol de pie para después estirarse por verónicas. Comenzó su labor de muleta a pies juntos, envolviéndoselo sobre el pitón derecho en el tercio. Se lo llevó a los medios para después seguir sobre el derecho, corriéndole la mano con gusto, dejándosela muy puesta para encontrar ligazón y transmisión. Cambió al pitón izquierdo y se tocó el momento álgido de la faena y de la tarde con unas series en las que le bajó la mano e hizo que el tiempo se detuviera en otra faena histórica que no fue nada fácil. El toro no le permitía relajarse ni un solo segundo, la exigencia fue máxima. Una obra de arte escrita en oro y que culminó con todo un estocadón.
Roca Rey corta una oreja al quinto de la tarde
Roca Rey saludó al quinto de la tarde con algunas verónicas en su recibo capotero. Comenzó su faena de muleta a pies juntos, alternando altura y pitones mientras se lo llevaba más allá del tercio. Siguió sobre el derecho después de haberle cambiado los terrenos, envolviéndoselo con un buen toreo en redondo. Sin embargo, volvió a cambiar los terrenos, insistiendo sobre el derecho para meterlo poco a poco en el engaño, haciéndose con el. Cambió al natural en una tanda en la que le marcó el trazo con la ayuda y tiró de su embestida. Retomó el derecho, logrando una serie de calado que llegó con fuerza a los tendidos, bajándole la mano y dejándosela muy puesta, acortando las distancias, aunque teniendo que tocarle con mucha voz y firmeza para adentrarlo en el engaño. Culminó metido entre pitones, lo que convenció a unos tendidos que se entregaron. Mató de una buena estocada.
Aguado desluce con el acero una buena labor ante el sexto
Aguado lo bregó y llevó hasta sacarlo a los medios, por abajo, hasta rematarlo con una media. Tras un buen tercio de varas en el que Espartaco fue ovacionado se dio paso al tercio de banderillas, que fue bien desarrollado. Comenzó la faena de muleta después de brindar al respetable desde los medios. Con un trato por abajo lo pasó por ambos pitones, continuó sobre el pitón derecho, con verticalidad y mucha clase, cuajando aquellos primeros muletazos. Toreo a base de cadencia y despaciosidad, insistiendo en el inicio sobre el pitón derecho. Cambió al izquierdo y muy despacio fue cautivando con unos naturales a cámara lenta. Sin embargo, no tardó en recuperar el pitón derecho para culminar una faena que ya estaba hecha y a la que no le faltó nada. Falló con el acero.
Ficha del festejo:
La Plaza de Toros de El Puerto ha celebrado la segunda corrida de toros y tercer festejo de su Feria Taurina. Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, ovación y oreja; Andrés Roca Rey, oreja y oreja; Pablo Aguado, dos orejas y palmas.




















































