21 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la décima corrida de toros y duodécimo festejo de la Feria de San Isidro, en la que los diestros José María Manzanares, Juan Ortega y Pablo Aguado se midieron a los ejemplares de las ganaderías deEl Puerto de San Lorenzo (1º, 2º y 3º), La Ventana del Puerto (4º, 5º y 6º), José Vázquez (2º bis) y El Freixo (4º). Los animales se mostraron escasos y con poco contenido en sus embestidas. No brindaron las opciones para el lucimiento, ni siquiera los sobreros. Manzanares trató de pasar a un ejemplar sin contenido en sus embestidas, que se resistía a entregarse. Lo intentó con el sobrero de El Freixo, pero no le brindó las opciones. Juan Ortega lo intentó con el sobrero, sin encontrar opciones entregarse su limitada fuerza y embestida. Ortega quiso y tuvo momentos de calado al inicio, pero se vino a menos las faena y tuvo que abreviar. Aguado tuvo pinceladas en el inicio de su faena ante el tercero, sin embargo no encontró acierto con el acero y escuchó los tres avisos. Alargó una faena escasa de contenido ante un animal justo de fuerza y con el que no lograba llegar a los tendidos por mucho que lo intentara.
Manzanares, sin opciones ante el primero de la tarde
Manzanares se estiró con lucimiento y torería ante el primero de la tarde. Se alcanzó la faena de muleta, tratando de pasar a un toro muy agarrado al piso, que le costaba desplazarse. Lo mostró por ambos pitones y, a pesar de saber sus limitaciones opciones, decidió continuar al natural, tocándolo en la cara para llevarlo a media altura, aguantando el ritmo que le pautaba un escaso y soso animal de El Puerto de San Lorenzo. No había mucho más que añadir ante una embestida sin contenido.
Juan Ortega abrevia ante el sobrero de José Vázquez
Juan Ortega saludó a escaso segundo al que no le sobraban las fuerzas. Sin embargo, durante el tercio de varas fue devuelto. En su lugar salió el primer sobrero de la tarde, un toro de José Vázquez al que Ortega saludó con torería. Sin embargo, también fue protestado después de que perdiera las manos en sucesivas ocasiones. Se alcanzó la faena de muleta y el sevillano la comenzó junto a tablas, pasándolo por alto, ganándole terreno con suavidad, pero sin evitar que perdiera las manos. En el tercio siguió pasándolo por ambos pitones hasta decidirse por el derecho, uno a uno, pasando y recomponiendo con un toro que no tenía fuerza, que se movía a base de arreones, que quería más que podía, lo que provocó las protestas del respetable. Ante la imposibilidad de poder desarrollar una faena plena decidió abreviar.
Aguado, faena breve con matices iniciales
Pablo Aguado recibió en su capote al tercero de la tarde, un toro de El Puerto de San Lorenzo que no le permitió la expresión. Destacó Iván García durante el tercio de banderillas, dando paso a la faena de muleta, en la que Aguado se asentó para envolverse a su adversario y emocionar a los tendidos. Dosificó, le dio tiempo y sitio después de aquel inicio para después retomar el pitón derecho, pudiendo aprovechar la movilidad de un animal que le dio ritmo a su faena, mientras lo mantenía en los medios. A pies juntos hizo las delicias de los aficionados, pasándoselo por la cadera, sin embargo, el animal se había venido a menos, tanto que se rajó. Cambió al natural sin la conexión, por lo que la faena no tenía más para añadir. Culminó en el tercio, pasándolo por alto, y una estocada poco certera.
Intentos de Manzanares ante el deslucido sobrero de El Freixo
Manzanares saludó al cuarto, un toro de La Ventana del Puerto, al que lanceó. A pesar de ello, el animal estaba falta de fuerza por lo que fue devuelto y, en su lugar, salió un ejemplar de El Freixo. Manzanares lo saludó por verónicas en el tercio. Se alcanzó la faena de muleta y Manzanares lo pasó junto a tablas genuflexo, obligándole por abajo, rematando los muletazos a base de arreones. La embestida carecía de fuerza, pero aún así el diestro se dispuso sin demasiado acople. Lo hizo pasar sin lograr llegar a los tendidos, ya que no humillaba, y aunque había nobleza en su embestida, no daba contenido a la faena.
Juan Ortega abrevia una labor venida a menos
Juan a Ortega saludó al quinto de la tarde, un toro que después respondió cumpliendo en el caballo. Comenzó la faena de muleta, primero por alto para después rematarlo por abajo, encontrando transmisión y celo. Continuó por el derecho de un ejemplar algo corto en recorrido, pero que seguía el engaño con fijeza y humillación. Sin embargo, no logró redondear aquella labor que después de mostrarlo por el izquierdo se vino a menos. Acabó metido en tablas y decidió abreviar, así que lo mató con aseo.
Aguado alarga su labor ante el escaso y comedido sexto
Aguado saludó con ciertas pinceladas al sexto, un toro justo de fuerza. Se alcanzó la faena de muleta y la inició pasándolo por ambos pitones, alternando altura hasta rematarlo por abajo. El animal pasaba, pero soltaba la cara punteando la tela. Se decidió por el pitón derecho tocándolo con voz y firmeza en la cara sin que el animal atendiera a sus demandas. Tuvo que insistirlo y llevarlo muy tapado, ayudándolo incluso para completar la serie. Muy despacio le dio tiempo y sitio antes de conseguir una serie de calado. Cambió al izquierdo y en el uno a uno, cruzándose y buscando a pitón contrario logró robarle alguna que otra embestida sin decir demasiado. Recuperó el pitón derecho, pero animal apenas pasaba.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Toros de El Puerto de San Lorenzo (1º, 2º y 3º), La Ventana del Puerto (4º, 5º y 6º), José Vázquez (2º bis) y El Freixo (4º). Los animales se mostraron escasos y con poco contenido en sus embestidas. No brindaron las opciones para el lucimiento, ni siquiera los sobreros. José María Manzanares, silencio y silencio; Juan Ortega, silencio y silencio; Pablo Aguado, pitos tras tres avisos y silencio