22 de mayo de 2026/Patricia Prudencio Muñoz/Fotos Emilio Méndez
La Plaza de Toros de Las Ventas ha celebrado la Undécima corrida de toros y décimo tercer festejo de la Feria de San Isidro en la que los diestros Sebastián Castella, Emilio de Justo y Tomás Rufo se midieron a los ejemplares de la ganadería de Victoriano del Río. Los animales fueron variados en comportamiento, no muchas teclas que buscar y saber tocar. Destacó muy por encima el cuarto, un toro de extraordinarias condiciones. Sebastián Castella mostró a un escaso primero por ambos pitones a pesar de que no le brindara opciones. Desarrolló una gran faena a un extraordinario cuarto de Victoriano que pedía tela, que embistió con celo, ritmo y fijeza absoluta. Lo intentó Emilio de Justo, logrando meter a su adversario en la tela, aunque fuera por momentos. Tuvo firmeza y determinación, además de mucho oficio ante el complejo quinto, muy limitado. Rufo lo intentó con el tercero, al que mostró por ambos pitones sin encontrar expresión en sus embestidas. Rufo lo mostró y llevó pero sin lograr redondear su faena ante el sexto.
Castella alarga una faena sin opciones ante el primero
Castella bregó al primero con delicados detalles en un saludo breve. Se alcanzó la faena y la inició a pies juntos, pasándola por ambos pitones, tratando de pasar a un toro parado y reservón. El animal no pasaba, era incierto y soltaba la cara descomponiendo. Así que en las distancias cortas y llevándolo bien atado lo citó en la cara y le robó las broncas embestidas que le ofrecía. Sin muchas más opciones siguió insistiendo, pero el animal terminó por perder las manos. Cambió al izquierdo y uno a uno lo fue pasando, aprovechando los vuelos para darle salida. Mató sin acierto.
Emilio de Justo desluce con el acero su gran labor ante el segundo
Emilio de Justo no se pudo estirar con el segundo de la tarde, siendo bronco e incierto en su capote. Inició la faena de muleta con un trasteo por ambos pitones con el que sacarlo de tablas. Lo movió y cambió sus terrenos para llevárselo más allá del tercio, allí empezó a mostrarlo por el pitón derecho, sin emoción ni acople. El animal no se entregaba, pero Emilio de Justo poco a poco se fue haciendo con el, apretándole abajo, desarrollando tandas breves en las que primero le dio salida y después se lo fue envolviendo. El animal seguía el engaño y aunque humillaba en el inicio, rápido levantaba la cara. Lo intentó mostrar por el izquierdo, pero no servía, su embestida deslució el trazo al natural del diestro. No tardó en recuperar el pitón derecho, por el que le robó una última tanda. Falló con el acero.
Intentos de Tomás Rufo ante el tercero
Tomás Rufo se encontró a un toro suelto y ajeno a sus demandas. Muy parecido fue el inicio de faena, en el que se le fue ajeno. Logró sujetarlo en el tercio y pasarlo sobre el pitón derecho, llevándolo excesivamente en corto, y a media altura. Le robó una serie muy meritoria e incluso decidió mostrarlo por el pitón izquierdo, de uno en uno sin lograr el lucimiento. Basó su labor en el oficio y la determinación ante la imposibilidad de encontrar expresión. Culminó con una estocada certera.
Sebastián Castella desluce con el acero una gran faena ante el cuarto
Castella se fue a los medios para saludar al cuarto de la tarde. Se alcanzó la faena de muleta y Castella se fue directo a los medios para iniciar su faena en aquellos terrenos con algunos cambiados por la espalda para después aprovechar la inercia y envolvérselo. Aquel inicio cautivó a los tendidos. Le dio tiempo y sitio para después continuar en la larga distancia, tocándolo con voz y firmeza, a lo que el toro respondió con prontitud y fijeza, siguiendo con celo el engaño de Castella, que lo llevó totalmente cosido. Continuó sobre el derecho, acortando algo más las distancias, cruzándose y el toro respondió con carbón, dando emoción a la faena del francés. Cambió al pitón izquierdo, y su adversario corroboró una condición extraordinaria. Insistió en el toreo al natural con un entrega y calidad absoluta que hizo que se levantara la plaza. Culminó por manoletinas y unas dejadas por abajo. Metió la mano con aseo, pero sin demasiado acierto, por lo que tuvo que descabellar en varias ocasiones.
Firmeza de Emilio de Justo en una completa faena ante el quinto
Emilio de Justo desarrolló un saludo comedido pero de intensidad con el que se lo llevó a los medios. En aquellos mismos terrenos dejó la montera y comenzó su labor de muleta bajo el tendido seis. Lo pasó por abajo, con temple, con despaciosidad y sobre todo con mucha suavidad, tratando de mantenerlo y que le aguantara la faena. Lo mostró por el derecho sin poder darle forma a una faena en la que el animal apenas pasaba, se movía a base de arreones, quedándose corto. A pesar de ello, quiso alargar su labor y mostrarlo por el izquierdo, sin poder darle contenido al natural. Así que culminó alternando pitones en una faena de enfermería, pero muy meritoria. Le faltó acierto con el acero
Rufo falla con el acero ante el sexto
Rufo no tuvo opción de lucimiento en su saludo capotero, aun así lo lanceó y dejó algún que otro detalle. En el tercio, bajó los terrenos de seis comenzó su faena ante un toro que metía bien la cara y que seguía el engaño con cierto ritmo. El animal no estaba sobrado, así que dosificó y midió muy bien los tiempos. Continuó sobre el pitón derecho, tocando y deslizando, dejándosela muy puesta para darle ligazón a las series. Cambió al pitón izquierdo, aunque sin terminar de acoplarse desarrolló algunos naturales largos y profundos que calaron en el tendido. Sin embargo, lo desarmó e hizo que se perdiera continuidad y comenzara el toreo del uno a uno, dándole forma y ahormando sin deslucir, cuidando los detalles, pero sin lograr redondear su labor. Falló con el acero.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de Las Ventas. Undécima corrida de toros y décimo tercer festejo de la Feria de San Isidro. Toros de Victoriano del Río. Los animales fueron variados en comportamiento, con condiciones, pero también con muchas teclas que buscar y saber tocar. Destacó muy por encima el cuarto, un toro de extraordinarias condiciones que fue premiado con la vuelta al ruedo. También tuvo matices el sexto. Sebastián Castella, silencio y vuelta al ruedo tras dos avisos; Emilio de Justo, saludos tras aviso y silencio tras dos avisos; Tomás Rufo, silencio y silencio tras aviso.
Incidencias:
José Chacón, de la cuadrilla de Castella, saludó una ovación tras su buena labor en el tercio de banderillas ante el cuarto de la tarde.