Presentan el libro “Herencia Herrada Paisaje Bravo de Aguascalientes” en la Monumental de Aguascalientes

15 de abril de 2026/Patricia Prudencio, Foto: Emilio Méndez

La Monumental de Aguascalientes ha acogido la presentación del libro “Herencia Herrada Paisaje Bravo de Aguascalientes”. El acto ha sido presentado y dirigido por el periodista Memo Leal, quien explicó algunos de los detalles de la publicación, dando paso a cada uno de los protagonistas del mismo.

El acto contó con la presencia de Tere Jiménez, Gobernadora del Estado de Aguascalientes, y del Licenciado Luis Alberto Villarreal. Además, fueron muchos los rostros conocidos del campo bravo, siendo arropado el acto por diversas personalidades del toro, así como los representantes de la empresa Espectáculos Monterrey.

Rafael Juez, AAAAA, hizo referencia a la labor de Luis Alberto, “nos dio la semilla para comenzar este proyecto. Tendrá cuatro tomos distintos, pero hoy presentamos el primero. Es un libro de familias hidrocálidas que tienen relación con el campo bravo. Han construido una herencia”

Por su parte, el periodista y coordinador editorial Eduardo AAAA, quiso mencionar que en los libros está la libertad y que aunque esta andadura empezó con un concepto, poco a poco se fue madurando y evolucionando. Además, se dirigió a Juan Antonio y a Manolo Briones, para hacer referencia a sus capacidades y el valor que le han aportado a la publicación.

Manolo Briones expresó su agradecimiento. “Todos los ganaderos me abrieron las puertas de su casa, me halaron de los inicios. Aunque fue complicado, porque se desarrolló en tiempo de lluvias, la experiencia de vivir el campo es algo inexplicable y no todo el mundo tiene la oportunidad. Nosotros ahora hemos podido conocerlo y plasmarlo”, comentaba.

El historiador Adrián Sánchez apeló a la Gobernadora Tere Jiménez, por su sensibilidad para apoyar a la Tauromaquia. “No dejar a la deriva una actividad tan importante. Esta es toda una herencia, en especial para los hidrocálidos, porque no se puede entender la historia de Aguascalientes sin los toros y viceversa”

Juan Antonio de Labra empezó y culminó su discurso apelando a las mujeres, ya que muchas de ellas siempre se han quedado en el olvido en esta historia del campo bravo. Sin embargo, a partir de ahora estarán presentes en la historia de Aguascalientes. En su discurso habló de su experiencia, de cómo fue encontrar la fórmula en espacio y tiempo para poder sacar adelante este proyecto. Culminaba: “Somos una cofradía del toro, todos estamos unidos por el”

Cerraba el acto la intervención de la Gobernadora Tere Jiménez, introducida por Memo Leal como amiga de los taurinos y de todos los que viven en este maravilloso Estado. Jiménez comenzó su intervención hablando de la emoción que le provoca esta presentación y para ello quiso mencionar uno de sus recuerdos más especiales con su mamá, quien era muy taurina, al igual que su papá, que era veterinario. “Los toros es lo único que nos une a todos los partidos políticos en Aguascalientes. Yo vengo como cualquier taurina y les quiero agradecer su labor, por apoyar esta obra desde su origen, que es un testimonio de parte esencial de nuestra identidad. El toro bravo de Aguascalientes es un legado centenario y que sigue muy vivo, porque criar toros de lidia es una forma de vida y aquí el toro ha encontrado una tierra fértil para florecer”.

Este es el discurso completo de la Gobernadora Tere Jiménez:

Saludo con gusto a las personalidades que hoy nos acompañan.

Especialmente, a quienes con su talento y entusiasmo han dado vida a este libro, que condensa en sus páginas décadas de carácter, arraigo y orgullo.

Agradezco a Mauricio Berumen, Rafael Cué, Adrián Sánchez, Luis Alberto Villareal García y Alejandro Zúñiga, integrantes del Consejo Editorial, por acompañar esta obra desde su origen y por aportar visión, criterio y entusiasmo a un proyecto que hoy se convierte en un valioso testimonio de nuestra identidad.

De manera muy especial, agradezco a Rafael Cué, por la coordinación editorial de este volumen. 

Su trabajo fue decisivo para dar orden, sentido y unidad a una obra que reúne memoria, tradición y una mirada profunda sobre el campo bravo de Aguascalientes.

Mi reconocimiento también para Jesús Herrera, por el diseño editorial; para Manolo Briones y Beto Gutiérrez, por su trabajo fotográfico; y para el Archivo Histórico del Estado de Aguascalientes, por su valiosa contribución documental. 

Agradezco también a Adrián Sánchez, autor de la introducción, y a Juan Antonio de Labra, por su aportación al contenido editorial. 

