24 de abril de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Monumental de Aguascalientes ha celebrado este viernes 24 de abril la tercera corrida de toros de su serial taurino de la Feria de San Marcos. Lo ha hecho en una tarde agradable y con casi tres cuartos de entrada. Los diestros Leo Valadez, Diego San Román y Marco Pérez se midieron a los ejemplares de la ganadería de Begoña. Los toros fueron variados en comportamiento y entrega, aunque predominó la nobleza. Destacaron muy por encima el cuarto y el quinto, aplaudidos en el arrastre. Leo Valadez mostró determinación y firmeza ante el primero, imponiéndose. Desarrolló una faena muy completa ante el cuarto, incentivando que sonara “Pelea de Gallos”, aquello le valió una oreja, a pesar de deslucir con el acero. Diego San Román desarrolló su faena al segundo en las distancias cortas, metido entre pitones. Cuajó una gran faena al quinto, con el que se expresó en una labor larga en la que también deleitó en las distancias cortas. Marco Pérez no tuvo demasiadas opciones con el primero de su lote, un toro parado y ajeno a sus demandas. El sexto no le brindó demasiadas opciones, no pasaba, pero Marcó lo intentó.
Leo Valadez saluda una ovación en el primero de la tarde
Leo Valadez se fue directo a recibir a portagayola al primero de la tarde. Después siguió con un farol desde los mismos medios, continuó por verónicas y chicuelinas hasta rematarlo con una larga cordobesa. Utilizó su turno de quites para lucirse con variedad y torería, sobre todo por tafalleras. Además, protagonizó el tercio de banderillas, poniéndolas con acierto y determinación. El único de faena fue toda una declaración de intenciones con la muleta a la espalda. Lo cambió de terrenos y en los medios siguió sobre el derecho, llevándolo largo a media altura, teniendo que insistirle con mucha voz para fijarlo y meterlo. Se tragaba los dos primeros muletazos. El animal se vino a menos, pero las embestidas que le robó Valadez calaron con fuerzo en los tendidos. Continuó al natural, uno a uno, en una faena muy meritoria, en la que estuvo por encima de las circunstancias, acortando las distancias para hacérselo tragar. Se lo alcanzó a envolver y culminó con unas manoletinas muy ajustadas. Se tiró con todo, pero el animal no dobló, así que tuvo que descabellar.
Diego San Román, una faena de distancias cortas ante el segundo
Diego San Román saludó al segundo de la tarde, bregándolo y ganándole terreno. El animal perdía las manos, demostrándolo una y otra vez en el tercio de banderillas. Aquello no impidió que se cambiara el tercio y comenzara la faena demostrándolo muleta. Diego San Román se lo llevó a los medios con un ligero trasteo para después tomar el engaño con la derecha. Lo pasó uno a uno, reestructurando en cada pase. A base de paciencia y despaciosidad se lo fue envolviendo por abajo. Lo mantuvo en los medios y en la continuidad del uno a uno lo pasaba, abriéndolo ligeramente, tocándolo siempre con voz y firmeza en la cara. El animal se quedaba corto, así que cambió al izquierdo, aguantando, metiéndose entre pitones, llevándolo en corto. Retomó el pitón derecho, insistiendo, a pesar de que ya no pasaba. Hubo pincelada de muletazos largos, pero al toro le costaba mucho pasar, así que Diego San Román aprovechó su nobleza y fuerza para ceñírselo aún más. Se tiró bien a matar, pero el ánima tardó en doblar.
Marco Pérez, sin opciones ante el tercero
Marco Pérez le ganó terreno al tercero hasta llevárselo a los medios a base de verónicas. Inició la faena doblándose con el, alternando la altura mientras le toreaba sobre el pitón derecho. El de Begoña fue un tanto parado en el inicio de faena. Siguió uno a uno, insistiendo a un toro que le costaba atender al cité, siendo muy reservón, faltándole emoción en sus embestidas. Cambió al natural, tocándolo en la cara sin que el animal atendiera a sus demandas. Se cruzó y le adelantó el engaño, acortó las distancias, pero aquel toro no tenía nada dentro. A base de tocarlo con firmeza lo hizo pasar, logrando completar una tanda. Se frenaba y Marcó decidió abreviar.
Leo Valadez bregó al cuarto, poco a poco lo fue encelando hasta poder encelarse con el hasta sacarlo más allá del tercio. Se fue a los medios para desarrollar su correspondiente quite. Él mismo banderilleó al cuarto, dejando un par esperándolo en el estribo para después ponerlo al violín. Brindó a Fernando Ocho y comenzó su faena de muleta en los medios, de rodillas, toreándolo sin probaturas, para después levantarse y rematar aquel emocionante inicio. Le dio tiempo y sitio para después continuar en aquellos terrenos sobre el pitón derecho de un animal que atendió con prontitud y que metía la cara abajo, aunque metiéndose por dentro en alguna que otra ocasión. El animal se prestaba al toreo largo y profundo, mostrando celo en sus embestidas, dándole ritmo, ligazón y emoción a las series. Se adornó dándole tiempo antes de comenzar a llevarlo sobre el izquierdo, dándole salida, cruzándose para después envolvérselo. Aunque cada vez se quedaba más corto, el animal iba totalmente embebido en la muleta, mostrando nobleza y entrega ante las demandas del diestro. Culminó con unas manoletinas de rodillas y una estocada al segundo intento.
Diego San Román desluce una gran faena con el acero
Diego San Román se dispuso de rodillas para saludar al quinto, lo hizo junto a las tablas. Se dispuso en los medios toreando de rodillas para después envolvérselo. Con un pase cambiado por la espalda continuó sobre el pitón derecho, aunque siempre dándole tiempo y dejándolo respirar. Se cruzó y lo tocó en la cara para después correrle la mano con gusto, tocándolo para mantenerlo abajo metido en el engaño. Se encajó y se lo envolvió por abajo cuajando aquella serie que tanto caló en los tendidos. Toreó con gusto y en largo también al natural, haciendo sonar la “Pelea de Gallos”. Después de cada serie le daba tiempo y sitio. Continuó, ya avanzada la faena, con un toreo en redondo de rodillas, en el que casi lo prende. Se levantó y siguió, metiéndose entre pitones para desarrollar algunos invertidos ya en el tercio. Culminó con unas bernadinas muy ceñidas para después fallar con el acero.
Marco Pérez, sin opciones ante el sexto
Marco Pérez saludó al sexto de rodillas junto a las tablas, esperando a que el animal entrara en su capote. Después lo lanceó a la verónica mientras le ganaba terreno y lo llevaba a los medios, donde lo remató con una media. Comenzó su faeno moviéndolo, cambiándole los terrenos para sacarlo con habilidad a los medios. Se decidió por el pitón derecho, en un tira y afloja constante por las distancias y la altura. Lo pasaba, pero el de Begoña era complejo, por lo que paró y recompuso sobre el derecho, tratando de darle ritmo. El animal se le quedaba muy parado, muy encima, por lo que deslucía el muletazo por mucho que lo intentara Marco, que trató de adornarse y buscar las teclas a aquel complejo sexto. Lo intentó por el izquierdo, pero seguía sin pasar.
Ficha del festejo:
La Monumental de Aguascalientes ha celebrado este viernes 24 de abril la tercera corrida de toros de su serial taurino de la Feria de San Marcos. Toros de Begoña que fueron variados en comportamiento y entrega, aunque predominó la nobleza. Destacaron muy por encima el cuarto y el quinto, aplaudidos en el arrastre. Leo Valadez, saludos y oreja; Diego San Román, saludos y silencio; Marco Pérez, silencio.