Sus palabras ayudan a dar contexto, profundidad y sentido a esta publicación, y permiten entender mejor la dimensión cultural, histórica y humana de la tradición taurina en Aguascalientes.

Nuestro agradecimiento también es para todas las ganaderías que abrieron sus puertas con generosidad, que compartieron su tiempo, su memoria y su experiencia, y que brindaron todas las facilidades necesarias para que el fotógrafo Manolo Briones pudiera realizar este recorrido con seriedad, cercanía y profundidad. 

A través de un notable esfuerzo conjunto, cada uno de ustedes ha delineado y hecho realidad una obra amplia y profunda que se extiende por dos tomos. El primero de ellos es el volumen que hoy presentamos. 

La segunda parte verá la luz en otoño de este año, en el marco de nuestra temporada de Calaveras.

Estamos seguros de que esta obra será un referente no sólo para los aficionados y conocedores de la fiesta brava, sino una pieza de primer orden para robustecer el acervo cultural de nuestro estado.

Amigas y amigos:

Aguascalientes es una tierra donde la historia se transmite como un legado vivo. 

Un legado que no sólo habita en los libros o en la memoria de los archivos, sino también en el paisaje, en las familias y en las tradiciones que, con el paso de los años, se convierten en parte esencial de nuestra identidad. Este libro nace de esa convicción.

“Herencia Herrada. Paisaje Bravo de Aguascalientes” forma parte de una colección editorial dedicada a reconocer y preservar algunas de las expresiones más profundas de la vida cultural de nuestro estado. 

Si el primer libro estuvo dedicado a la Plaza Monumental —símbolo de nuestra afición y escenario de innumerables memorias compartidas—, esta nueva obra dirige su mirada hacia el origen mismo de esa historia: el campo bravo de Aguascalientes, el paisaje donde nacen las raíces de una tradición que ha acompañado a nuestra tierra a lo largo de generaciones.

Hablar del toro bravo en Aguascalientes es hablar de un legado centenario. 

De una vocación que se transmite de padres a hijos, de familia en familia, y que encuentra en el campo su espacio natural y su razón de ser. 

La crianza del toro de lidia exige paciencia, conocimiento, disciplina y carácter. Exige también una pasión profunda por la tierra y por los ciclos de la naturaleza.

Quienes han dedicado su vida a esta tarea saben que detrás de cada ganadería hay mucho más que historia y prestigio. 

Hay jornadas largas, decisiones difíciles, esperas que se prolongan durante años y un trabajo silencioso que rara vez se mira desde fuera. 

En esa vocación conviven la ilusión y la incertidumbre, la alegría de los momentos luminosos y también la entereza necesaria para enfrentar las adversidades que el campo siempre impone.

Criar toros de lidia es, ante todo, una forma de vida. Una forma de entender el tiempo, la tierra y la responsabilidad de preservar una especie única que forma parte del patrimonio cultural de nuestro país.

En estas páginas encontramos el retrato de esa tradición profundamente arraigada en Aguascalientes. 

Un recorrido por las ganaderías que, desde distintos rumbos de nuestro territorio, han contribuido a construir una cultura brava reconocida dentro y fuera de México. 

Familias cuya visión, perseverancia y compromiso han permitido que este legado perdure y se fortalezca con el paso de los años.

Porque en el campo bravo también viven muchos de los valores que distinguen a nuestra gente: el sacrificio silencioso, la fortaleza frente a la adversidad, la lealtad a la palabra dada, la solidaridad entre quienes comparten una misma vocación y la convicción de que las tradiciones que valen la pena son aquellas que se cuidan y se defienden.

La tauromaquia, entendida desde su dimensión histórica, cultural y humana, ha encontrado en Aguascalientes una tierra fértil para florecer. 

Nuestro estado ha cultivado durante generaciones una relación profunda con el arte del toreo y con la crianza del toro bravo. 

Esa relación forma parte de una historia compartida que ha contribuido a definir el carácter y la identidad de nuestra tierra.

Este libro retrata, por ello, mucho más que un conjunto de ganaderías. Retrata un paisaje de memoria. Un paisaje donde la bravura del toro, la belleza del campo, la sabiduría de quienes lo trabajan y la memoria de quienes lo han habitado se entrelazan para contar una parte fundamental de lo que somos.

Conservar y difundir este legado es también una manera de honrar a quienes lo hicieron posible y de acercarlo a las nuevas generaciones, para que conozcan, valoren y comprendan la riqueza cultural de Aguascalientes.

Estoy segura de que quienes recorran estas páginas encontrarán en ellas no sólo la historia de nuestras ganaderías, sino también el reflejo de una tradición que forma parte del alma misma de nuestro estado.

Porque en Aguascalientes el paisaje bravo no es solamente geografía: es herencia, identidad y un legado que sigue vivo en la memoria, en la tierra y en el orgullo de nuestra gente.

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